#magia, biografia, libros

¡Puro Abracadabra!

Portada de ¡Puro Abracadabra! Se muestra con fines ilustrativos.

Martin Gardner fue un periodista y filósofo de la ciencia, ampliamente conocido por sus artículos y libros de matemáticas recreativas. También fue divulgador científico, mago y crítico de temas paranormales.

De manera póstuma, en 2013, se publicó su autobiografía, la cuál escribió a los 95 años, poco antes de morir en 2010. El título original es Undiluted Hocus-Pocus, The Autobiography of Martin Gardner, que viene siendo Hocus-Pocus sin diluir, la autobiografía de Martin Gardner. En español, Páginas Libros de Magia, lo publica bajo el título ¡Puro Abracadabra! Martin Gardner Autobiografía.

El libro es de muy fácil lectura. Sin un orden cronológico muy estricto nos conduce por su infancia, la casa paterna, algunas anécdotas sobre sus padres y hermanos, sus días en la universidad, para llevarnos después a su tiempo como escritor, matrimonio e hijos.

Se indica que varias personas del mundo del escepticismo se mostraron desilusionados de que Gardner creyera en Dios y en vida después de la muerte. En la autobiografía muestra su postura al respecto y se ve que desde su época de estudiante su fe fue cambiando varias veces, creo que con su formación de filósofo era imposible que no se planteara cuestionamientos y sus respuestas a ellos fueran cambiando a lo largo de su vida.

Gardner va narrando numerosos episodios humorísticos, su trabajo a bordo de un barco durante la Segunda Guerra Mundial y las personalidades que su trabajo como escritor y divulgador lo llevaron a conocer. Hace patente su amor por los colores, lo cual lo hizo querer de forma muy particular los libros de El Mago de Oz. También tuvo un gusto especial por los libros de Alicia, indicando que el mundo de Alicia y Oz pudieran estar relacionados. Por el significado religioso, Gilbert K. Chesterton es uno de sus autores favoritos, nombrado de manera frecuente en la autobiografía, sobre todo El hombre que fue Jueves y Los países de colores, debido a los colores.

Mis quejas van enfocadas específicamente a la edición en español. Me parece una edición no muy cuidada donde hay errores tipográficos, problemas de traducción que llevan a palabras inexistentes y una cantidad impresionante de notas agregadas por el editor que hacen lenta la lectura si se van consultando. Algunas notas están en la misma página y otras al final del libro. La mayoría de ellas son datos sobre si existen o no traducciones al español de textos mencionados y en ocasiones breves biografías de personas o información sobre quién y cuándo comenzó a publicarse una revista. No resulta claro por qué algunos nombres de publicaciones vienen en inglés, con su consiguiente nota traduciendo el título, y otros nombres vienen en español. Tampoco es claro por qué algunos textos tienen nota y otros no.

A lo largo del libro hay varios poemas, otra de las habilidades de Gardner, los mismos se presentan en inglés y en seguida en español, lo cual me pareció muy buen detalle, pues un poema al traducirse pierde su musicalidad. Algunos de ellos, cuando los tradujeron, buscando tener rima en español cambiaron sustancialmente la idea, al tener juntas las versiones en inglés y español se vuelve muy evidente el cambio en la esencia. Otros poemas son traducidos literalmente, sin forzar la rima en español y apegándose más al original. Una vez más no sé que lineamientos usaron para uno u otro estilo. ¿Licencia poética?

Uno de los poemas que más me gustaron es Spring Fever de Jamie Sexton Holme, citado en el libro porque Gardner considera que ella al igual que otros humildes poetas merecen nuestro recuerdo. Es uno de los poemas que más me molestó la traducción.

Gardner fue polifacético. Escribía poesía, dibujaba caricaturas, hacía divulgación, se codeaba con grandes matemáticos sin ser matemático, con grandes magos sin ser mago profesional. Siempre tuvo curiosidad por las cosas y por investigar. Indica “tenía que esforzarme mucho por entender lo que escribía, y eso me ayudó a escribir de forma que otros también lo pudieran comprender”.

