#magia, documental, historia, libros

The rise of the indian rope trick

Portada de The rise of the indian rope trick. Se muestra con fines ilustrativos.

El truco de la cuerda india es una de las leyendas más conocidas en la magia. Se habla mucho del efecto: una cuerda se levanta verticalmente en el aire, un niño trepa por ella y desaparece. En otras versiones se dice que el mago sube tras el niño, lo descuartiza y caen los pedazos, apareciendo después nuevamente sin ningún daño. El problema, como lo indica la solapa de The rise of the indian rope trick. How a spectacular hoax became history (El ascenso del truco de la cuerda india. Cómo un engaño espectacular se convirtió en historia) es que el truco nunca existió.

Peter Lamont, mago e historiador en la Universidad de Edimburgo escribió este libro sobre dicho truco. En varios momentos su estilo es cómico, por ejemplo, en la sección de notas da la bienvenida al lector diciendo que dudó escribirlas porque nadie las lee, por estar el lector en esta sección, se ha convertido en el 10% que las revisa.

Se dice con frecuencia que el truco fue descrito por Maco Polo en su libro, sin embargo, Lamont aclara que en una de tantas ediciones, el encargado de la misma, en una nota dice que recordó el truco de la cuerda india. Es decir, quien lo dice es el editor, no Marco Polo, de ahí que Lamont remarca que es importante leer bien las notas.

En la antigüedad, en diversas culturas orientales, no necesariamente en la India, existen diferentes versiones. Puede ser una cuerda, una cadena o una tela. En una versión quien sube es una serie de animales incluyendo tigres.

En la Inglaterra Victoriana, tras dejar atrás el oscurantismo, ya no se cree en cosas sobrenaturales, no hay nada inexplicable, salvo los milagros religiosos, todo lo demás es científico. Lamont indica que los británicos ante la falta de cosas inexplicables trasladan su imaginación a la India, recientemente conquistada.

Como conquistadores, los británicos tenían derecho a explotar todo, hasta la magia innata de la India. Los magos comienzan a vestirse de indios o chinos pues el oriente transmitía la idea de misticismo. Comienza también una lucha de superioridad entre magos donde los occidentales rechazaban que los faquires orientales tuvieran poderes auténticos y eran solo truqueros. Algunos efectos que se describían no podían ser explicados por los occidentales, con lo que se hacía la eterna discusión de si no se puede explicar entonces son superiores (eso no puede ser) o en el oriente aplican otras leyes científicas.

En la época se comenzaba a hablar de espiritismo e hipnotismo, como eran los temas “científicos” del momento, se utilizaban como explicaciones a la magia oriental.

La historia de la cuerda india se popularizó a partir de 1890 cuando en un periódico de Chicago se publicó la historia de Fred S. Ellmore donde asegura haber visto y fotografiado el efecto. La foto no mostraba nada en particular, con lo que se concluía todo era efecto de la hipnosis y la cámara no era engañada. La nota fue reproducida por varias publicaciones. Poco después el periódico admitió que todo era un fraude, una nota sensacionalista para vender. El testigo S. Ellmore significa sell-more (vender más) La confesión no fue difundida por quienes reprodujeron la nota original. La persona que escribió el artículo posteriormente fue director del Servicio Secreto, conocido por su experiencia en desinformación adquirida mientras trabajó como reportero.

Con el paso del tiempo se van presentando personas que dicen haber visto o conocido a alguien que vio el truco. La mayoría de los casos no son testigos de primera mano, algunos citan a gente fallecida años atrás y extrañamente los que dicen haber atestiguado el truco de primera mano, a pesar de decir que les sorprendió mucho y nunca lo olvidarán caen en contradicciones y hablan del asunto muchos años después de haberlo vivido.

Fotos trucadas, fotos mal interpretadas, ofertas millonarias a quién pruebe que puede hacer el truco. Existen todo tipo de historias alrededor de la cuerda india. Nunca se ha probado su existencia y a pesar de que la historia ha caído en el olvido varias veces más desacreditada que nada, siempre regresa, aparentemente con más fuerza.

Con una conclusión entre hilarante y poética, Lamont equipara las leyendas con vacaciones en un lugar paradisiaco: es fugarse de la realidad, una ilusión más atractiva que la realidad. Siempre hemos necesitado de leyendas y ellas nos han dado esa ruta de escape. Y al igual que un folleto anunciando un destino turístico, no deben tomarse literalmente. Al decir esto, Lamont asegura haber visto el truco de la cuerda India.

The rise of the indian rope trick
Peter Lamont
Thunder’s Mouth Press, 2004
264 páginas.

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#magia, libros

Trade of the Tricks

Portada de Trade of the Tricks. Se muestra con fines ilustrativos.

Graham M. Jones es antropólogo lingüista y cultural, es profesor en el Instituto Tecnológico de Massachusetts y en 2011 publicó en la University of California Press el libro Trade of the Tricks, inside the magician’s craft (Comercio de los Trucos, dentro del oficio del mago)

Jones centró su trabajo en Francia, ya que Robert-Houdin, francés, es conocido como «el padre de la magia moderna» (una reseña de sus memorias puede consultarse aquí)

Jones investiga a la magia como gremio, como grupo organizado de personas. Un grupo donde «individuos auto motivados cultivan un conocimiento técnico especializado extremadamente demandante, sobre el cuál ellos se enorgullecen» concluyendo que se cumplen las condiciones para ser llamado geek.

En un capítulo analiza el peso que los magos le dan a los secretos, la manera en que se protegen, se intercambian, se comercializa con ellos. Indica que el valor de la información es inversamente proporcional a qué tanto se comparte. Si se desea crear información valiosa hay que asegurarse de que poca gente tenga acceso a ella, pero al mismo tiempo hay que dejar correr el rumor de que existe.

