#magia, #teatro, biografia, circo, libros

Seventy Years a Showman

Anteportada de Seventy Years a Showman. Se muestra con fines ilustrativos.

George Sanger fue un artista circense del siglo XIX. Nació en 1825 y toda su vida la dedicó al circo. Se retiró a los 80 y en 1910, teniendo 85 años, publicó su autobiografía: Seventy Years a Showman (Setenta Años de Showman) Comencemos con la definición de showman. Puede traducirse como empresario, organizador de espectáculos. De manera literal como hombre espectáculo, quien ejerce de manera excelente varias ramas del espectáculo. En este caso, Sanger, era todo ello.

La edición que se utiliza para la reseña es la de J.M Dent & Sons para la colección The Kings Treasuries of Literature (algo así como Las Arcas de Literatura de los Reyes) Es un curioso librito de bolsillo. Midiendo 11×15.5 cm y apenas 1.5 cm de espesor, incluyendo tapas duras, contiene 256 páginas, las cuales a pesar de ser delgadas se sienten de buena calidad. Se trata de una reimpresión de 1967, seguramente pensada literalmente como libro de bolsillo. El formato lo hace ideal para cargarse en un viaje y sus tapas duras reducen el maltrato. Muy diferente a los libros de bolsillo actuales. La tapa de color rojo solo tiene un pequeño bajo relieve del perfil de una mujer. El título está escrito en el lomo únicamente.

George Sanger nació de padres que viajaban en las ferias itinerantes. Como niño ayudó a sus padres con el peep-show que era la atracción que manejaban. Peep significa mirar furtivamente. Peep-show es un cajón que contiene fotografías y los espectadores se asoman por mirillas para ver las imágenes. Según narra Sanger, mostraban secuencias de imágenes mientras contaban alguna historia: la muerte del rey y coronación de la nueva reina o algún asesinato que hiciera mucho ruido en las noticias.

También trabajó con otros compañeros de feria haciendo actos de circo. Con el tiempo se casó con una domadora de leones y se asoció con hermanos para independizarse de sus padres y buscar sus propias aventuras. Posteriormente se separó de sus socios y se convirtió en uno de los empresarios de circo más importantes de Inglaterra. Formó su compañía y tuvo a su cargo la administración de diversos espectáculos tanto en carpas como en teatros.

A lo largo de su libro cuenta diversas experiencias: los peleas entre los circos para asegurar el mejor lugar en las ferias, las vicisitudes al presentar números de magia y mentalismo en la Inglaterra Victoriana donde abundaba la superstición y frecuentemente se creía tenía pactos diabólicos, así como conflictos con la ley que consideraban a las ferias ambulantes como peligrosas. Cuenta también algunos de los engaños que hacía en los espectáculos de fenómenos para mostrar caníbales o al hombre “más alto del mundo”, otros engaños eran la ostra que fuma y los puercos sabios.

Durante muchos años administró un teatro donde presentaba a su compañía o a otras que rentaban el espacio. En algunos espectáculos de teatro, en una época de grandes producciones que apostaban por atractivos visuales muy complejos, se pedía su apoyo para que hubiera grandes felinos en escena. En un par de ocasiones narra como truco publicitario haber soltado a los leones al final de los ensayos. Los trucos publicitarios se le daban a menudo, participó en desfiles en honor a la reina donde el desfile y pequeños enfrentamientos con la policía eran partes de la publicidad.

En un conflicto legal con un contrincante, como burla, se agregó el título de Lord, por lo que frecuentemente es conocido como ‘Lord’ George Sanger. Hay historias apócrifas que dicen que Lord era su nombre de pila. Varias veces se entrevistó con la realeza, contando que los reyes tomaban de forma divertida el auto nombrarse Lord.

En diversos momentos la historia se siente un tanto moralizante. Dando consejos propios o repitiendo los que le daba su padre.

Me llama particularmente la atención cuando narra la plaga de viruela de 1833. Desde la preocupación general por la forma tan rápida de propagarse y lo virulenta de la enfermedad, hasta las maravillas que se lograron por medio de la vacunación. Recomienda ampliamente vacunarse y está seguro de que la razón que como adulto, en todos sus años de empresario, perdiera solo un par de empleados por causa de la viruela es gracias a las vacunas. Aclaración: Dichos empleados no estaban vacunados.

A casi 2 siglos de esa epidemia y a más de 100 años de publicarse por primera vez este libro, el episodio y la recomendación se sienten muy actuales.

Seventy Years a Showman es un libro entretenido, de fácil lectura. Como se indica en la introducción de esta edición, es un libro olvidado que vale la pena rescatarlo.

Seventy Years a Showman.
‘Lord’ George Sanger.
J. M. Dent & Sons Ltd, Londres.
Primera impresión en esta edición 1935, reimpresión 1967.
265 páginas.

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#magia, comic, libros, Novela Grafica

The Millionaire’s Magician (novela gráfica)

Portada de The MIllionaire’s Magician. Se muestra con fines ilustrativos.

Steve Cohen ha presentado en Nueva York su espectáculo Chamber Magic (Magia de Cámara) por aproximadamente dos décadas, originalmente en el Waldorf Astoria y ahora en el Lotte Palace. Es conocido como The Millionaire’s Magician (El Mago de los Millonarios) título que describe los clientes a quienes entretiene cuando no está en Chamber Magic. Aquí se puede leer la reseña de Por los Teatros en 2019.

En 2018 lanzó una novela gráfica con el mismo nombre, concevida por él mismo. Tiene prólogo de David Copperfiled, historia de Keith Champagne, arte de Peter Krause, color por Jordie Bellaire, letras por Bill Tortolini, diseño de portada de Tara Phillips, diseño de libro y letras de portada por Spencer Charles.

La historia mezcla realidad y ficción, donde Steve Cohen descubre los turbios negocios de un importante empresario y filántropo. La situación lleva a Cohen a convertirse en el mago de los millonarios, no solo haciéndose un lugar en el mundo del entretenimiento de la alta sociedad de Nueva York, sino en un justiciero que irá guiando al criminal a una trampa que lo ponga ante al justicia.

No soy asiduo a los cómics, sin embargo este trabajo me atrapó. Existen fórmulas establecidas para novelas, cómics e historias de héroes. Creo que varias de esas fórmulas están en The Millionaire’s Magician y lejos de ser una historia predecible y llena de clichés, es un trabajo que se disfruta.