James Randi, que escribió el epílogo, menciona que en una conferencia que presentó en IBM, los ingenieros dudaban de que Martin Gardner fuera una persona real. Randi agrega que era una amalgama de Isaac Asimov, Arthur C. Clarke y tal vez algún colega ilusionista. Las personas de IBM quedaron asombradas de que alguien así en verdad existiera y fuera realmente el experto que parecía ser.

¡Puro Abracadabra!
Martin Gardner.
Páginas Libros de Magia.
297 páginas.
No se indica año en la edición española.

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The Unmasking of Robert-Houdin

Detalle de la portada de The Unmasking of Robert-Houdin. Se muestra con fines ilustrativos.

Jean Eugène Robert-Houdin mago francés (1805-1871) publicó sus memorias en 1858 con el nombre Confidences d’un prestidigatateur: una vie d’artiste (Confidencias de un prestidigitador: una vida de artista). Erik Weisz, escapista mejor conocido como Harry Houdini (1874-1926) en 1908 escribió The Unmasking of Robert-Houdin (El desenmascaramiento de Robert-Houdin) a modo de venganza contra su antiguo ídolo. Para tener un mejor contexto sobre esta reseña, recomiendo leer antes la de las Memorias de Robert-Houdin.

Robert-Houdin es llamado el padre de la magia moderna y Erik Weisz al acuñar su nombre artístico agregó una i al apellido del francés, supuestamente significando “como Houdin”. Se dice que Houdini intentó entrevistarse con la viuda del sobrino de Robert-Houdin y ella se negó. Debido a eso, Houdini decidió vengarse escribiendo un libro donde “desenmascarara” a su ídolo. A veces se dice que Houdini escribía un libro de historia de la magia y decidió enfocarlo a tirar del pedestal a Robert-Houdin.

También se dice que años después mencionó que debería haber escrito un libro de historia. Otras fuentes refieren que lo que dijo es que el título del mismo libro debió haber sido Historia de la Magia, poniendo aún más el dedo en la llaga.

Advertencia: por años he pensado que mientras más se de Harry Houdini peor me cae. Dicho esto pasaré a la reseña, basándome en la versión electrónica del Conjuring Arts Research Center, sobre la primer edición de 1908. Existen varios errores tipográficos resultado de una mala revisión después de digitalizar.

El libro me resulta pesado de leer, lo siento con poca unidad. Está dividido en capítulos dedicados a demostrar que Robert-Houdin no inventó los efectos que menciona en sus memorias, en varios casos Houdini se esmera no solo en probar que no los inventó sino que tampoco construyó lo aparatos ni tenía la habilidad para presentar un espectáculo interesante. Al hablar de cada truco proporciona referencias históricas del efecto con anterioridad a Robert-Houdin e intercala biografías y anécdotas de los magos a los que les atribuye la verdadera invención. La poca unidad radica en que en un momento está soltando calificativos contra Robert-Houdin y al siguiente dando la biografía con lujo de detalle de otro mago. En ocasiones en el texto proporciona referencias bibliográficas de periódicos, incluyendo número de página. Notas al pie hubieran sido mejor para no cortar el flujo del texto.

El libro contiene innumerables ilustraciones y programas, la mayoría con crédito a “colección del autor” “imagen rara” “poco conocida” “única foto existente”, “fotografía expresamente tomada para este libro”, “colección de Harry Houdini” y otras frases que me hacen pensar en que tenía mucho interés en plasmar su nombre (según la búsqueda de Acrobat Reader su nombre aparece 136 veces) Las ilustraciones, programas y posters son una verdadera joya, lo mejor del libro, lástima que muchos no son legibles, no se si en la edición impresa se puedan leer, pero en la digital resulta imposible en la mayoría de los casos.

Frecuentemente increpa a Robert-Houdin acusándolo de ser un ladrón, mentiroso, haber borrado de la historia a las personas que merecían ser recordadas y haber escrito un libro para alimentar su propio ego, entre otras cosas.

