#historia, #magia, biografia, historia, libros

Fu Manchu, una vida para la magia

David Tobias Bamberg (Londres, 1904 – Buenos Aires 1974), mejor conocido como Fu Manchú fue el último eslabón de la dinastía de los Bamberg, magos de origen holandés que por generaciones practicaron dicho arte.

David Bamberg escribió un manuscrito con dos partes muy diferenciadas: una técnica con explicación e historia de sus efectos y otra autobiográfica. En 1973 se publicó The Oriental Magic of Bamberg. Para desilusión de David, solo contiene la parte técnica, además de compartir autoría con Robert Albo y Erick Lewis. Murió unos meses después sin ver la parte biográfica disponible para el público.

Fue hasta 1988 que David Meyer presentó Illusion Show, la autobiografía de David Bamberg, sin embargo, quedaron fuera algunos pasajes del manuscrito original. El libro en inglés ha estado agotado por mucho tiempo.

A principios de 2025 (con copyright de 2024) tras años de gestarse, salió por primera vez la edición en español, bajo el nombre Fu Manchú una vida para la magia, publicada por Bazar de Magia (Argentina) editado por Martín Pacheco y traducido por Enrique Jiménez-Martínez.

Es una edición lujosa, de gran formato, tapas duras, papel lustroso e ilustraciones a todo color. Se incluyen anexos con algunos pasajes omitidos en la edición en inglés, el guion del Bazar de Magia, así como fotografías de vestuario y aparatos.

La lectura es fascinante y entretenida. Fu Manchú (no confundir con el personaje de las novelas de Sax Rohmer, aunque el mago toma su nombre de él) narra sus inicios en la magia, diferencias con su padre Tobias “Theo” Bamberg (Okito) y cómo va evolucionando su personaje y espectáculo. Narra además las múltiples aventuras y vicisitudes que pasó a lo largo de los años con su espectáculo itinerante a través de Estados Unidos, España, Cuba, México y Sudamérica.

Respecto a México, podemos leer sobre sus presentaciones en diferentes teatros y su carrera como actor de cine.

Fu Manchú fue un mago muy influyente en América Latina, al leer la descripción de los efectos que presentaba, podemos ver que muchos de ellos inspiraron a exponentes de la magia en México. Estoy convencido de que Chen Kai respetaba a Fu Manchú y Fu Manchú respetaba a Chen Kai. Dos grandes magos.

Los anexos por momentos se vuelven repetitivos, por ejemplo, el artículo Fu Manchú, su trascendencia en el mundo mágico por Martín Pacheco, da la impresión de ser un texto concebido para publicarse por separado. Al incluirse al final del libro, resulta repetitivo mucho de lo que menciona, es decir, acabamos de leerlo de primera mano, narrado por el propio David Bamberg. De igual forma, las descripciones de las fotos finales usan los mismos calificativos una y otra vez, pareciendo haberse planeado por separado, pero no como unidad.

No me gustó que el editor pareciera querer meter su nombre por todos lados y la lista de agradecimientos está mal escrita, colocando nombres y apellidos separados con comas (Bamberg, Familia, Copperfield, David, Caveney, Mike) esto dificulta la comprensión de los nombres y hace pensar sobre el poco cuidado al agradecer a quien apoyó en el proyecto.

Una vida para la magia es muy buen libro, en él podemos ver cómo la magia internacional, particularmente en América Latina está en deuda con Fu Manchú. Un gran libro para los amantes de la magia y la historia que tras mucho trabajo está disponible en español. Desafortunadamente el alto precio y que solo se consiga en una tienda en Argentina y un par en España, lo pone solo al alcance precisamente de los amantes de la historia de la magia. La autobiografía de Fu Manchú merece ser conocida por más gente. Ya que no se comparten detalles técnicos (los cuales están en el otro libro, prácticamente inconseguible) no veo problema con ponerlo al alcance del público en general.