Los diálogos muestran una notable diferencia entre un mago refinado y un empresario déspota. La ambientación en general es “clara”, con colores brillantes. Se pasa de elegantes salones y casas tradicionales en Japón, a oscuras bodegas clandestinas. A pesar de haber una historia oscura, la ambientación no se siente pesada.

En particular me gustó que se mencionan magos (directa o indirectamente) como Malini, Copperfield, Thurston, Hofzinser y Ton Onosaka (quien participa como él mismo) También varios trucos de magia como la carta en la espada, un objeto que aparece dentro de una nuez dentro de un huevo dentro de un limón, los anillos chinos, atrapar la bala, por supuesto trucos con cartas y la joya de la corona: Think-a-drink, truco en el que de una tetera se pueden servir diferentes bebidas que coinciden con las peticiones de los espectadores.

El truco como botella existe desde mediados de siglo XIX, en forma de tetera inició a principios de siglo XX con David Devant. En la revista Genii de enero de 2020, Cohen comenta que actualmente custodia la tetera original.

Regresando a la novela gráfica, eso me gustó: los trucos que se mencionan en realidad se pueden hacer y están integrados dentro de la historia, no son un pretexto para mencionar un truco, tienen un papel importante dentro de la misma.

También me agrado ver a uno de los personajes sosteniendo el libro Greater Magic de John Northern Hilliard, publicado por primera vez en 1938, siendo uno de los libros más emblemáticos de la primer mitad del siglo XX y mencionado frecuentemente como referencia por grandes magos.

Con un diseño muy cuidado, las primeras y últimas páginas tienen un estilo elegante transmitiendo la sensación de los lujosos salones que se mencionan. La portada ilustra muy bien la historia: Cohen usando una katana para partir un naipe: un rey mal encarado, mafioso, sosteniendo una pistola.

Como epílogo Cohen comenta algunos elementos reales de la novela gráfica y su experiencia con Think-a-drink y atrapar la bala. Se incluye también una entrevista realizada en 2008 por Richard Kaufman para la revista Genii.

The Millionaire’s Magician puede conseguirse en tapa blanda en el sitio de Chamber Magic. En este momento en Kickstarter corre una campaña para una edición especial de tapa dura.

The Millionaire’s Magician
114 páginas aproximadamente (sin numerar)
Concevido: Steve Cohen.
Prólogo: David Copperfiled.
Historia: Keith Champagne.
Arte: Peter Krause.
Color: Jordie Bellaire.
Letras: Bill Tortolini.
Diseño de portada: Tara Phillips.
Diseño de libro y letras de portada: Spencer Charles.
Brick Hat Press, 2018

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¡Puro Abracadabra!

Portada de ¡Puro Abracadabra! Se muestra con fines ilustrativos.

Martin Gardner fue un periodista y filósofo de la ciencia, ampliamente conocido por sus artículos y libros de matemáticas recreativas. También fue divulgador científico, mago y crítico de temas paranormales.

De manera póstuma, en 2013, se publicó su autobiografía, la cuál escribió a los 95 años, poco antes de morir en 2010. El título original es Undiluted Hocus-Pocus, The Autobiography of Martin Gardner, que viene siendo Hocus-Pocus sin diluir, la autobiografía de Martin Gardner. En español, Páginas Libros de Magia, lo publica bajo el título ¡Puro Abracadabra! Martin Gardner Autobiografía.

El libro es de muy fácil lectura. Sin un orden cronológico muy estricto nos conduce por su infancia, la casa paterna, algunas anécdotas sobre sus padres y hermanos, sus días en la universidad, para llevarnos después a su tiempo como escritor, matrimonio e hijos.

Se indica que varias personas del mundo del escepticismo se mostraron desilusionados de que Gardner creyera en Dios y en vida después de la muerte. En la autobiografía muestra su postura al respecto y se ve que desde su época de estudiante su fe fue cambiando varias veces, creo que con su formación de filósofo era imposible que no se planteara cuestionamientos y sus respuestas a ellos fueran cambiando a lo largo de su vida.

Gardner va narrando numerosos episodios humorísticos, su trabajo a bordo de un barco durante la Segunda Guerra Mundial y las personalidades que su trabajo como escritor y divulgador lo llevaron a conocer. Hace patente su amor por los colores, lo cual lo hizo querer de forma muy particular los libros de El Mago de Oz. También tuvo un gusto especial por los libros de Alicia, indicando que el mundo de Alicia y Oz pudieran estar relacionados. Por el significado religioso, Gilbert K. Chesterton es uno de sus autores favoritos, nombrado de manera frecuente en la autobiografía, sobre todo El hombre que fue Jueves y Los países de colores, debido a los colores.

Mis quejas van enfocadas específicamente a la edición en español. Me parece una edición no muy cuidada donde hay errores tipográficos, problemas de traducción que llevan a palabras inexistentes y una cantidad impresionante de notas agregadas por el editor que hacen lenta la lectura si se van consultando. Algunas notas están en la misma página y otras al final del libro. La mayoría de ellas son datos sobre si existen o no traducciones al español de textos mencionados y en ocasiones breves biografías de personas o información sobre quién y cuándo comenzó a publicarse una revista. No resulta claro por qué algunos nombres de publicaciones vienen en inglés, con su consiguiente nota traduciendo el título, y otros nombres vienen en español. Tampoco es claro por qué algunos textos tienen nota y otros no.

A lo largo del libro hay varios poemas, otra de las habilidades de Gardner, los mismos se presentan en inglés y en seguida en español, lo cual me pareció muy buen detalle, pues un poema al traducirse pierde su musicalidad. Algunos de ellos, cuando los tradujeron, buscando tener rima en español cambiaron sustancialmente la idea, al tener juntas las versiones en inglés y español se vuelve muy evidente el cambio en la esencia. Otros poemas son traducidos literalmente, sin forzar la rima en español y apegándose más al original. Una vez más no sé que lineamientos usaron para uno u otro estilo. ¿Licencia poética?

Uno de los poemas que más me gustaron es Spring Fever de Jamie Sexton Holme, citado en el libro porque Gardner considera que ella al igual que otros humildes poetas merecen nuestro recuerdo. Es uno de los poemas que más me molestó la traducción.