Los secretos dentro de la magia ¿son necesarios o es una convención? Jones menciona que está establecido que el espectador pregunta «¿Cómo lo haces?» aunque en realidad no quiere saber el secreto, y el mago contesta «no puedo decirlo» aunque en realidad no le interesa. Sin embargo los secretos se protegen como si fuera lo más importante en la magia y cada vez que se cuenta al público cómo se hacen los trucos el gremio se molesta y pide acciones contra la persona en cuestión. Esto se remonta a los tiempos del teatro de music hall y en cada nuevo cambio cultural o tecnológico se repiten los patrones (televisión, internet)

Los magos se reúnen en clubes y organizaciones. A lo largo de los años han ido cambiando los parámetros de ingreso. En un principio con la idea de la secrecía solo podían ingresar profesionales. Posteriormente los aficionados entraron, siendo el grupo más numeroso en las reuniones, convenciones y los mayores clientes de material mágico.

Se menciona que Robert-Houdin, al ser el padre de la magia moderna, sentó además las bases del mago varón, burgués y heterosexual. Hay pocas mujeres dentro de la magia y se suele encasillar el tipo de magia que pueden hacer los hombres y las mujeres. Los primeros magia virtuosa, las segundas magia poética. «Las elecciones estéticas sirven como características icóncas de auto visualización de género» es decir se suele considerar que el ejecutante toma la estética propia del género con que se visualiza. Se cita un comentario de un mago que indica que la magia queer existirá solo si los magos dejan de pensar en su cheque.

Al ser las reuniones predominantemente de hombres existe un «lenguaje de vestidor». En su calidad como profesor, el autor menciona que le desesperaba ver que en las reuniones poca gente le pone atención al orador. Mientras algunos platican al fondo del salón, otros juegan con cartas o monedas en las manos y otros gritan cosas a quien está al frente. Esto no es exclusivo de Francia.

Respecto a lo que si es exclusivo, o existe en pocos países, está un apoyo gubernamental a gremios escénicos. Al ser un trabajo en el que no se tiene un ingreso estable, al cumplir ciertas horas de trabajo ante público (que prueben que se es profesional) se puede aspirar a la ayuda para artistas. Dicho apoyo existe no sin controversias.

Otra discusión tradicional es si la magia es o no arte. Jones cita los puntos de vista de magos franceses. Robert-Houdin puede ser tanto héroe nacional como aborrecido. En sus entrevistas el autor encuentra la postura de que Robert-Houdin reinventó la magia a una forma más agradable para el gusto burgués del siglo XIX, siendo un entretenimiento comercialmente seguro, pero no un alto arte.

En las últimas décadas, también en Francia, se ha dado la llamada Magie Nouvelle (Magia Nueva) que busca un estatus más artístico acercándose a otras artes y apoyándose en ellas. Un mago se queja de que a los magos les interesa demasiado la cultura mágica pero muy poco la cultura general. Otro más indica que hay una diferencia crítica entre la magia moderna concebida como entretenimiento y la magia nueva, concebida como arte serio.

Siendo aficionado a la magia pude ver que gran parte de lo señalado en el libro aplica para la magia en México y seguramente en buena parte del mundo. El libro por momentos me parece muy académico. Es un trabajo muy bueno, con mucha bibliografía y notas. Respecto a algunas ideas personales que no lograba aterrizar, el libro me ayudó a encontrar los argumentos que buscaba.

Trade of the Tricks
Graham M. Jones
University of California Press, 2011
289 páginas

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#magia, #teatro

Gala des Gagnants

Gala de Ganadores, Festival de Magia de Quebec y FISM NACM. Se muestra con fines ilustrativos

En la reseña anterior comenté la gala de magia en el marco del Festival de Magia de Quebec y el Campeonato de Magia de Norteamérica rumbo al mundial de magia en 2022. En esta ocasión la reseña corresponde a la Gala de Ganadores del mismo campeonato, realizada el domingo 3 de octubre en el Palais Montcalm en Quebec y transmitida vía web.

La función estuvo conducida por Shawn Farquar y Fredo le Magicien que traducía buena parte al francés. Se comentó que hubo 25 participantes en dos categorías generales: escenario y close-up. La gala estuvo conformada por 6 participantes, 3 de cada rubro. Fueron los mejores puntajes y durante la función compitieron por los premios.

En magia de cerca compitieron Yannick Lacroix, Erik Tait y Simon Coronel.

Lacroix presentó una rutina donde un salero, la mala suerte que trae la sal, un anillo y una cadena van teniendo situaciones cada vez más enredadas, viajando los elementos a lugares no imaginados. Ganó People’s Chioce y Campeonato Canadiense.

Erik Tait realizó una rutina bastante interesante del three-card monte o encuentra la dama, el juego donde hay dos cartas del mismo valor y una diferente, y tras mezclar hay que localizar la que es distinta, previa apuesta. Su rutina se va desarrollando en varias etapas cada vez más imposibles. Mi favorito a pesar de un pequeño error que adelantó parte del final de una de las etapas. Mi voto en esta categoría fue para él.

Simon Coronel realizó un cambio de valor de billete y una carta rota y recompuesta. La manera en que se recompone es sumamente visual. Ganador del Campeonato de Norteamérica.

En escenario los competidores fueron Nicolas Dutel, Elliott Hunter y Stuart MacDonald

Nicolas Dutel presentó una hermosa rutina que nos remite a la infancia. La historia y la magia van sucediendo al rededor de juguetes, sobre todo un rompecabezas. El concepto es principalmente el rompecabezas. En sus manos van apareciendo piezas, en ocasiones cambiando de color. Una aplicación diferente a la manipulación de cartas. Es el que más me gustó y recibió mi voto. Se llevó el premio de Canadá.

Elliot Hunter hizo magia más tradicional: manipulación de cartas y bastones. Una rutina muy limpia con elementos clásicos.