Fu Manchu una vida para la magia
Por David Bamberg
Editado por Martín Pacheco
Traducción Enrique Jiménez-Martínez
Bazar de Magia, Buenos Aires. 2024
407 páginas

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#teatro, Sin categoría

Un Tranvía Llamado Deseo

Hace unos años vi Un Tranvía Llamado Deseo en el Teatro Helénico. Acababa de leer la obra en inglés y eso me ayudó a tener fresca la historia e identificar frases que en el original están en español, a mi modo de ver, poniendo de manifiesto que los personajes viven en la zona pobre y marginal de la ciudad por ser el área de inmigrantes. Ese montaje fue muy malo. Salí decepcionado, no le creí nada a los actores y trataron de hacer la obra políticamente correcta. No hay manera que el Tranvía sea políticamente correcto. Posteriormente encontré en un periódico de circulación nacional una reseña que parecía nota de sociales hablando del modelo que debutaba como Stanley y su prometida entregándole flores al final de la función. Se notaba que no era actor y la nota cubría el estreno con prensa, familiares y amigos, donde todo es bonito. La función a la que asistí fue la siguiente, es decir la primera con público general. Esa reseña en particular fue una de las razones por las que comencé a incubar la idea de hacer Por los Teatros.

Pasando a 2025, Un Tranvía Llamado Deseo se presenta en su tercera temporada (Teatros Julio Castillo, Salvador Novo y nuevamente Julio Castillo) siendo algo totalmente diferente a lo que vi aquella vez.

El montaje no es muy convencional en el sentido de tener música, canciones y efectos de voces en vivo. Los personajes secundarios interpretan también esa parte sonora. El escenario es un entarimado que se convierte en el departamento de Stanley y Stella, teniendo público en todo el rededor de éste. Al ser un escenario prácticamente en 360 grados, hay momentos en que las luces son incómodas al dirigirse hacia los espectadores.

La obra está muy bien trabajada. A pesar de ser escenografía minimalista, prácticamente inexistente (solo el entarimado con puertas en el piso y un baúl) nos trasladan perfectamente a esa habitación con baño.

En ocasiones la violencia verdaderamente incomoda. Como decía, no hay forma de que la obra sea políticamente correcta. Sin embargo, hay veces en que hay tantos gritos al mismo tiempo que no se entiende lo que se dice. También se pierden algunos diálogos cuando hablan hacia el otro lado de la audiencia.

Cuando la obra se estrenó en 1947 causó furor por la temática y fue censurada. Casi 80 años después sigue siendo muy actual. La escena en que Stella perdona a Stanley, lo disculpa ante Blanche y todo es normal, parte de lo cotidiano, rompe el corazón. Durante el intermedio, las muchachas de atrás dijeron “Stanley está guapo”. Justo es una de las razones por las que Stella disculpa su violencia.

Durante el segundo acto, hubo un momento hacia el final en que se empezó a sentir mucho calor en la sala. Me pregunto si es a causa de la energía contenida del público y la energía desbordada en el escenario.

La actuación final de Mitch borracho no me gustó, me pareció demasiado, casi acrobática.

El público de pronto se ríe en los momentos menos adecuados ¿risa de nervios? Situaciones nada cómicas produjeron varias risas.

La obra es larga, está anunciada de 3 horas. Antes de empezar en el vestíbulo hubo una intervención de poesía con lo que el acceso a la sala y el inicio se la presentación se retrasó. Recomiendo considerar 3 horas y media. Debido a la duración todas funciones, incluso entre semana son a las 6:30.

Un Tranvía llamado Deseo.
De Tennessee Williams.
Adaptación y dirección: Diego del Río.
Con: Mariana de Tavira, Rodrigo Virago, Astrid Mariel Romo, Alejandro Morales, Mónica Jiménez, Andrés Panella, Rodolfo Zarco, Federico Di Lorenzo, Gonzalo de Esesarte, Diego Santana, Patricia Vaca.

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#magia, #teatro

Oficínico

Poster de Oficínico

Actualmente en el Foro 37 se presenta Oficínico con el Mago Dínez (Daniel Haddad). Se trata de un espectáculo unipersonal que puede describirse como teatro, magia, monólogo con humor para oficinistas.

De lo que me quejo con más frecuencia es de los programas QR y la impuntualidad. La función inició 32 minutos tarde, no se si se sea lo normal en el 37 con la intención de generar consumo en el bar.