Gardner fue polifacético. Escribía poesía, dibujaba caricaturas, hacía divulgación, se codeaba con grandes matemáticos sin ser matemático, con grandes magos sin ser mago profesional. Siempre tuvo curiosidad por las cosas y por investigar. Indica “tenía que esforzarme mucho por entender lo que escribía, y eso me ayudó a escribir de forma que otros también lo pudieran comprender”.

James Randi, que escribió el epílogo, menciona que en una conferencia que presentó en IBM, los ingenieros dudaban de que Martin Gardner fuera una persona real. Randi agrega que era una amalgama de Isaac Asimov, Arthur C. Clarke y tal vez algún colega ilusionista. Las personas de IBM quedaron asombradas de que alguien así en verdad existiera y fuera realmente el experto que parecía ser.

¡Puro Abracadabra!
Martin Gardner.
Páginas Libros de Magia.
297 páginas.
No se indica año en la edición española.

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The Unmasking of Robert-Houdin

Detalle de la portada de The Unmasking of Robert-Houdin. Se muestra con fines ilustrativos.

Jean Eugène Robert-Houdin mago francés (1805-1871) publicó sus memorias en 1858 con el nombre Confidences d’un prestidigatateur: una vie d’artiste (Confidencias de un prestidigitador: una vida de artista). Erik Weisz, escapista mejor conocido como Harry Houdini (1874-1926) en 1908 escribió The Unmasking of Robert-Houdin (El desenmascaramiento de Robert-Houdin) a modo de venganza contra su antiguo ídolo. Para tener un mejor contexto sobre esta reseña, recomiendo leer antes la de las Memorias de Robert-Houdin.

Robert-Houdin es llamado el padre de la magia moderna y Erik Weisz al acuñar su nombre artístico agregó una i al apellido del francés, supuestamente significando “como Houdin”. Se dice que Houdini intentó entrevistarse con la viuda del sobrino de Robert-Houdin y ella se negó. Debido a eso, Houdini decidió vengarse escribiendo un libro donde “desenmascarara” a su ídolo. A veces se dice que Houdini escribía un libro de historia de la magia y decidió enfocarlo a tirar del pedestal a Robert-Houdin.

También se dice que años después mencionó que debería haber escrito un libro de historia. Otras fuentes refieren que lo que dijo es que el título del mismo libro debió haber sido Historia de la Magia, poniendo aún más el dedo en la llaga.

Advertencia: por años he pensado que mientras más se de Harry Houdini peor me cae. Dicho esto pasaré a la reseña, basándome en la versión electrónica del Conjuring Arts Research Center, sobre la primer edición de 1908. Existen varios errores tipográficos resultado de una mala revisión después de digitalizar.

El libro me resulta pesado de leer, lo siento con poca unidad. Está dividido en capítulos dedicados a demostrar que Robert-Houdin no inventó los efectos que menciona en sus memorias, en varios casos Houdini se esmera no solo en probar que no los inventó sino que tampoco construyó lo aparatos ni tenía la habilidad para presentar un espectáculo interesante. Al hablar de cada truco proporciona referencias históricas del efecto con anterioridad a Robert-Houdin e intercala biografías y anécdotas de los magos a los que les atribuye la verdadera invención. La poca unidad radica en que en un momento está soltando calificativos contra Robert-Houdin y al siguiente dando la biografía con lujo de detalle de otro mago. En ocasiones en el texto proporciona referencias bibliográficas de periódicos, incluyendo número de página. Notas al pie hubieran sido mejor para no cortar el flujo del texto.

El libro contiene innumerables ilustraciones y programas, la mayoría con crédito a “colección del autor” “imagen rara” “poco conocida” “única foto existente”, “fotografía expresamente tomada para este libro”, “colección de Harry Houdini” y otras frases que me hacen pensar en que tenía mucho interés en plasmar su nombre (según la búsqueda de Acrobat Reader su nombre aparece 136 veces) Las ilustraciones, programas y posters son una verdadera joya, lo mejor del libro, lástima que muchos no son legibles, no se si en la edición impresa se puedan leer, pero en la digital resulta imposible en la mayoría de los casos.

Frecuentemente increpa a Robert-Houdin acusándolo de ser un ladrón, mentiroso, haber borrado de la historia a las personas que merecían ser recordadas y haber escrito un libro para alimentar su propio ego, entre otras cosas.

Me resulta interesante que Houdini, alaba a otros magos en pasajes como: “Como frecuentemente ha sucedido en la historia de los sabios y estudiantes, corría por la sangre de Pinetti un amor por el misterio con esa peculiar mancha de charlatanismo” “lo que sea que se diga sobre el charlataniso de Pinetti, debe admitirse que dio al arte de la magia un gran ímpetu que se sentirá por muchas generaciones” o “toda Europa había sido despertada a un nuevo interés a la magia por el brillante Cagliostro” (Cagliotro, fue un charlatán sentenciado por la inquisición debido a sus supuestos poderes) Es decir, le molesta que Robert-Houdin fuera un charlatán en sus memorias pero perdona y alaba a otros charlatanes. También es de recordar que Houdini frecuentemente decía que toda la publicidad era buena, hablaran bien o mal de él, lo importante era que escribieran bien su nombre. Aquí parece molestarle que la publicidad fuera de otra persona. Irónicamente, entre el público general suele haber confusiones entre Houdini y Houdin. En el mismo libro, al menos una vez, el nombre aparece como Robert-Houdini. No se si sea otro error de digitalización o así esté el original.

En otro punto dice “Henri Decremps […] autor que expuso y se esforzó por arruinar a Pinetti, pero tuvo éxito solo en inmortalizarlo” ¿Houdini no habrá tenido una experiencia similar con su libro?

Houdini dedicó mucho esfuerzo en investigar y amasar una magnífica colección, es una lástima que en vez de escribir un ameno libro de historia, usara su tiempo para una publicación llena de odio donde él trata de erigirse paladín de la justicia. La portada muestra a la justicia, con su balanza, quitando una máscara al busto de Robert-Houdin y el libro termina con “Y el producto de estas investigaciones las pongo frente al único jurado, el gran público lector. Mi trabajo está finalizado” Teatralmente acabando como un abogado o fiscal poniendo las pruebas frente al gran jurado.