Stuart MacDonald presentó con comedia un personaje atormentado en una casa embrujada. Un libro que cambia las páginas solo, murciélagos y varitas que aparecen y desaparecen y un espejo que puede replicar mágicamente lo que hay frente a él, tanto para aparecer como para desaparecer cosas. Ganó el Campeonato de Norteamérica y el Premio del Público.

Al finalizar la función, por medio de un enlace web el público pudo emitir su voto, tanto los que estaban en la sala como los que veíamos desde casa. Fue un toque especial que se permitiera la participación también de la audiencia virtual.

Los 6 participantes calificaron para el mundial en 2022. Así mismo Shane Cobalt, Shoot Ogawa y Ed Ripley tienen el pase en close up. En escenario solamente los 3 ya mencionados.

Un gran esfuerzo realizado con la pandemia obstaculizando eventos en vivo. La eliminatoria de Norteamérica se retrasó un año. Poco a poco va tomando forma para el mundial para próximo julio. Una gran función con duración aproximada de una hora 20 minutos.

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#magia, #teatro

Grand Gala de Magie

Póster de la Gala de Magia del Festival de Magie de Quebec. Se muestra con fines ilustrativos.

Cada 3 años la Federación Internacional de Sociedades de Magia (FISM, cuyo nombre original es en francés y las siglas quedan en el mismo orden) organiza el campeonato mundial de magia. Existen eliminatorias regionales para ganar el derecho de competir en el mundial. Debido a la pandemia el Mundial que debía realizarse en verano de 2021 se recorrió a 2022 y la eliminatoria de Norteamérica se realizó del 30 de septiembre al 3 de octubre de 2021, en el marco del Festival de Magia de Quebec, que inició unos días antes.

Como parte de las actividades, en el Palais Montcalm se tuvo un gala de magia la noche del 2 de octubre, la cual pudo verse en el teatro y en transmisión simultanea vía web. La presente reseña es sobre la emisión en línea.

La función duró aproximadamente 2 horas. Abriendo Juliana Chen presentó el acto con el que ganó el mundial en 1997. Un número con máscaras y manipulación de cartas que sigue siendo impresionante de ver.

Luc Langevin contó con varias participaciones a lo largo del programa, tanto en escenario como con magia de cerca.

Aaron Crow, con dos participaciones realizó sus conocidos números de ruleta rusa con cuchillo y tiro con arco al estilo de Guillermo Tell, con dicho acto terminó la gala.

Carisa Hendrix tuvo una breve entrevista para regresar más adelante con su personaje Lucy Darling y hacer magia con botellas.

Billy Kidd con mucha personalidad y gran ánimo cocinó un pastel en un sombrero prestado.

Ted y Marion Outerbridge realizaron grandes ilusiones. Marion levita y al finalizar desaparece de la silla donde se encontraba. Este tipo de magia que requiere aparatos grandes cada vez se ve menos. Tuvieron también un breve espacio para entrevistarlos.

Shawn Farquhar, ganador en 2009, tuvo una breve entrevista y un spot cómico donde simulaba andar en bicicleta con el presentador Nicolas Jobin. Realizó su rutina ganadora, por primera vez con acompañamiento musical en vivo. Antes de comenzar mencionó que se sentía emocionado y aterrado de tener la orquesta en vivo. Durante la ejecución se notaba totalmente emocionado. Es muy bueno darse cuenta de que a pesar de ser un acto de más 12 años sigue produciendo cosas en el mago y no ha caído en algo rutinario. Es humano y sigue disfrutando y emocionándose con su trabajo.

La gala fue conducida por Valérie Laroche y Nicolas Jobin, con la orquesta de la casa dirigida por Frédéric Brunet. Los presentadores con mucho carisma fueron enlazando los diferentes números. Me llamó la atención que los magos cuando necesitan ayuda de algún espectador, la mayoría de las veces se apoyaron en los presentadores o músicos de la orquesta. Tal vez son cambios que el COVID ha traído: menos contacto con el público.

Se agradece el esfuerzo que hizo el festival de transmitir la gala, espero los boletos en línea les hayan ayudado a equilibrar un poco la poca presencia de público en vivo.

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#danza, #video, Ballet, contemporaneo

Gala de Ballet Chino

Portada de Gala de Ballet Chino. Se muestra con fines ilustrativos.

En el marco del 72 aniversario de la fundación de la República Popular China, el 30 de septiembre de 2021 Canal 22 transmitió La Gala de Ballet Chino, programa auspiciado por el Centro Cultural de China en México y la Embajada.

El programa, formado principalmente por fragmentos de obras, ha sido difundido en otros países.

La gala incluye piezas clásicas como Giselle y una reinterpretación de Cascanueces, en este caso titulado Año nuevo chino. El fragmento presentado es el Vals de las flores que en esta versión se llama Porcelana China. Los tutús de plato realmente parecen platitos de dicho material.

El Pabellón de Peonia combina elementos de cultura china con danza contemporánea y algunos elementos de clásico, lo que lo lleva más hacia lo neoclásico. La ejecución me parece muy buena, con expresiones llenas de sentimiento. Otra obra, Los farolillos rojos colgados en lo alto, une muy bien estética tradicional china con elementos de ballet.

Canto de la Grulla, es una hermosa coreografía de Ma Cong y Zhang Zhenxin. Los bailarines con gran plasticidad emulan muy bien los movimientos de dichas aves. Es de mis favoritas de la gala, al igual que El ciervo de nueve colores, primer ballet chino de cuento de hadas. Fue creado para los alumnos de la Escuela de Danza del Ballet Nacional de China. El extracto presentado muestra a los ciervos en el bosque. Me deja con ganas de conocer la obra completa.

Canon en Re mayor es producto del Taller de Ballet lanzado por la Compañía para promover jóvenes talentos. Con coreografía de Jiri Bubenicek es otra de las obras que más me gustaron por la fluidez del movimiento. Sin embargo se siente muy editada, es la pieza en que más me molestó el trabajo de cámara ya que no se aprecia totalmente la coreografía. Con Carmen de Roland Petit, nuevamente el trabajo de cámara hace sentir que hay cortes, uno evidente es al final donde eliminan un par de segundos pero se nota que Carmen está de pronto más alejada de Don José de la posición en que estaba.