Dínez da la bienvenida al público a una mezcla de conferencia motivacional empresarial con capacitación laboral. Comienza a dar una cátedra sobre la mujer barbuda y prosigue contando su propia historia y cómo desde niño quería ser un oficínico.

A lo largo de la exposición, vemos a Dínez escalar en los puestos de su oficina, mientras tanto, va ilustrando la historia con trucos de magia.

Saldrán a la luz situaciones del día a día de todo «Godín», como engrapadoras, tuppers calentados en el microondas, personal que quiere todos los informes en papel y por supuesto, no pueden faltar las impresoras que fallan en el momento menos oportuno.

Daniel es actor y se nota, pues los textos fluyen de manera natural sin sentirse aprendidos. Las situaciones y chistes harán reír no solo a los oficinistas, aunque seguro se identificarán más.

La magia en su mayor parte es aderezada con humor. Algunos efectos son clásicos y otros son bastante novedosos, de cualquier forma, bien integrados con la historia.

Ofícinico muestra la historia de todo empleado que ha dejado sueños a un lado para subir en la escala Godín. Pero ¿hasta dónde es bueno dejar los sueños?

Muy recomendable y no ahondo más ni en la historia ni en la magia para no revelar lo que les espera en la presentación que estará haciendo el Mago Dínez todos los jueves de abril en el Foro 37 de la Colonia Juárez.

Oficínico
Con el Mago Dínez (Daniel Haddad)
Duración aproximada 1:30 horas.

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#clown, #magia

Solo un payaso

Detalle del cartel de Solo un Payaso

El pasado22 de marzo Chucho Lavadero presentó en la Karpa de Mente, junto con artistas invitados, Solo un Payaso.

Como parece ser costumbre en la Karpa, la función empezó tarde, al menos el retraso fue de 15 minutos y no de 26, como sucedió anteriormente en Momo.

María Valdez presentó un número con armónica en la que tiene problemas con el estuche, me recordó una rutina de Chucho Lavadero. Mas tarde en el programa, María regresó al escenario con un número con guitarra.

Chucho Lavadero tuvo varias intervenciones, incluidos malabares, algunos juegos de magia que se convierten en gags y el número que recordaba en el que tiene inconvenientes con el estuche de su acordeón. A pesar de partir de la misma premisa, los dos artistas atienden el problema de diferente manera, creando situaciones diferentes.

Cristian Ramos presentó un número de pantomima y punto fijo con un bastón. Posteriormente otro acto con sombreros.

Cecilia Noreña realizó una pieza en la que vemos a una persona preparándose para salir hacia el trabajo, abrumada por las distracciones diarias y de la tecnología.

Citalli Muñoz interpretó una canción sobre el pan y fungió como asistente (aunque no exactamente ayudante) de Gabriel Conejo, quien tuvo dos intervenciones con trucos de magia. El primero con botellas y vasos, y el segundo, con una cuerda que se niega a ser cortada.

Paola García Villegas interpretó a un robot que hace negocios con Paolinho quien intentan encontrar un compañero de juego.

Hectorazzo presentó una rutina de entrenamiento deportivo.

El programa concluyó con Chucho Lavadero haciendo magia con la cabeza de Hectorazzo, asistido por miembros de la compañía.

Me pareció un buen espectáculo. El trabajo de Cristian Ramos me gustó mucho, sin embargo, me resultaron muy similares ambas participaciones. En cuanto a magia es en lo que tengo más experiencia y puedo decir que me gustó el trabajo de Gabriel Conejo, pueden ser números conocidos entre magos, pero la presentación está muy bien integrada con el clown que es lo que le da una vista diferente. La respuesta del público fue muy buena.

La función tuvo una duración aproximada de hora y media y reunió un elenco diverso, con magia, comedia, música, pantomima y más, pudiendo ver diferentes expresiones de clown: silencioso, hablado y excéntrico.

Solo un payaso
Con: Chucho Lavadero, María Valdez, Cecilia Noreña, Citalli Muñoz, Cristian Ramos, Paola García Villegas, Gabriel Conejo, Hectorazzo y Paolinho.