Cabe destacar que en varias ocasiones dice que alguien con pocos conocimientos o un mínimo de inteligencia se da cuenta de los errores ¿Cómo es que él no se dio cuenta de inmediato y hasta eligió un nombre inspirado en este hombre? Por cierto, muchos de sus argumentos los basa en lo que Torrini le dijo a Robert-Houdin, personaje que en la década de 1940 se supo es ficticio. Houdini fue engañado.

Como dije en la reseña de las memorias de Robert-Houdin, está probado que hay imprecisiones históricas y personajes ficticios. No dudo que varios de los trucos en realidad sean atribuibles a otras personas, sin embargo como lo mencioné antes, sus memorias resultan una lectura muy amena, prácticamente una novela. Cosa que no sucede con el libro de Houdini, este, al contrario, es pesado de leer y uno termina asqueado preguntándose cual de los dos es el que tiene en verdad un ego enorme.

Mike Caveney en las notas a su Classic Correspondence en la revista Magic de abril 2015, menciona que Dai Vernon (conocido como El profesor y El mago que engañó a Houdini) solía decir que para Houdini no era suficiente triunfar, otros debían fallar.

Murice Sardina en 1947 publicó Les “erreurs” de Harry Houdini (los “errores” de Harry Houdini) traducido al inglés como Where Houdini was wrong (donde Houdini estaba mal) y Jean Hugard en 1957 escribió Houdini’s “Unmasking”: fact vs fiction (El “desenmascaramiento” de Houdini: hechos vs ficción). Ambos libros contradiciendo lo escrito por el escapista. En un futuro espero comentarlos aquí mismo.

The Unmasking of Robert-Houdin
Autor: Harry Houdini
Año: 1908
The Publishing Printing Co.
319 páginas

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Confidencias de un Prestidigitador

Portada de Memoirs of Robert-Houdin, se muestra con fines ilustrativos.

Jean Eugène Robert-Houdin fue un relojero y mago francés que vivió de 1805 a 1871, estando activo en el mundo de la magia, de manera profesional aproximadamente 7 años. Entre magos se le llama “el padre de la magia moderna” En 1858 publicó sus memorias bajo el nombre Confidences d’un prestidigatateur: una vie d’artiste (Confidencias de un prestidigitador: una vida de artista), que ha sido traducido a varios idiomas frecuentemente cambiando el título. La versión que se usó para esta reseña es la edición de Milbourne Christopher, para editorial Dover, con el título Memoirs of Robert-Houdin King of the Conjurers (Memorias de Robert-Houdin Rey de los magos).

Antes que nada, quiero aclarar que a nivel personal las autobiografías (y frecuentemente también las biografías hechas por familiares) las tomo con reserva, ya que suelen engalanarse episodios, o hacerse tendenciosas (véase por ejemplo Bailando sobre mi tumba de Gelsey Kirkland, aquí en Por los Teatros) David Britlan en la revista Genii de febrero de 2021 dice: “Las biografías son frecuentemente historias bien pulidas en que las vicisitudes del negocio del espectáculo son transformadas en drama entretenido” En la actualidad, se tiene bien documentado que las Confidencias de un Prestidigitador contienen varios episodios apócrifos.

Tal vez teniendo esto en mente, leí las memorias como una novela entretenida. Robert-Houdin (finalmente entendí que Jean Eugène es su nombre, Robert su apellido y agregó Houdin, el apellido de su primera esposa) da una poética introducción donde se remonta a sus días en el teatro, compara el libro con el escenario y al lector con el público. Se especifica que contará los pasajes importantes de su vida que lo llevan al camino de la magia, es decir no una autobiografía con detalles fuera de ese tema.

Narra cómo en su juventud, su ingenio y afición por crear aparatos y mecanismos lo metieron en problemas en la escuela, cómo su vida estaba destinada a aburridos trabajos de oficina, todo sea por satisfacer a su papá o tener un empleo redituable o bien visto por la sociedad. Originalmente su interés está en la relojería, su papá era relojero, pero al considerar que se tenían pocos ingresos, trata de que su hijo se dedique a otra cosa. Finalmente cede y lo deja ser aprendiz del oficio. Durante sus estudios, por accidente, cae en sus manos un libro de trucos de magia, lo cual despierta su afición.

Tras comer alimento envenenado, en el delirio de la fiebre, da con el mago Torrini y su fiel ayudante Antonio. Ellos lo ayudan a reestablecerse y es como da una primer presentación en público. Torrini le cuenta sus desventuras, su ascenso y caída en desgracia. Son los capítulos más romantizados del libro, frecuentemente me recuerdan a novelas y en ciertos aspectos a la película El Ilusionista (a Edward Norton le dieron a leer las Confidencias como apoyo para el personaje y varios trucos que se ven en la película se basan en efectos de Robert-Houdin, por lo que no me sorprende encontrar similitudes)

Torrini le cuenta sus ideas de lo que un buen mago debe hacer y lo que no. Varias de ellas me llaman la atención, tomando nota de las mismas. Al analizar si estos conceptos las presenta Robert-Houdin o Torrini, frecuentemente me encuentro en un conflicto: me interesa saber quién de los dos lo expone, sin embargo, Torrini es alguien que se sabe no existió, por lo que la pregunta sobra: son ideas de Robert-Houdin puestas en boca de un personaje.

La historia sigue avanzando, contando encuentros con otros magos de la época, frecuentemente decepcionado por la tendencia a ridiculizar al público varón y mostrándose caballerosos con las damas.

Robert-Houdin propone unas reformas, basándose en las recomendaciones de Torrini (?) entre ellas tener un escenario elegante y sencillo, sin que esté lleno de parafernalia innecesaria, preferencia de habilidad de manos sobre aparatos trucados, abstenerse de utilizar ropa excéntrica y usar solo la ropa que la sociedad civilizada reconoce como vestimenta de noche. No hacer bromas ni juegos de palabras, tener un código de conducta del cual no desviarse.

Actualmente los magos suelen entablar largas discusiones sobre si el frac está pasado de moda y es reminiscencia de Robert-Houdin cuando quería vestirse como igual con su público (no lo dice de esa forma) pero no veo que tomen como caballito de batalla las otras reformas propuestas.