Canción de la vida continúa el programa. Coreografiada por Ying E Ding y Yang Minjian es una obra de danza contemporánea bastante pulida. Es la pieza a la que se le da más tiempo en la gala y se agradece que no esté editada.

Asparas Voladoras de Dunhuang cierra el programa. No me gustó. En el ciclorama se proyectan imágenes en movimiento que distraen de la acción en el escenario.

En general el programa es bueno, muestra una amplia variedad de estilos: clásico, neoclásico, contemporáneo y tradición china. Lo que no me gusta es que varias obras están editadas sin ocultar los cortes. Al resumir la gala en un programa de televisión de una hora quedaron incompletas las obras. Me hubiera gustado un programa más largo o eliminar piezas pero no cortar otras.

El video está disponible en el canal de You Tube del Centro Cultural de China en México.

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#magia, #teatro, biografia, circo, libros

Seventy Years a Showman

Anteportada de Seventy Years a Showman. Se muestra con fines ilustrativos.

George Sanger fue un artista circense del siglo XIX. Nació en 1825 y toda su vida la dedicó al circo. Se retiró a los 80 y en 1910, teniendo 85 años, publicó su autobiografía: Seventy Years a Showman (Setenta Años de Showman) Comencemos con la definición de showman. Puede traducirse como empresario, organizador de espectáculos. De manera literal como hombre espectáculo, quien ejerce de manera excelente varias ramas del espectáculo. En este caso, Sanger, era todo ello.

La edición que se utiliza para la reseña es la de J.M Dent & Sons para la colección The Kings Treasuries of Literature (algo así como Las Arcas de Literatura de los Reyes) Es un curioso librito de bolsillo. Midiendo 11×15.5 cm y apenas 1.5 cm de espesor, incluyendo tapas duras, contiene 256 páginas, las cuales a pesar de ser delgadas se sienten de buena calidad. Se trata de una reimpresión de 1967, seguramente pensada literalmente como libro de bolsillo. El formato lo hace ideal para cargarse en un viaje y sus tapas duras reducen el maltrato. Muy diferente a los libros de bolsillo actuales. La tapa de color rojo solo tiene un pequeño bajo relieve del perfil de una mujer. El título está escrito en el lomo únicamente.

George Sanger nació de padres que viajaban en las ferias itinerantes. Como niño ayudó a sus padres con el peep-show que era la atracción que manejaban. Peep significa mirar furtivamente. Peep-show es un cajón que contiene fotografías y los espectadores se asoman por mirillas para ver las imágenes. Según narra Sanger, mostraban secuencias de imágenes mientras contaban alguna historia: la muerte del rey y coronación de la nueva reina o algún asesinato que hiciera mucho ruido en las noticias.

También trabajó con otros compañeros de feria haciendo actos de circo. Con el tiempo se casó con una domadora de leones y se asoció con hermanos para independizarse de sus padres y buscar sus propias aventuras. Posteriormente se separó de sus socios y se convirtió en uno de los empresarios de circo más importantes de Inglaterra. Formó su compañía y tuvo a su cargo la administración de diversos espectáculos tanto en carpas como en teatros.

A lo largo de su libro cuenta diversas experiencias: los peleas entre los circos para asegurar el mejor lugar en las ferias, las vicisitudes al presentar números de magia y mentalismo en la Inglaterra Victoriana donde abundaba la superstición y frecuentemente se creía tenía pactos diabólicos, así como conflictos con la ley que consideraban a las ferias ambulantes como peligrosas. Cuenta también algunos de los engaños que hacía en los espectáculos de fenómenos para mostrar caníbales o al hombre “más alto del mundo”, otros engaños eran la ostra que fuma y los puercos sabios.

Durante muchos años administró un teatro donde presentaba a su compañía o a otras que rentaban el espacio. En algunos espectáculos de teatro, en una época de grandes producciones que apostaban por atractivos visuales muy complejos, se pedía su apoyo para que hubiera grandes felinos en escena. En un par de ocasiones narra como truco publicitario haber soltado a los leones al final de los ensayos. Los trucos publicitarios se le daban a menudo, participó en desfiles en honor a la reina donde el desfile y pequeños enfrentamientos con la policía eran partes de la publicidad.

En un conflicto legal con un contrincante, como burla, se agregó el título de Lord, por lo que frecuentemente es conocido como ‘Lord’ George Sanger. Hay historias apócrifas que dicen que Lord era su nombre de pila. Varias veces se entrevistó con la realeza, contando que los reyes tomaban de forma divertida el auto nombrarse Lord.

En diversos momentos la historia se siente un tanto moralizante. Dando consejos propios o repitiendo los que le daba su padre.

Me llama particularmente la atención cuando narra la plaga de viruela de 1833. Desde la preocupación general por la forma tan rápida de propagarse y lo virulenta de la enfermedad, hasta las maravillas que se lograron por medio de la vacunación. Recomienda ampliamente vacunarse y está seguro de que la razón que como adulto, en todos sus años de empresario, perdiera solo un par de empleados por causa de la viruela es gracias a las vacunas. Aclaración: Dichos empleados no estaban vacunados.

A casi 2 siglos de esa epidemia y a más de 100 años de publicarse por primera vez este libro, el episodio y la recomendación se sienten muy actuales.

Seventy Years a Showman es un libro entretenido, de fácil lectura. Como se indica en la introducción de esta edición, es un libro olvidado que vale la pena rescatarlo.

Seventy Years a Showman.
‘Lord’ George Sanger.
J. M. Dent & Sons Ltd, Londres.
Primera impresión en esta edición 1935, reimpresión 1967.
265 páginas.