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circo, contemporaneo

Momo

Detalle del póster de Momo

La Karpa de Mente ofrece la Licenciatura en Artes Circenses Contemporáneas, como trabajo de los alumnos de la Licenciatura, tuvieron la temporada de estreno de Momo o la extraña historia de los ladrones de tiempo, que duró tres semanas en la Karpa.

Acudí al cierre de temporada, atraído por la oferta de «circo, danza, teatro y música», todo bajo la dirección de Iván Mondragón y Edgar Zendejas, éste último ha trabajado con Cirque Eloize de Montreal, por ejemplo Sept moments de joie.

Lo que no me gustó: La impuntualidad. Comenzó 26 minutos tarde. Para una obra de una hora de duración es un retraso sustancial. Otro punto en contra fue el personal de la Karpa que trataba de jalar los aplausos del público, generalmente sin mucho éxito. Esto me llamó la atención, pues al ser fin de temporada había muchos familiares y amigos, sin embargo, se sentía una respuesta un tanto fría.

Por más que quise visualizar la historia de Momo de Michael Ende, no la encontré. Debe ser una interpretación muy abstracta de la novela. El montaje me parece interesante pues une muy bien las disciplinas que promete: circo, danza, teatro, música. Hay músicos en escena, existen secuencias coreografiadas y por supuesto hay circo.

Muy al estilo del circo contemporáneo canadiense, los números suelen ser hasta tres actos simultáneos: simultáneos: puede haber un acto aéreo mientras otra persona hace malabares y un grupo interpreta una coreografía. En ocasiones uno tiene que decidir a cuál de las cosas ponerle atención.

El espectáculo tiene malabares, equilibrio de manos, pulsadas, rueda Cyr, monociclo, números aéreos en trapecio y en plástico, entre otros. Hablando del plástico, hay exploración de materiales y objetos que no suelen usarse en los actos circenses. Eso me pareció muy interesante, aunque no necesariamente el resultado sea placentero.

La obra comienza con un hule enorme, a modo de tela, para acrobacia aérea. Nunca había visto eso, seguro tiene una dificultad particular al ser más rígido que una tela, pegajoso y adherirse con el sudor. No me gustó. Rechina con las evoluciones del artista y no tiene la caída fluida que da una tela.

Un acto de malabares con cajas de cartón fue interesante pues nunca había visto algo así, con objetos tan grandes, solo que falta fluidez. Los números de malabares en grupo de cuatro personas me gustaron a pesar de haber varias fallas.

La obra en general me pareció interesante. Tiene muchas cosas rescatables. Creo que todavía falta práctica para que se vea fluido. Me encantaría que no quede en esta temporada. Me gustaría que los alumnos sigan trabajando en ella y ver el resultado más adelante.

Respecto a “la respuesta fría del público” en un momento dado creo que entendí la razón. En un punto de la obra, una de las chicas vio hacia el público, pero parecía ver al infinito, no mirar al público sino más allá. Es decir, había cuarta pared, como en el teatro o en la danza. En el circo estamos más acostumbrados a que no exista esa pared y haya una comunicación más estrecha con la audiencia. Posiblemente el público lo sentía y por eso no se sentía invitado a aplaudir, sino hasta el final, como se hace en el teatro. Cabe mencionar que el aplauso final fue atronador.

El espectáculo se presentará el 29 de marzo a las 14:00 horas en el Pabellón Circense del Centro Nacional de Artes en el marco del programa Escenarios Convergentes por el Día Mundial del Teatro.