Describe también sus presentaciones en las Soirées Fantastiques en París, su momento de apogeo y sus giras por Inglaterra y Europa. Esto dura apenas 7 años. Se retira a dedicarse a sus experimentos con electricidad y autómatas.

Frecuentemente se menciona que fue sacado de su retiro para sofocar una revuelta en Argelia, colonia francesa, derrotando a los “hechiceros” locales con sus trucos de magia. El episodio, relatado por Robert-Houdin, es muy diferente del que existe en el ideario colectivo.

Confidencias de un prestidigitador me parece un libro muy interesante, por momentos novela, por momentos manual sobre el código de conducta de un mago. Hay pasajes que actualmente se sabe son falsos y otros con imprecisiones históricas. Se mezcla mucho la incógnita de qué es real y qué es ficticio. Además si consideramos que la cultura popular ha modificado lo que contiene el libro, en la idea de la gente puede estar algo muy diferente a la realidad.

No siempre se ha sabido que las Confidencias tienen episodios falsos. Peter Lamont y Jim Steinmeyer indican en su libro The Secret History of Magic (La historia secreta de la magia) publicado en 2018, que fue en 1943 cuando el mito de Torrini se vino abajo. Hasta entonces se habían hecho pocas investigaciones al respecto.

Esto deja más incógnitas. Si son sus memorias ¿tiene episodios ficticios solo para engalanar la historia? La cita de David Britland tiene mucho peso en este caso. Como decía antes, hay pensamientos sobre la magia que los expresan sus compañeros, pero al saber que son solo personajes ¿entonces son las ideas de Robert-Houdin puestas en boca de otros? Lamont y Steinmeyer indican que tanto Torrini como Antonio, entre otras cosas, sirven para que el autor disfrace educadamente sus críticas a la magia de la época.

Me resultan de particular interés las diferencias que tienen las palabras conjurer, magician y prestidigitator (en inglés) y me hace preguntarme qué palabras usa en el original francés y cuáles serían los equivalentes en español. Por ejemplo, al inicio traduje King of conjurers como rey de los magos, aunque una traducción más literal sería rey de los conjuradores. Conjurador, en español, en realidad no se usa. Incluso la palabra magician no aparece como tal y magia solo se utiliza en el libro para decir magia blanca. Hoy en día estas palabras pueden usarse de manera indistinta, pero en la época tenían diferentes significados.

Me parece que Confidencias de un Prestidigitador es de los libros frecuentemente mencionado en el mundo de la magia pero poco leído. Lamont y Steinmeyer dicen que el mayor truco de Robert-Houdin, es precisamente este libro, un truco que sigue intrigándonos y dejándonos incógnitas 150 años después. Si leemos nuevamente la introducción dice “¿Por qué no debería convertir esta ficción en realidad? ¿No podría, cada noche cuando el reloj da las 8:00, continuar mi presentación bajo otra forma? Mi público será el lector, y mi escenario un libro”

Para esta reseña:
Memoirs of Robert-Houdin King of Conjurers.
Jean Eugène Robert-Houdin.
Notas e introducción de Milbourne Christopher.
Editorial Dover, 1964.
329 páginas.
Disponible en varios idiomas y editoriales.

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Apollo’s Angels – Conclusiones

Portada de Apollo’s Angels, se muestar con fines ilustrativos

Con esta tercer parte finalizo mis comentarios sobre el libro Apollo’s Angels, a history of ballet, de Jennifer Homans. Las primeras partes pueden consultarse en reseña y crítica.

Homans concluye que el ballet es un arte en decadencia, contaminado por lo contemporáneo y donde no se crea nada nuevo y los coreógrafos se aferran a obras de siglos atrás. Difiero completamente y encuentro contradictorio el no ver con buenos ojos lo contemporáneo y al mismo tiempo quejarse de presentar obras del pasado.

Si algo quedó de manifiesto durante la historia del ballet, es que a pesar de ser “clásico” y de “tradición” donde hay elementos que se han mantenido inamovibles durante siglos, hay otros elementos que han cambiado: Pasos nuevos, el pasar de salones de sociedad a teatros, de ser número entre actos de ópera a ser espectáculo completo, el uso de pantomima, saltos, giros. La introducción de zapatillas de punta. El cambio de los papeles de hombres y mujeres. Todo ha sido una evolución. Hoy en día distinguimos si una obra es clásica o contemporánea, pero es bastante probable que en un momento dado no haya sido tan clara esa línea, o lo que se consideraba contemporáneo, ahora lo vemos como clásico. No se puede separar de la historia de la danza clásica el papel de la moderna, contemporánea, neoclásica y todas las derivaciones.

¿Está bien seguir presentando obras de hace 100 años o más? Si, por algo son clásicas, porque gustan y son parte del legado y vale la pena mantenerlas en repertorio.

Por otro lado, concluyo que el ballet siempre ha sido patrocinado, nunca ha existido de manera independiente, posiblemente a excepción de los Ballets Rusos de Diaghilev, donde él mismo fungía como mecenas. En Francia antigua y moderna, Dinamarca, Rusia zarista y socialista, Inglaterra, Estados Unidos … Siempre ha estado patrocinada por el estado o por particulares, quienes han marcado el tema de las danzas. Frecuentemente se menciona a la URSS como ejemplo del país que imponía temáticas, pero incluso en la Francia revolucionaria, quien tenía el poder temporalmente era quien dictaba los temas. De igual forma en Estados Unidos donde los patrocinios son más bien de particulares y es a quien hay que dejar contentos presentando la temática que les interesa.

Finalmente agregaré que la idea de nombrar a Balanchine como el coreógrafo que finalmente acercó la danza al pueblo, alejándola de temas de nobleza que no son del interés de la gente común y corriente, yo diría que si acaso, ese privilegio le correspondería a Maurice Béjart, quien realizó obras con música del gusto popular como Queen y Edith Piaf, así como la Novena Sinfonía de Beethoven, planeada para presentarse en arenas deportivas. Espectáculos multitudinarios donde acercó al público tanto a la música clásica como a la popular/comercial uniéndola con la danza.

Apollo’s Angels
Jennifer Homans
Random House
Nueva York, 2010
643 pp

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Apollo’s Angels – Crítica

Detalle de Apollo’s Angels. Se muestra con fines ilustrativos.