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#magia, comic, libros, Novela Grafica

The Millionaire’s Magician (novela gráfica)

Portada de The MIllionaire’s Magician. Se muestra con fines ilustrativos.

Steve Cohen ha presentado en Nueva York su espectáculo Chamber Magic (Magia de Cámara) por aproximadamente dos décadas, originalmente en el Waldorf Astoria y ahora en el Lotte Palace. Es conocido como The Millionaire’s Magician (El Mago de los Millonarios) título que describe los clientes a quienes entretiene cuando no está en Chamber Magic. Aquí se puede leer la reseña de Por los Teatros en 2019.

En 2018 lanzó una novela gráfica con el mismo nombre, concevida por él mismo. Tiene prólogo de David Copperfiled, historia de Keith Champagne, arte de Peter Krause, color por Jordie Bellaire, letras por Bill Tortolini, diseño de portada de Tara Phillips, diseño de libro y letras de portada por Spencer Charles.

La historia mezcla realidad y ficción, donde Steve Cohen descubre los turbios negocios de un importante empresario y filántropo. La situación lleva a Cohen a convertirse en el mago de los millonarios, no solo haciéndose un lugar en el mundo del entretenimiento de la alta sociedad de Nueva York, sino en un justiciero que irá guiando al criminal a una trampa que lo ponga ante al justicia.

No soy asiduo a los cómics, sin embargo este trabajo me atrapó. Existen fórmulas establecidas para novelas, cómics e historias de héroes. Creo que varias de esas fórmulas están en The Millionaire’s Magician y lejos de ser una historia predecible y llena de clichés, es un trabajo que se disfruta.

Los diálogos muestran una notable diferencia entre un mago refinado y un empresario déspota. La ambientación en general es “clara”, con colores brillantes. Se pasa de elegantes salones y casas tradicionales en Japón, a oscuras bodegas clandestinas. A pesar de haber una historia oscura, la ambientación no se siente pesada.

En particular me gustó que se mencionan magos (directa o indirectamente) como Malini, Copperfield, Thurston, Hofzinser y Ton Onosaka (quien participa como él mismo) También varios trucos de magia como la carta en la espada, un objeto que aparece dentro de una nuez dentro de un huevo dentro de un limón, los anillos chinos, atrapar la bala, por supuesto trucos con cartas y la joya de la corona: Think-a-drink, truco en el que de una tetera se pueden servir diferentes bebidas que coinciden con las peticiones de los espectadores.

El truco como botella existe desde mediados de siglo XIX, en forma de tetera inició a principios de siglo XX con David Devant. En la revista Genii de enero de 2020, Cohen comenta que actualmente custodia la tetera original.

Regresando a la novela gráfica, eso me gustó: los trucos que se mencionan en realidad se pueden hacer y están integrados dentro de la historia, no son un pretexto para mencionar un truco, tienen un papel importante dentro de la misma.

También me agrado ver a uno de los personajes sosteniendo el libro Greater Magic de John Northern Hilliard, publicado por primera vez en 1938, siendo uno de los libros más emblemáticos de la primer mitad del siglo XX y mencionado frecuentemente como referencia por grandes magos.

Con un diseño muy cuidado, las primeras y últimas páginas tienen un estilo elegante transmitiendo la sensación de los lujosos salones que se mencionan. La portada ilustra muy bien la historia: Cohen usando una katana para partir un naipe: un rey mal encarado, mafioso, sosteniendo una pistola.

Como epílogo Cohen comenta algunos elementos reales de la novela gráfica y su experiencia con Think-a-drink y atrapar la bala. Se incluye también una entrevista realizada en 2008 por Richard Kaufman para la revista Genii.

The Millionaire’s Magician puede conseguirse en tapa blanda en el sitio de Chamber Magic. En este momento en Kickstarter corre una campaña para una edición especial de tapa dura.

The Millionaire’s Magician
114 páginas aproximadamente (sin numerar)
Concevido: Steve Cohen.
Prólogo: David Copperfiled.
Historia: Keith Champagne.
Arte: Peter Krause.
Color: Jordie Bellaire.
Letras: Bill Tortolini.
Diseño de portada: Tara Phillips.
Diseño de libro y letras de portada: Spencer Charles.
Brick Hat Press, 2018

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#magia, biografia, libros

¡Puro Abracadabra!

Portada de ¡Puro Abracadabra! Se muestra con fines ilustrativos.

Martin Gardner fue un periodista y filósofo de la ciencia, ampliamente conocido por sus artículos y libros de matemáticas recreativas. También fue divulgador científico, mago y crítico de temas paranormales.

De manera póstuma, en 2013, se publicó su autobiografía, la cuál escribió a los 95 años, poco antes de morir en 2010. El título original es Undiluted Hocus-Pocus, The Autobiography of Martin Gardner, que viene siendo Hocus-Pocus sin diluir, la autobiografía de Martin Gardner. En español, Páginas Libros de Magia, lo publica bajo el título ¡Puro Abracadabra! Martin Gardner Autobiografía.

El libro es de muy fácil lectura. Sin un orden cronológico muy estricto nos conduce por su infancia, la casa paterna, algunas anécdotas sobre sus padres y hermanos, sus días en la universidad, para llevarnos después a su tiempo como escritor, matrimonio e hijos.

Se indica que varias personas del mundo del escepticismo se mostraron desilusionados de que Gardner creyera en Dios y en vida después de la muerte. En la autobiografía muestra su postura al respecto y se ve que desde su época de estudiante su fe fue cambiando varias veces, creo que con su formación de filósofo era imposible que no se planteara cuestionamientos y sus respuestas a ellos fueran cambiando a lo largo de su vida.