Momo o la extraña historia de los ladrones de tiempo.
Dirección: Iván Tonantzin Mondragón y Edgar Zendejas.
Música e interpretación: Hugo Morales Zendejas y Adrián Robledo.
Estudiantes LACC: Quetzalli Coyol, Grecia Gómez, Ericka Giovanna Gutiérrez, Juan de Dios Hernández, Luisa Lucía Hernández, Rodrigo Iván Hernández, María del Carmen Hudlet, Alma López, Alejandra Martínez, Xochiquetzalli Montiel, Mauricio Pretelin, Karol Lizeth Villegas.
Duración: 1:00 hora

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#teatro, libros, Nohgaku

Noh and Kyogen Masks

En las artes escénicas japonesas están el teatro Noh y el Kyogen. Sé muy poco de ellos, pero lo que he aprendido es que tienen una estructura muy definida y temas recurrentes. El Noh se divide en 5 categorías y trata temas complejos. Por otro lado, el Kyogen son obras cómicas para compensar la complejidad de su contraparte. En conjunto se les conoce como Nohgaku. En ambos se utilizan máscaras, algunas de ellas han entrado al imaginario de occidente con sus modificaciones.

Algunas máscaras, a la vista, perecen de porcelana, sin embargo, son de madera. Hoy en día son muy pocos los maestros especializados en la elaboración de máscaras de tetro Noh, sobre todo, que sean funcionales y en verdad se puedan utilizar en escena. Uno de los ellos es Kitazawa Hideta, que ha trabajado por varios años con el profesor emérito de la Universidad Musashina, Richard Emmert, quien es especialista en teatro Noh.

Jannette Cheong y Richard Emmert escribieron el libro Noh and Kyogen Masks, Tradition and Modernity in the Art of Kitazawa Hideta, volumen especializado en el trabajo del maestro Kitazawa. El libro está profusamente ilustrado con fotografías de Kitazawa Sohta, hermano de Hideta-san.

El libro habla un poco de la familia Kitazawa y su tradición con el trabajo de la madera, se explica a grandes rasgos el Nohgaku, y el proceso de elaboración de la máscara a partir de la madera Hinoki. El contenido principal, muestra fotografías y explicaciones de máscaras divididas en cuatro secciones: máscaras clásicas de Noh, de Kyogen, de Noh contemporáneo y misceláneas.

A su vez, la sección de máscaras clásicas se divide en femeninas, masculinas, dioses y demonios, y máscaras basadas en Noh clásico.

Las máscaras clásicas pudiéramos decir que son arquetipos, llevan nombres y rasgos definidos y suelen usarse para personajes con características muy particulares. A lo largo del libro vamos viendo fotografías de las máscaras acompañadas de una descripción de la misma y/o una sinopsis de alguna obra donde se utiliza.

Tusitalas Artes Escénicas ha traído a México en repetidas ocasiones a los maestros Emmert y Kitazawa, gracias al apoyo de Toshiba International Foundation (TIFO). La ocasión más reciente, a principios de febrero, se aprovechó la visita al país para presentar en el Aula Magna José Vasconcelos del Centro Nacional de las Artes tanto este libro como Intercultural Japanese Noh Theatre de Richard Emmert y Ashley Thorpe, del cual en un futuro tendremos la reseña.

Lo que me hubiera gustado: que tuviera un índice comprehensivo para ayudarnos a encontrar más rápido las máscaras, personajes y obras. Me hubiera encantado que fuera posible colocar las máscaras lado a lado para apreciar las diferencias. Hay un índice al estilo de hoja de contactos que ayuda para dicho fin, pero son imágenes pequeñas. A tomar en cuenta: al ser hojas negras lustrosas se manchan muy fácilmente con la grasa de las manos, he procurado usar guantes al ver el libro, pero no he podido evitar un par de manchas.

 El tomo es un deleite visual para los amantes de las máscaras. Para los que no conocemos mucho del tratro Noh, nos va guiando poco a poco para entender a grandes rasgos dicho arte escénico con más de 600 años de antigüedad. La editorial, Prestel, se especializa en libros de arte, fotografía y arquitectura, por lo que tiene excelente calidad.

Noh and Kyogen Masks, Tradition and Modernity in the Art of Kitazawa Hideta.
Jannette Cheong y Richard Emmert.
Prestel, 2024.
224 páginas.