En la entrada anterior di la reseña general del libro Apollo’s Angels, a history of ballet, de Jennifer Homans. En esta segunda parte daré mi crítica.

En general el libro tiene un estilo muy ligero, en ocasiones se siente incluso en tono de chisme cuando se trata de dar detalles personales de los protagonistas de la historia del ballet. Hay descripciones bastante interesantes de algunas obras, en las que se da un análisis con interpretaciones en las que nunca hubiera pensado. Por momentos me queda la duda de si esa interpretación es de la autora o es la intención que originalmente se le dio a dichas obras.

Los primeros capítulos me parecen muy interesantes pero mi decepción inició con el capítulo de la URSS. Con él comienzo a ver una tendencia y no puedo evitar preguntarme que tan objetiva es Homans y qué tanto se deja llevar por motivaciones personales. Señala que la URSS creó los mejores bailarines pero acabó con el ballet. Agrega que las obras hechas con temas previamente autorizados por el gobierno solo pueden ser del gusto de los soviéticos pero no tienen éxito en occidente. Critica ampliamente a Yuri Grigorovich y sobre todo su Espartaco. Sin embargo hoy en día Grigorovich es una leyenda viviente y Espartaco una obra que sigue presentando el Bolshoi en sus giras mundiales, lo que indica que es del gusto aún fuera de Rusia. Al hablar de Romeo y Julieta dice que es el West Side Story soviético. Comparación extraña ya que el ballet (ruso) precede al musical (neoyorquino) A menos que lo diga para que un americano sin gran conocimiento de ballet tenga un punto de referencia.

En la segunda mitad del siglo XX, muy de pasada menciona a Roland Petit. A Maurice Béjart lo nombra con cierto desdén limitándose a un par de párrafos y en una fotografía de Jorge Donn (sin señalar al bailarín) describe a Stimmung de Béjart como “sexo, sudor y pretensión disfrazados de arte”. William Forsythe y John Neumeier son mencionados una sola vez y a pie de página.

Al llegar a los capítulos de Estados Unidos veo aún más una tendencia marcada. Señala a Antony Tudor, Jerome Robbins y George Balanchine como los pilares del ballet americano. Presenta al ballet estadounidense con un discurso de nacionalismo, padres fundadores, igualdad, crear obras con temas importantes, acercar la danza al pueblo, alejarlo de alta sociedad y las cortes francesas. Irónicamente Tudor era británico y se cambió el apellido para sonar más aristocrático. Robbins era neoyorquino descendiente de inmigrantes rusos y cambió su nombre para sonar más americano. Balanchine era ruso y cambió su nombre a algo más occidental.

Incidentalmente menciona a Martha Graham y a Merce Cunninham. A Jirí Kylián lo señala como un “aparente pero falso heredero de Tudor”, pues rechazó tomar sus obras después de su muerte. En general veo rechazo de Homans por todo lo que es danza moderna / contemporánea. Si está escribiendo sobre ballet, tal vez está delimitando el ballet clásico, en cuyo caso hubiera sido interesante indicar que criterios toma. Por ejemplo los Ballets Rusos de Diaghilev y las obras de Nijisnky eran mal vistas en su época y se consideran más modernas que clásicas. Robbins es más conocido por su trabajo en teatro musical a lo que Homans dedica varias páginas para describir con detalle sus obras.

La parte cumbre del libro es Balanchine y su trabajo en Nueva York. Muchas páginas dedicadas a su obra y persona, indicando cómo revolucionó el ballet al introducir estilos que no se usaban ¿no se desvía también de la danza clásica? Señala a su compañía como un ejemplo, pues incluía a bailarines negros (no menciona el trabajo de Alvin Ailey) El libro finaliza con la muerte de Balanchine y las palabras “El legado de Balanchine fue inmenso. Le dio al mundo la mayor obra en la historia de la danza […] Salta al pasado vía Ruisa y Petipa, a Luis XIV y a los antiguos griegos […] Ha restaurado su lugar [de la danza] como entretenimiento fino, arte sensual e ideal olímpico”

Pareciera que las 550 páginas del libro y los 350 años de historia solo existen para llevarnos a la figura de Balanchine en un pedestal en el Monte Olimpo y después de él no hay nada. Incluso el título está influenciado por él, pues acostumbraba llamar “ángeles” a las bailarinas. No es de sorprender que en el índice temático sea la persona que más entradas tiene.

En el epílogo, Homans dice que los ángeles de Balanchine han caído (ya no son de Apolo) y el ballet está en decadencia. Agrega: “la coreografía contemporánea vira sin rumbo entre imitación sin imaginación e innovación estridente” Me parece una triste conclusión para un trabajo que le tomó 10 años. Sin embargo, en la introducción deja entrever el rumbo que tomará.

En la publicación anterior mencioné que en la introducción escribe algunas cosas que a primera vista no puse mucha atención, pero cobran importancia al leer todo el trabajo. Es precisamente su postura ante Balanchine y la opinión de que el ballet es un arte fuera de moda y a la antigua lo que deja ver desde ver el principio. Pareciera que es su tesis inicial y con el epílogo demuestra a lo que quería llegar.

En la tercera y última parte publicaré mis conclusiones.

Apollo’s Angels
Jennifer Homans
Random House
Nueva York, 2010
643 pp

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#danza, Ballet, libros

Apollo’s Angels – Reseña

Portada de Apollo’s Angels. Se muestra con fines ilustrativos.

Jennifer Homans fue bailarina antes de convertirse en crítica de danza (principalmente en publicaciones de Nueva York) y obtener un doctorado en historia de la Europa moderna por la Universidad de Nueva York. En 2010 publicó Apollo’s Angels, a history of ballet, un libro de 643 páginas que cubre la historia del ballet desde sus orígenes en la corte francesa hasta algunos coreógrafos de Estados Unidos a mediados y fines de siglo XX.

La obra es un libro muy grande profusamente documentado (550 páginas de texto, 62 de notas y el resto de referencias e índice temático) cubriendo aproximadamente 350 años. Por la extensión he decidido dividir la reseña en partes.