Gardner va narrando numerosos episodios humorísticos, su trabajo a bordo de un barco durante la Segunda Guerra Mundial y las personalidades que su trabajo como escritor y divulgador lo llevaron a conocer. Hace patente su amor por los colores, lo cual lo hizo querer de forma muy particular los libros de El Mago de Oz. También tuvo un gusto especial por los libros de Alicia, indicando que el mundo de Alicia y Oz pudieran estar relacionados. Por el significado religioso, Gilbert K. Chesterton es uno de sus autores favoritos, nombrado de manera frecuente en la autobiografía, sobre todo El hombre que fue Jueves y Los países de colores, debido a los colores.

Mis quejas van enfocadas específicamente a la edición en español. Me parece una edición no muy cuidada donde hay errores tipográficos, problemas de traducción que llevan a palabras inexistentes y una cantidad impresionante de notas agregadas por el editor que hacen lenta la lectura si se van consultando. Algunas notas están en la misma página y otras al final del libro. La mayoría de ellas son datos sobre si existen o no traducciones al español de textos mencionados y en ocasiones breves biografías de personas o información sobre quién y cuándo comenzó a publicarse una revista. No resulta claro por qué algunos nombres de publicaciones vienen en inglés, con su consiguiente nota traduciendo el título, y otros nombres vienen en español. Tampoco es claro por qué algunos textos tienen nota y otros no.

A lo largo del libro hay varios poemas, otra de las habilidades de Gardner, los mismos se presentan en inglés y en seguida en español, lo cual me pareció muy buen detalle, pues un poema al traducirse pierde su musicalidad. Algunos de ellos, cuando los tradujeron, buscando tener rima en español cambiaron sustancialmente la idea, al tener juntas las versiones en inglés y español se vuelve muy evidente el cambio en la esencia. Otros poemas son traducidos literalmente, sin forzar la rima en español y apegándose más al original. Una vez más no sé que lineamientos usaron para uno u otro estilo. ¿Licencia poética?

Uno de los poemas que más me gustaron es Spring Fever de Jamie Sexton Holme, citado en el libro porque Gardner considera que ella al igual que otros humildes poetas merecen nuestro recuerdo. Es uno de los poemas que más me molestó la traducción.

Gardner fue polifacético. Escribía poesía, dibujaba caricaturas, hacía divulgación, se codeaba con grandes matemáticos sin ser matemático, con grandes magos sin ser mago profesional. Siempre tuvo curiosidad por las cosas y por investigar. Indica “tenía que esforzarme mucho por entender lo que escribía, y eso me ayudó a escribir de forma que otros también lo pudieran comprender”.

James Randi, que escribió el epílogo, menciona que en una conferencia que presentó en IBM, los ingenieros dudaban de que Martin Gardner fuera una persona real. Randi agrega que era una amalgama de Isaac Asimov, Arthur C. Clarke y tal vez algún colega ilusionista. Las personas de IBM quedaron asombradas de que alguien así en verdad existiera y fuera realmente el experto que parecía ser.

¡Puro Abracadabra!
Martin Gardner.
Páginas Libros de Magia.
297 páginas.
No se indica año en la edición española.

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#magia, libros, Sin categoría

The Unmasking of Robert-Houdin

Detalle de la portada de The Unmasking of Robert-Houdin. Se muestra con fines ilustrativos.

Jean Eugène Robert-Houdin mago francés (1805-1871) publicó sus memorias en 1858 con el nombre Confidences d’un prestidigatateur: una vie d’artiste (Confidencias de un prestidigitador: una vida de artista). Erik Weisz, escapista mejor conocido como Harry Houdini (1874-1926) en 1908 escribió The Unmasking of Robert-Houdin (El desenmascaramiento de Robert-Houdin) a modo de venganza contra su antiguo ídolo. Para tener un mejor contexto sobre esta reseña, recomiendo leer antes la de las Memorias de Robert-Houdin.

Robert-Houdin es llamado el padre de la magia moderna y Erik Weisz al acuñar su nombre artístico agregó una i al apellido del francés, supuestamente significando “como Houdin”. Se dice que Houdini intentó entrevistarse con la viuda del sobrino de Robert-Houdin y ella se negó. Debido a eso, Houdini decidió vengarse escribiendo un libro donde “desenmascarara” a su ídolo. A veces se dice que Houdini escribía un libro de historia de la magia y decidió enfocarlo a tirar del pedestal a Robert-Houdin.

También se dice que años después mencionó que debería haber escrito un libro de historia. Otras fuentes refieren que lo que dijo es que el título del mismo libro debió haber sido Historia de la Magia, poniendo aún más el dedo en la llaga.

Advertencia: por años he pensado que mientras más se de Harry Houdini peor me cae. Dicho esto pasaré a la reseña, basándome en la versión electrónica del Conjuring Arts Research Center, sobre la primer edición de 1908. Existen varios errores tipográficos resultado de una mala revisión después de digitalizar.

El libro me resulta pesado de leer, lo siento con poca unidad. Está dividido en capítulos dedicados a demostrar que Robert-Houdin no inventó los efectos que menciona en sus memorias, en varios casos Houdini se esmera no solo en probar que no los inventó sino que tampoco construyó lo aparatos ni tenía la habilidad para presentar un espectáculo interesante. Al hablar de cada truco proporciona referencias históricas del efecto con anterioridad a Robert-Houdin e intercala biografías y anécdotas de los magos a los que les atribuye la verdadera invención. La poca unidad radica en que en un momento está soltando calificativos contra Robert-Houdin y al siguiente dando la biografía con lujo de detalle de otro mago. En ocasiones en el texto proporciona referencias bibliográficas de periódicos, incluyendo número de página. Notas al pie hubieran sido mejor para no cortar el flujo del texto.

El libro contiene innumerables ilustraciones y programas, la mayoría con crédito a “colección del autor” “imagen rara” “poco conocida” “única foto existente”, “fotografía expresamente tomada para este libro”, “colección de Harry Houdini” y otras frases que me hacen pensar en que tenía mucho interés en plasmar su nombre (según la búsqueda de Acrobat Reader su nombre aparece 136 veces) Las ilustraciones, programas y posters son una verdadera joya, lo mejor del libro, lástima que muchos no son legibles, no se si en la edición impresa se puedan leer, pero en la digital resulta imposible en la mayoría de los casos.