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#danza, Ballet, musica

Lago de los Cisnes (CND)

Tras 40 años de presentarse en la isleta del lago menor de Chapultepec, El Lago de los Cisnes dejó de presentarse en dicho lugar en 2016. En su momento se indicó que se trataba de una versión mutilada y se apostaba a montar la versión completa. Además que el clima frecuentemente era un problema. Al ser la temporada en febrero – marzo siempre había cancelaciones por lluvias. Con una duración de apenas una hora y final feliz, era bonita de verse, pero muy alejada de la versión tradicional.

Posteriormente se han realizado temporadas en el Palacio de Bellas Artes, desafortunadamente, como siempre sucede con la Compañía Nacional de Danza, las temporadas son de pocas funciones y al ser Lago una de las obras que más gusta al público, los boletos se agotan en un par de días.

Como anécdota personal: En la segunda mitad de 2017 pude conseguir realmente el último boleto de la temporada. Tras mostrarse en línea totalmente agotado, me apareció un solo boleto en todo el Palacio y en un buen lugar de la Luneta (plata baja) Rápidamente lo compré. El 19 de septiembre un fuerte sismo sacudió a la ciudad y por un par de semanas se cancelaron eventos masivos. La función para la que tenía boleto fue la única afectada. Cancelada sin posibilidad para reprogramar fecha.

Es hasta febrero de 2025 que pude ver por primera vez la obra completa con orquesta. Años atrás la había visto con una compañía rusa en el Metropólitan, pero sin orquesta. Nuevamente, en Chapultepec, era pista y una versión abreviada.

Cambia mucho con orquesta. No se por qué la Compañía lleva algunos años alternando funciones con y sin orquesta. Definitivamente es mejor con música en vivo.

Me gustó. Tiene motivos coreográficos bonitos, patrones que se van repitiendo, creando unidad y continuidad. Los momentos de los cisnes en verdad hacen ver una parvada. El único detalle, que frecuentemente tengo con la CND, es que los hombres suelen oírse pesados al caer de los saltos, haciendo mucho ruido en el piso.

La obra en vez de dividirse en cuatro actos, la presentan en dos actos de dos cuadros cada uno. Me llamó la atención que no tienen marcadas pausas para agradecer en las variaciones. Los momentos de saludos son entre los personajes, no hacia el público. Esto no impide que el público, como siempre, aplauda en momentos inoportunos. Las pausas, los silencios, están en la partitura por algo, no para que se aplauda en cada silencio presente.

El Palacio era de los recintos que tenían una política más estricta respecto al uso de cámaras. Desafortunadamente ya no se controla y mucha gente estuvo grabando y tomando fotografías durante la función, siendo notorio que lo hacían en las partes famosas mediáticamente, como en la danza de los cuatros cisnes, no así en el pas de deux de Odile con los 32 fouettés.

Con la salida de Lago en Chapultepec y La Bella Durmiente en el Castillo, solo ha quedado de manera regular El Cascanueces en el Auditorio Nacional, edificio que me parece muy malo para ballet. Me dio mucho gusto finalmente ver Lago de los Cisnes en el Palacio de Bellas Artes. Espero que pronto se considere tener temporada de manera regular en dicho recinto.

Lago de los Cisnes.
Coreografía: Cuauhtémoc Nájera sobre originales de petipa e Ivanov.
Música: Piotr Ilich Chaikovski.
Dirección de orquesta: Gavriel Heine.

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#clown, #teatro

Ícaro

En 1988, Daniele Finzi Pasca escribió Ícaro, estrenándose en 1991, en la compañía que en ese tiempo era el Teatro Sunil. Facundo Ponce de León en su libro Daniele Finzi Pasca, Teatro de la Caricia señala que la obra es una suerte de manifiesto de la compañía. Es lo que sienta las bases de lo que será el “teatro de la caricia” de Finzi Pasca. Es la obra con la que se da a conocer y le abre las puertas a grandes proyectos. 34 años después, Ícaro sigue presentándose, haciendo reír, emocionando y conmoviendo al público.

Ícaro había estado con anterioridad en la Ciudad de México, sin embargo, en aquellos años no tenía el nombre de Daniele Finzi Pasca en la mira, aunque seguramente había visto algo de él sin saber siquiera quién era el director (Rain de Cirque Eloize se presentó sin programa de mano ni mayor información. Ese fue mi primer acercamiento al trabajo de Daniele) Ahora conociendo su trabajo, no podía perder la oportunidad de ver la obra tan representativa.