En la introducción da la explicación del título: Apolo, dios griego de la belleza, hermano de Afrodita, relacionado con las artes, jefe de las Musas. Por otro lado los ángeles representando el deseo de los bailarines de volar y ascender hasta Dios. Un título un tanto ambicioso pues implica que los bailarines son los ángeles del dios de la belleza. En la introducción hace mención de algunos conceptos que a primera vista no me llaman tanto la atención, pero después de terminar el libro y regresar a la introducción, marca desde el principio la dirección que tomará (de esto hablaré en la segunda parte)

A lo largo de 12 capítulos distribuidos en dos partes Homans nos va guiando por la historia del ballet, primero en Europa Occidental: Francia, Italia y Dinamarca. Posteriormente en Rusia, Inglaterra y Estados Unidos.

En Francia vemos cómo el ballet pasa de ser un baile de corte surgido para mostrar buenas costumbres a una actividad teatral. El ballet podía ser el boleto de entrada (o salida) de la corte. Después de la Revolución Francesa las obras solo podían hablar del triunfo de la misma y en contra de la monarquía. Con la llegada de Napoleón se instaura el uso de uniformes en la enseñanza de la danza (herencia de la costumbre militar de Napoleón)

En Italia, último estado europeo en consolidarse como país, se agregan elementos de la comedia del arte y comienzan a integrarse pasos mas rebuscados y “circenses”: saltos, giros, posturas poco naturales del cuerpo que en su momento se veía contra las buenas costumbres y hoy se relaciona indiscutiblemente con el ballet. Las guerras en Italia provocan un sentido de nacionalismo en el que el ballet queda relegado y gana más popularidad la ópera.

Frecuentemente no se considera a Dinamarca como un país con tradición de danza, sin embargo tiene importancia dentro de la misma y su tradición ha permanecido prácticamente intacta hasta nuestros días. El escritor Hans Christian Andersen quiso ser bailarín profesional, como sabemos, no sucedió, pero se mantuvo toda su vida muy relacionado con el mundo del ballet.

Es la época de los ballets fantásticos, cuentos de hadas y seres mitológicos, muchos protagonistas del mundo de la danza en la época se identificaban con los seres fantásticos y las descripciones que hace el libro hace dudar de su sano juicio, pues buscaban en la vida real sus ondinas y sílfides.

El texto tiene algunas fotografías donde me llama de manera especial la atención las zapatillas de punta de María Taglioni (idénticas a las actuales) que son muy parecidas a los zapatos de calle que utilizaban las mujeres, no parecían zapatos especiales como hoy en día, sino calzado regular.

La escena llega a Rusia imperial, en San Petesburgo se trata de imitar París por lo que se llevan coreógrafos y bailarines franceses. Rusia se formaba por feudos, por lo tanto las tierras y siervos eran propiedad del feudal. Mismo caso con los bailarines. Hay un apogeo de teatros que eran patrocinados por el señor de cada tierra. Hay disputas sobre si la danza debe ser afrancesada o rusificada para hacerla algo totalmente nacional.

Llega la Revolución Rusa, los Ballets Rusos de Diaghilev están de gira por Europa (nunca se presentaron en Rusia) muestran una Rusia exótica, que es lo que occidente quería ver, no necesariamente bailes tradicionales, pero revolucionan el ballet al hacerlo un espectáculo de talla internacional. Nuevamente hay cambios de estilos, coreografías de Fokine y Nijinsky haciendo cosas diferentes a lo acostumbrado. Hay a quien le gusta y hay a quien no le gusta.

En la época de la URSS se lleva el centro de poder y cultural a Moscú como un movimiento de quitarle poder a San Petesburgo que representaba a los zares. Siempre tuve curiosidad por el cambio de nombre del Teatro Mariinsky a Kirov y de nuevo a Mariinsky tras la disolución de la URSS. Se menciona que Kirov era el militar a cargo de San Petesburgo (en esa época Leningrado) que fue asesinado por Stalin. En su “honor” Stalin mandó cambiar el nombre del teatro. En esta época se sistematiza la enseñanza de la danza, con lo que actualmente se conoce como la técnica rusa o Vaganova. Se hacen obras a pedido del gobierno con temas autorizados por el gobierno.

Durante la Segunda Guerra Mundial Inglaterra comienza a cobrar fuerza dentro del mundo del ballet y se instaura el Royal Ballet, el cual es relativamente nuevo si se compara con los ballets de Francia y Rusia. En Estados Unidos la escena dancística cobra fuerza sobre todo en Nueva York, se forman teatros privados patrocinados por empresarios que dictan los temas de los bailes. Durante la guerra fría existe también una lucha para probar quien tiene la mejor posición en la escena mundial del ballet.

A grandes rasgos esto es lo que cubre el libro, hablando de la parte histórica. En la siguiente entrega haré mi crítica que se centra sobre todo en el siglo XX.

Apollo’s Angels
Jennifer Homans
Random House
Nueva York, 2010
643 pp

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Teatro de la Caricia

Portada de: Teatro de la Caricia, se muestra con fines ilustrativos.

Bajo el título Daniele Finzi Pasca Teatro de la Caricia, Facundo Ponce de León publica conversaciones que a lo largo de los años ha tenido con el clown y director escénico Daniele Finzi Pasca.

El trabajo de Daniele incluye ser co-fundador de las compañías Teatro Sunil (Ícaro) y Compagnia Finzi Pasca (La Veritá, Bianco su Bianco, Donka, Per té), co-producciones con Cirque Eloize (Rain, Nomade, Nebbia), dirección para Cirque du Soleil (Corteo, Luzia), apertura y clausura de juegos olímpicos de invierno, dirección de óperas para English National Opera (L’Amour de Loin), Teatro Mariinsky (Aída, Requiem) y Teatro San Carlos de Nápoles (Pagliacci). Su línea de trabajo siempre ha ido sobre lo que él llama Teatro de la Caricia.

El libro incluye conversaciones que nos llevan a un viaje circular, un viaje de regreso donde conocemos la filosofía de Finzi Pasca y los orígenes del teatro de la caricia.

Siendo un volumen no muy grande (136 páginas) me parece difícil resumirlo. Es un libro lleno de ideas de un importante creador escénico, cada página tiene cosas para tomar nota.