Me resulta interesante que Houdini, alaba a otros magos en pasajes como: “Como frecuentemente ha sucedido en la historia de los sabios y estudiantes, corría por la sangre de Pinetti un amor por el misterio con esa peculiar mancha de charlatanismo” “lo que sea que se diga sobre el charlataniso de Pinetti, debe admitirse que dio al arte de la magia un gran ímpetu que se sentirá por muchas generaciones” o “toda Europa había sido despertada a un nuevo interés a la magia por el brillante Cagliostro” (Cagliotro, fue un charlatán sentenciado por la inquisición debido a sus supuestos poderes) Es decir, le molesta que Robert-Houdin fuera un charlatán en sus memorias pero perdona y alaba a otros charlatanes. También es de recordar que Houdini frecuentemente decía que toda la publicidad era buena, hablaran bien o mal de él, lo importante era que escribieran bien su nombre. Aquí parece molestarle que la publicidad fuera de otra persona. Irónicamente, entre el público general suele haber confusiones entre Houdini y Houdin. En el mismo libro, al menos una vez, el nombre aparece como Robert-Houdini. No se si sea otro error de digitalización o así esté el original.

En otro punto dice “Henri Decremps […] autor que expuso y se esforzó por arruinar a Pinetti, pero tuvo éxito solo en inmortalizarlo” ¿Houdini no habrá tenido una experiencia similar con su libro?

Houdini dedicó mucho esfuerzo en investigar y amasar una magnífica colección, es una lástima que en vez de escribir un ameno libro de historia, usara su tiempo para una publicación llena de odio donde él trata de erigirse paladín de la justicia. La portada muestra a la justicia, con su balanza, quitando una máscara al busto de Robert-Houdin y el libro termina con “Y el producto de estas investigaciones las pongo frente al único jurado, el gran público lector. Mi trabajo está finalizado” Teatralmente acabando como un abogado o fiscal poniendo las pruebas frente al gran jurado.

Cabe destacar que en varias ocasiones dice que alguien con pocos conocimientos o un mínimo de inteligencia se da cuenta de los errores ¿Cómo es que él no se dio cuenta de inmediato y hasta eligió un nombre inspirado en este hombre? Por cierto, muchos de sus argumentos los basa en lo que Torrini le dijo a Robert-Houdin, personaje que en la década de 1940 se supo es ficticio. Houdini fue engañado.

Como dije en la reseña de las memorias de Robert-Houdin, está probado que hay imprecisiones históricas y personajes ficticios. No dudo que varios de los trucos en realidad sean atribuibles a otras personas, sin embargo como lo mencioné antes, sus memorias resultan una lectura muy amena, prácticamente una novela. Cosa que no sucede con el libro de Houdini, este, al contrario, es pesado de leer y uno termina asqueado preguntándose cual de los dos es el que tiene en verdad un ego enorme.

Mike Caveney en las notas a su Classic Correspondence en la revista Magic de abril 2015, menciona que Dai Vernon (conocido como El profesor y El mago que engañó a Houdini) solía decir que para Houdini no era suficiente triunfar, otros debían fallar.

Murice Sardina en 1947 publicó Les “erreurs” de Harry Houdini (los “errores” de Harry Houdini) traducido al inglés como Where Houdini was wrong (donde Houdini estaba mal) y Jean Hugard en 1957 escribió Houdini’s “Unmasking”: fact vs fiction (El “desenmascaramiento” de Houdini: hechos vs ficción). Ambos libros contradiciendo lo escrito por el escapista. En un futuro espero comentarlos aquí mismo.

The Unmasking of Robert-Houdin
Autor: Harry Houdini
Año: 1908
The Publishing Printing Co.
319 páginas

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Confidencias de un Prestidigitador

Portada de Memoirs of Robert-Houdin, se muestra con fines ilustrativos.