Frecuentemente increpa a Robert-Houdin acusándolo de ser un ladrón, mentiroso, haber borrado de la historia a las personas que merecían ser recordadas y haber escrito un libro para alimentar su propio ego, entre otras cosas.

Me resulta interesante que Houdini, alaba a otros magos en pasajes como: “Como frecuentemente ha sucedido en la historia de los sabios y estudiantes, corría por la sangre de Pinetti un amor por el misterio con esa peculiar mancha de charlatanismo” “lo que sea que se diga sobre el charlataniso de Pinetti, debe admitirse que dio al arte de la magia un gran ímpetu que se sentirá por muchas generaciones” o “toda Europa había sido despertada a un nuevo interés a la magia por el brillante Cagliostro” (Cagliotro, fue un charlatán sentenciado por la inquisición debido a sus supuestos poderes) Es decir, le molesta que Robert-Houdin fuera un charlatán en sus memorias pero perdona y alaba a otros charlatanes. También es de recordar que Houdini frecuentemente decía que toda la publicidad era buena, hablaran bien o mal de él, lo importante era que escribieran bien su nombre. Aquí parece molestarle que la publicidad fuera de otra persona. Irónicamente, entre el público general suele haber confusiones entre Houdini y Houdin. En el mismo libro, al menos una vez, el nombre aparece como Robert-Houdini. No se si sea otro error de digitalización o así esté el original.

En otro punto dice “Henri Decremps […] autor que expuso y se esforzó por arruinar a Pinetti, pero tuvo éxito solo en inmortalizarlo” ¿Houdini no habrá tenido una experiencia similar con su libro?

Houdini dedicó mucho esfuerzo en investigar y amasar una magnífica colección, es una lástima que en vez de escribir un ameno libro de historia, usara su tiempo para una publicación llena de odio donde él trata de erigirse paladín de la justicia. La portada muestra a la justicia, con su balanza, quitando una máscara al busto de Robert-Houdin y el libro termina con “Y el producto de estas investigaciones las pongo frente al único jurado, el gran público lector. Mi trabajo está finalizado” Teatralmente acabando como un abogado o fiscal poniendo las pruebas frente al gran jurado.

Cabe destacar que en varias ocasiones dice que alguien con pocos conocimientos o un mínimo de inteligencia se da cuenta de los errores ¿Cómo es que él no se dio cuenta de inmediato y hasta eligió un nombre inspirado en este hombre? Por cierto, muchos de sus argumentos los basa en lo que Torrini le dijo a Robert-Houdin, personaje que en la década de 1940 se supo es ficticio. Houdini fue engañado.

Como dije en la reseña de las memorias de Robert-Houdin, está probado que hay imprecisiones históricas y personajes ficticios. No dudo que varios de los trucos en realidad sean atribuibles a otras personas, sin embargo como lo mencioné antes, sus memorias resultan una lectura muy amena, prácticamente una novela. Cosa que no sucede con el libro de Houdini, este, al contrario, es pesado de leer y uno termina asqueado preguntándose cual de los dos es el que tiene en verdad un ego enorme.

Mike Caveney en las notas a su Classic Correspondence en la revista Magic de abril 2015, menciona que Dai Vernon (conocido como El profesor y El mago que engañó a Houdini) solía decir que para Houdini no era suficiente triunfar, otros debían fallar.

Murice Sardina en 1947 publicó Les “erreurs” de Harry Houdini (los “errores” de Harry Houdini) traducido al inglés como Where Houdini was wrong (donde Houdini estaba mal) y Jean Hugard en 1957 escribió Houdini’s “Unmasking”: fact vs fiction (El “desenmascaramiento” de Houdini: hechos vs ficción). Ambos libros contradiciendo lo escrito por el escapista. En un futuro espero comentarlos aquí mismo.

The Unmasking of Robert-Houdin
Autor: Harry Houdini
Año: 1908
The Publishing Printing Co.
319 páginas

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#magia, biografia, documental, libros

Confidencias de un Prestidigitador

Portada de Memoirs of Robert-Houdin, se muestra con fines ilustrativos.

Jean Eugène Robert-Houdin fue un relojero y mago francés que vivió de 1805 a 1871, estando activo en el mundo de la magia, de manera profesional aproximadamente 7 años. Entre magos se le llama “el padre de la magia moderna” En 1858 publicó sus memorias bajo el nombre Confidences d’un prestidigatateur: una vie d’artiste (Confidencias de un prestidigitador: una vida de artista), que ha sido traducido a varios idiomas frecuentemente cambiando el título. La versión que se usó para esta reseña es la edición de Milbourne Christopher, para editorial Dover, con el título Memoirs of Robert-Houdin King of the Conjurers (Memorias de Robert-Houdin Rey de los magos).

Antes que nada, quiero aclarar que a nivel personal las autobiografías (y frecuentemente también las biografías hechas por familiares) las tomo con reserva, ya que suelen engalanarse episodios, o hacerse tendenciosas (véase por ejemplo Bailando sobre mi tumba de Gelsey Kirkland, aquí en Por los Teatros) David Britlan en la revista Genii de febrero de 2021 dice: “Las biografías son frecuentemente historias bien pulidas en que las vicisitudes del negocio del espectáculo son transformadas en drama entretenido” En la actualidad, se tiene bien documentado que las Confidencias de un Prestidigitador contienen varios episodios apócrifos.

Tal vez teniendo esto en mente, leí las memorias como una novela entretenida. Robert-Houdin (finalmente entendí que Jean Eugène es su nombre, Robert su apellido y agregó Houdin, el apellido de su primera esposa) da una poética introducción donde se remonta a sus días en el teatro, compara el libro con el escenario y al lector con el público. Se especifica que contará los pasajes importantes de su vida que lo llevan al camino de la magia, es decir no una autobiografía con detalles fuera de ese tema.