Entre lo que más me llama la atención es la forma en que indica que un clown corteja al público. En una fiesta hay varias formas de ser y cada una de ellas conquista. Así mismo hay varias formas de ser clown y cada una corteja. Si no tienes suerte consiguiendo pareja y buscas consejo de tus amigos, tal vez el consejo sirve, pero conquistaste a tu pareja usando una formula que no es tuya, ese no eres tu: o te condenas a mantener la mentira o viene el rompimiento. Así un clown: si te aconsejan ponerte un nombre en diminutivo y hacer figuras con globos, tal vez sirva, pero puede ser que ese no seas tú ni lo que quieres de ser clown.

En días anteriores publiqué la reseña de Donka, donde menciona que un artista es pescador de ideas y puede pasarse días enteros sentado en un café aparentemente sin hacer nada, en realidad está pescando la idea. Como la pesca, es cuestión de paciencia. En este libro se profundiza sobre el tema.

Habla de que todo el equipo de trabajo está en una embarcación, puede ser pequeña o grande, el barco se maneja diferente pero el propósito es el mismo. Si la producción es para un actor o para miles de artistas, la estrategia es diferente pero siempre se busca el mismo objetivo: llegar al puerto.

Menciona que hay dos tipos de actores: aquellos que sienten las cosas y las hacen sin importar hacia donde van y los que hacen preguntas, los que consultan los mapas y quieren saber para qué es todo esto. Como director Daniele debe comprender rápidamente que tipo de actor es cada uno de sus artistas para no perder el tiempo de su gente. Indica que el tiempo de otros es algo que no se puede malgastar.

Finalmente habla de su viaje de juventud como voluntario a la India. Viaje hacia adentro, de auto descubrimiento. En una India con muchos enfermos de lepra y gente viviendo en la calle, su trabajo era atender a los enfermos, muchos de ellos moribundos. De sus experiencias sale lo que será el teatro de la caricia: aprende a sentir al enfermo (o al público) él puede sentirse bien haciendo su trabajo, pero si no percibe lo que sucede con el enfermo, entonces su trabajo ya es automático. Aprende el valor de una caricia. Hacer saber al enfermo que alguien está ahí a un lado con él. Conoce a Sunil, un muchacho que muere después de 24 días de batalla cuando no esperaban que durara uno. De él toma el nombre para su primer compañía.

Su trabajo escénico se ha enfocado en buscar la conmoción, resonar en el público, ser un clown cuya finalidad principal no es hacer reír. Busca oír, sentir al público. Para él el clown es un actor que cuenta historias, un héroe perdedor que con dignidad pierde casi siempre y al final se desvanece discretamente.

Daniele Finzi Pasca Teatro de la Caricia
Facundo Ponce de León
Ediciones CFP
Primera Edición Julio 2009, Tercera edición enero 2015 (Uruguay)
Reseña sobre edición en español, también disponible en otros idiomas
136 páginas

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THE OFFICIAL BOLSHOI BALLET BOOK OF SWAN LAKE

Portada del libro. Se muestra con fines ilustrativos.

En 1986 fue publicado el libro The Official Bolshoi Ballet Book of Swan Lake por Yuri Grigorovich y Alexander Demidov. Originalemnte en ruso, traducido al inglés por Yuri Shirokov. T.F.H. Publications en 1984 obtuvo los derechos en excluisva para la traducción y distribución fuera de Rusia de la literatura soviética de música y ballet.

El libro cuenta a grandes rasgos cómo es que Tchaikovsky llegó a componer la música de éste ballet. Con más profundidad entra a la historia de la obra. Su desafortunado debut en 1877, los cambios mayores realizados en 1895 con el compositor ya fallecido, otros cambios en 1901 y finaliza con la versión del propio Grigorovich en 1969.

Sobre el estreno en 1877 se menciona que el libreto no era lo suficientemente fuerte ni tenía mucha lógica. El coreógrafo, libretista y compositor apenas trabajaron juntos, lo que desesperaba mucho a Tchaikovsky. La obra fue quedando en el olvido y el compositor murió convencido de que su obra no perduraría. En ese tiempo el ballet no se consideraba un arte que valiera mucho la pena, por lo que componerle música no era muy bien visto entre el gremio. Tchaikovsky tomó el riesgo y a pesar de que otras de sus obras para ballet tuvieron éxito, su primer intetno, El Lago de los Cisnes, no lo tuvo.

En 1895 la partitura es modificada, se le hacen “arreglos”, algunos fragmentos del primer acto se pasan al tercer acto. Hay música adicional de Riccardo Drigo. Marius Petipa hace las coreografías del primero y tercer acto y los actos segundo y cuarto quedan a cargo de Lev Ivanov.

A decir de Petipa, Odette, el cisne blanco, es un personaje soso, con gusto le deja los “actos blancos” a Ivanov, aquellos más tradicionales con cuerpo de baile y violines tristes. Él toma los actos de fiesta y en particular le interesa Odile, el cisne negro, la verdadera heroína para Petipa.

La versión de 1895 es la que catapulta al Lago de los Cisnes a la fama y todas las versiones del sigo XX y hasta la fecha tienen elementos de la de Ivanov-Petipa.

Habla también un poco de la versión de Grigorovich, que ha ido evolucionando poco a poco. Entre los cambios respecto a la versión tradicional es que Rothbard, el hechicero, recibe el nombre de “El Genio Malvado”

El libro finaliza con una sinopsis fotográfica de la obra.

La historia presentada es muy interesante, además del análisis de los personajes y situaciones. La música de Tchaikovsky se cree incluye elementos de su ópera Ondine, que fue destruida por él mismo. Tanto Ondine como El Lago tratan de un ser mágico que pierde la vida al conocer las maldades de la humanidad. Básicamente es la historia de un primer amor (los personajes tienen alrededor de 17 años) que acaba en tragedia debido a las debilidades humanas. Algo como en La Sirenita, Ondine y Romeo y Julieta.

“Finalmente, Odile usa el hechizo mas viejo del mundo. Estas palabras han hecho magia por millones de años …. ‘Te amo’, ella dice. Inmediatamente, el Príncipe la levanta, actuando como si ella fuera la única persona perfecta en el mundo […] Él solo tiene ojos para Odile … ha sido atrapado por el hechizo del amor … amor ciego” – páginas 126 y 127

The Official Bolshoi Ballet Book of Swan Lake
Yuri Grigorovich y Alexander Demidov
Traducido al inglés por Yuri Shirokov T. F. H. Publications Inc
1986
140 páginas

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