Vino a México a un festival en Mérida. Siento que las fechas se anunciaron con poco tiempo, posiblemente aprovechando su presencia en Yucatán para enlazar más ciudades. En el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris se presentó tres días, de miércoles a viernes. Al ser entre semana y con premura, creo que no llegó a toda la gente que pudiera interesarse, aunque vi con gusto que la tercer función estuvo completamente agotada.

La premisa, como lo indica Ponce de León, es sencilla: dos personas que se acaban de conocer (Daniele y un espectador) tratan de escapar volando del hospital donde se encuentran, en una habitación sin puertas ni ventanas.

Es clown en su máxima expresión: situaciones muy simples llevadas a puntos absurdos que causan risa. También es el teatro de la caricia en su estado más puro: tanto hace reír como puede hacer llorar. Vemos dos personas jugando con la imaginación, contando historias de cómo escapar de la realidad en la que están. El espectador poco a poco va entrando en el juego y comienza a proponer cosas.

En el trabajo de Daniele abundan las cosas que vuelan y objetos que caen. En este caso no los hay, aunque el plan de salir volando pudiera ser una primer mirada a ese tema recurrente.

Finzi Pasca de joven trabajó con enfermos de lepra en la India. Sunil fue un muchacho muy enfermo que estuvo a su cuidado, aferrándose a la vida 24 días aunque no esperaban que durara más de 24 horas. Con él, Daniele aprendió lo que sentaría las bases del teatro de la caricia. Al ver Ícaro y oír al personaje hablar de Augusto, su anterior compañero de habitación, solo pude pensar en Sunil y la historia personal de Daniele. Al hojear el libro de Ponce de León encontré precisamente el párrafo en que habla del dolor de Augusto, insertado al final de la relación de la muerte de Sunil. No pude evitar unas lágrimas.

Al momento de escribir la reseña, Daniele ha agradecido a México por tan bellas funciones y anunció que en 2026 traerán Titizé, la nueva producción de la compañía. Estaremos al pendiente. Mientras, vale la pena leer una vez más Daniele Finzi Pasca, Teatro de la Caricia por Facundo Ponce de León.

La última vez que la Compagnia Finzi Pasca estuvo en México fue en marzo de 2020, cuando todo el mundo comenzaba cierres por la pandemia. La temporada tuvo que cortarse para que los artistas pudieran regresar a casa antes de que se apretaran los cierres de fronteras. Cinco años después, recibimos con gusto esta nueva temporada.

Ícaro
Daniele Finzi Pasca
Duración aproximada: 90 minutos

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#clown, #danza, #magia

Show Clown

Clown Company Art presenta Show Clown en el Foro Mitz, anunciado como comedia, ópera, ballet, malabares y más. Con un cartel que ofrece un espectáculo interdisciplinario inmediatamente quise verlo. Desafortunadamente no me gustó.

El espectáculo parte de la premisa de que un personaje escapa del manicomio y en un diario escribe lo que verá. Nunca vuelvo a ver esa premisa, en realidad son actos sueltos, independientes entre ellos. La danza y ópera son solo un pretexto, se les pudo explotar mucho más para hacer algo realmente multidisciplinario.

La dramaturgia de los actos es pobre, varias veces los siento inconclusos. En repetidas ocasiones tienen que explicar el chiste o decirle con palabras al público lo que no lograron comunicarle con señas. Si el chiste se tuvo que explicar, entonces es malo.

Para mi gusto ponerse una nariz roja, hablar agudo, reírse de todo y correr por el escenario haciendo resonar muchísimo el piso, no es clown.

De lo que puedo opinar más es de magia. Hay un acto de mentalismo que tiene errores en la continuidad y se puede sugerir el método a un ojo observador. Adicionalmente, hay un comentario improvisado, posiblemente tratando de tapar el error, que pone el dedo en la llaga y recalca la pista al método.