Narra cómo en su juventud, su ingenio y afición por crear aparatos y mecanismos lo metieron en problemas en la escuela, cómo su vida estaba destinada a aburridos trabajos de oficina, todo sea por satisfacer a su papá o tener un empleo redituable o bien visto por la sociedad. Originalmente su interés está en la relojería, su papá era relojero, pero al considerar que se tenían pocos ingresos, trata de que su hijo se dedique a otra cosa. Finalmente cede y lo deja ser aprendiz del oficio. Durante sus estudios, por accidente, cae en sus manos un libro de trucos de magia, lo cual despierta su afición.

Tras comer alimento envenenado, en el delirio de la fiebre, da con el mago Torrini y su fiel ayudante Antonio. Ellos lo ayudan a reestablecerse y es como da una primer presentación en público. Torrini le cuenta sus desventuras, su ascenso y caída en desgracia. Son los capítulos más romantizados del libro, frecuentemente me recuerdan a novelas y en ciertos aspectos a la película El Ilusionista (a Edward Norton le dieron a leer las Confidencias como apoyo para el personaje y varios trucos que se ven en la película se basan en efectos de Robert-Houdin, por lo que no me sorprende encontrar similitudes)

Torrini le cuenta sus ideas de lo que un buen mago debe hacer y lo que no. Varias de ellas me llaman la atención, tomando nota de las mismas. Al analizar si estos conceptos las presenta Robert-Houdin o Torrini, frecuentemente me encuentro en un conflicto: me interesa saber quién de los dos lo expone, sin embargo, Torrini es alguien que se sabe no existió, por lo que la pregunta sobra: son ideas de Robert-Houdin puestas en boca de un personaje.

La historia sigue avanzando, contando encuentros con otros magos de la época, frecuentemente decepcionado por la tendencia a ridiculizar al público varón y mostrándose caballerosos con las damas.

Robert-Houdin propone unas reformas, basándose en las recomendaciones de Torrini (?) entre ellas tener un escenario elegante y sencillo, sin que esté lleno de parafernalia innecesaria, preferencia de habilidad de manos sobre aparatos trucados, abstenerse de utilizar ropa excéntrica y usar solo la ropa que la sociedad civilizada reconoce como vestimenta de noche. No hacer bromas ni juegos de palabras, tener un código de conducta del cual no desviarse.

Actualmente los magos suelen entablar largas discusiones sobre si el frac está pasado de moda y es reminiscencia de Robert-Houdin cuando quería vestirse como igual con su público (no lo dice de esa forma) pero no veo que tomen como caballito de batalla las otras reformas propuestas.

Describe también sus presentaciones en las Soirées Fantastiques en París, su momento de apogeo y sus giras por Inglaterra y Europa. Esto dura apenas 7 años. Se retira a dedicarse a sus experimentos con electricidad y autómatas.

Frecuentemente se menciona que fue sacado de su retiro para sofocar una revuelta en Argelia, colonia francesa, derrotando a los “hechiceros” locales con sus trucos de magia. El episodio, relatado por Robert-Houdin, es muy diferente del que existe en el ideario colectivo.

Confidencias de un prestidigitador me parece un libro muy interesante, por momentos novela, por momentos manual sobre el código de conducta de un mago. Hay pasajes que actualmente se sabe son falsos y otros con imprecisiones históricas. Se mezcla mucho la incógnita de qué es real y qué es ficticio. Además si consideramos que la cultura popular ha modificado lo que contiene el libro, en la idea de la gente puede estar algo muy diferente a la realidad.

No siempre se ha sabido que las Confidencias tienen episodios falsos. Peter Lamont y Jim Steinmeyer indican en su libro The Secret History of Magic (La historia secreta de la magia) publicado en 2018, que fue en 1943 cuando el mito de Torrini se vino abajo. Hasta entonces se habían hecho pocas investigaciones al respecto.

Esto deja más incógnitas. Si son sus memorias ¿tiene episodios ficticios solo para engalanar la historia? La cita de David Britland tiene mucho peso en este caso. Como decía antes, hay pensamientos sobre la magia que los expresan sus compañeros, pero al saber que son solo personajes ¿entonces son las ideas de Robert-Houdin puestas en boca de otros? Lamont y Steinmeyer indican que tanto Torrini como Antonio, entre otras cosas, sirven para que el autor disfrace educadamente sus críticas a la magia de la época.

Me resultan de particular interés las diferencias que tienen las palabras conjurer, magician y prestidigitator (en inglés) y me hace preguntarme qué palabras usa en el original francés y cuáles serían los equivalentes en español. Por ejemplo, al inicio traduje King of conjurers como rey de los magos, aunque una traducción más literal sería rey de los conjuradores. Conjurador, en español, en realidad no se usa. Incluso la palabra magician no aparece como tal y magia solo se utiliza en el libro para decir magia blanca. Hoy en día estas palabras pueden usarse de manera indistinta, pero en la época tenían diferentes significados.

Me parece que Confidencias de un Prestidigitador es de los libros frecuentemente mencionado en el mundo de la magia pero poco leído. Lamont y Steinmeyer dicen que el mayor truco de Robert-Houdin, es precisamente este libro, un truco que sigue intrigándonos y dejándonos incógnitas 150 años después. Si leemos nuevamente la introducción dice “¿Por qué no debería convertir esta ficción en realidad? ¿No podría, cada noche cuando el reloj da las 8:00, continuar mi presentación bajo otra forma? Mi público será el lector, y mi escenario un libro”

Para esta reseña:
Memoirs of Robert-Houdin King of Conjurers.
Jean Eugène Robert-Houdin.
Notas e introducción de Milbourne Christopher.
Editorial Dover, 1964.
329 páginas.
Disponible en varios idiomas y editoriales.

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