Mas adelante, hay un acto en el que se levanta una caja pesada. Mientras se habla con el público se oscurece el escenario, se paran los actores frente a la caja (obstruyendo la vista) y se escucha mucho ruido, seguramente colocando pesos. Toda la gente que pasó al frente, pudo cargar la caja fácilmente. Si la idea era hacer el efecto del cofre ligero-pesado no se logró.

Jesús Díaz, maestro de clown, en sus talleres dice que, si el payaso entra a escena con una guitarra y cada vez que la va a tocar tiene problemas para continuar, solo hay dos finales: o la toca o no la toca. Independientemente del resultado, el ejecutante debe ser capaz de tocar el instrumento. Por alguna razón, el público se da cuenta si la persona sabe o no tocar la guitarra. Si en realidad no lo sabe hacer, eso se nota y la audiencia sabe que al final no la tocará.

Durante el espectáculo hubo algunos momentos en que sentí desde el principio que no iban a hacer lo que ofrecían.

Lo único que me gustó fueron los malabares a cargo de Alfredo Velázquez. Es buen malabarista, trabaja con pelotas, clavas y aros. El techo del foro es bajo para algunas de las rutinas y lo rescató muy bien.

En una entrevista en YouTube, se menciona que los actos partieron de improvisaciones en un taller. Lamentablemente el producto no se siente terminado. Siguen siendo improvisaciones sin pulir.

Los actores tienen buenas credenciales, estudiaron en una buena escuela con los mejores profesores, se ve que tienen entusiasmo, pero falta para que sea un producto terminado. En dicha entrevista, una de las actrices dice que no es necesario estudiar clown muchos años. Aquí el resultado.

Nota: En el poster se muestra al Pájaro Verde de La Nouba de Cirque du Soleil ¿Por qué?

Show Clown
Con: Karla Caos, Eder Tercero, Nicte Palacios, Marisol Martínez, Michelle León, Alfredo Velázquez.

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#danza, Ballet, pelicula

Swan Lake IMAX

El pasado mes de noviembre se presentó en una muy breve temporada, El Lago de los Cisnes en salas IMAX, con la Ópera de Paris, en versión de Rudolf Nureyev.

Los papeles principales fueron desempeñados por Sae Eun Park (Odette/Odile), Paul Marque (Príncipe Sigfrido) y Pablo Legasa (Rothbart)

La publicidad ofrecía por primera vez una experiencia inmersiva como nunca se había visto u oído, disfrutando el ballet en primera fila.

La cámara constantemente se mueve por el escenario, llevando al espectador no solo a la primera fila, sino dentro de la obra. No siempre con los mejores resultados. Pathe Live tiene experiencia con transmisiones en vivo del Ballet Bolshoi, sin embargo, en esta ocasión el trabajo de cámara no termina de gustarme.

Hay tomas muy bonitas con mucha estética donde se aprovecha muy bien la coreografía, pero hay otras donde no se aprecia correctamente. Por ejemplo, siguen en acercamiento a los bailarines principales dejando al cuerpo de baile fuera. Al ser una toma tan cerrada siguiendo a alguien que se desplaza por el espacio, todas las demás personas se ven difusas. En otras ocasiones se juega con el foco, desenfocando a quien baila y centrando la atención en el príncipe que está sentado.

Por otro lado, los acercamientos y la calidad de la imagen es tal, que se pueden ver las filigranas del vestuario como nunca lo habíamos hecho. Incluso algunos detalles que tal vez no debíamos notar, como seguros en la ropa y detalles estéticos.

Respecto a la historia, es un tanto confuso que Rothbart, al principio sale como el consejero del príncipe, quien parece estarlo manipulando ¿acaso establecer una relación sentimental con él? En los créditos Legasa recibe créditos separados, como si fueran dos personajes diferentes, sin embargo, en la fiesta cuando llega Rothbart con Odile, claramente vemos al consejero.

Parece ser una grabación de estudio, no en una presentación en vivo con público. Los detalles coreográficos y técnicos están muy bien cuidados, seguramente fue una ardua labor tener las tomas perfectas. Solo que por el lado de la cinematografía creo que quedaron a deber y no aprovecharon totalmente lo que podían lograr con el IMAX.

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