Jean Eugène Robert-Houdin fue un relojero y mago francés que vivió de 1805 a 1871, estando activo en el mundo de la magia, de manera profesional aproximadamente 7 años. Entre magos se le llama “el padre de la magia moderna” En 1858 publicó sus memorias bajo el nombre Confidences d’un prestidigatateur: una vie d’artiste (Confidencias de un prestidigitador: una vida de artista), que ha sido traducido a varios idiomas frecuentemente cambiando el título. La versión que se usó para esta reseña es la edición de Milbourne Christopher, para editorial Dover, con el título Memoirs of Robert-Houdin King of the Conjurers (Memorias de Robert-Houdin Rey de los magos).

Antes que nada, quiero aclarar que a nivel personal las autobiografías (y frecuentemente también las biografías hechas por familiares) las tomo con reserva, ya que suelen engalanarse episodios, o hacerse tendenciosas (véase por ejemplo Bailando sobre mi tumba de Gelsey Kirkland, aquí en Por los Teatros) David Britlan en la revista Genii de febrero de 2021 dice: “Las biografías son frecuentemente historias bien pulidas en que las vicisitudes del negocio del espectáculo son transformadas en drama entretenido” En la actualidad, se tiene bien documentado que las Confidencias de un Prestidigitador contienen varios episodios apócrifos.

Tal vez teniendo esto en mente, leí las memorias como una novela entretenida. Robert-Houdin (finalmente entendí que Jean Eugène es su nombre, Robert su apellido y agregó Houdin, el apellido de su primera esposa) da una poética introducción donde se remonta a sus días en el teatro, compara el libro con el escenario y al lector con el público. Se especifica que contará los pasajes importantes de su vida que lo llevan al camino de la magia, es decir no una autobiografía con detalles fuera de ese tema.

Narra cómo en su juventud, su ingenio y afición por crear aparatos y mecanismos lo metieron en problemas en la escuela, cómo su vida estaba destinada a aburridos trabajos de oficina, todo sea por satisfacer a su papá o tener un empleo redituable o bien visto por la sociedad. Originalmente su interés está en la relojería, su papá era relojero, pero al considerar que se tenían pocos ingresos, trata de que su hijo se dedique a otra cosa. Finalmente cede y lo deja ser aprendiz del oficio. Durante sus estudios, por accidente, cae en sus manos un libro de trucos de magia, lo cual despierta su afición.

Tras comer alimento envenenado, en el delirio de la fiebre, da con el mago Torrini y su fiel ayudante Antonio. Ellos lo ayudan a reestablecerse y es como da una primer presentación en público. Torrini le cuenta sus desventuras, su ascenso y caída en desgracia. Son los capítulos más romantizados del libro, frecuentemente me recuerdan a novelas y en ciertos aspectos a la película El Ilusionista (a Edward Norton le dieron a leer las Confidencias como apoyo para el personaje y varios trucos que se ven en la película se basan en efectos de Robert-Houdin, por lo que no me sorprende encontrar similitudes)

Torrini le cuenta sus ideas de lo que un buen mago debe hacer y lo que no. Varias de ellas me llaman la atención, tomando nota de las mismas. Al analizar si estos conceptos las presenta Robert-Houdin o Torrini, frecuentemente me encuentro en un conflicto: me interesa saber quién de los dos lo expone, sin embargo, Torrini es alguien que se sabe no existió, por lo que la pregunta sobra: son ideas de Robert-Houdin puestas en boca de un personaje.

La historia sigue avanzando, contando encuentros con otros magos de la época, frecuentemente decepcionado por la tendencia a ridiculizar al público varón y mostrándose caballerosos con las damas.

Robert-Houdin propone unas reformas, basándose en las recomendaciones de Torrini (?) entre ellas tener un escenario elegante y sencillo, sin que esté lleno de parafernalia innecesaria, preferencia de habilidad de manos sobre aparatos trucados, abstenerse de utilizar ropa excéntrica y usar solo la ropa que la sociedad civilizada reconoce como vestimenta de noche. No hacer bromas ni juegos de palabras, tener un código de conducta del cual no desviarse.

Actualmente los magos suelen entablar largas discusiones sobre si el frac está pasado de moda y es reminiscencia de Robert-Houdin cuando quería vestirse como igual con su público (no lo dice de esa forma) pero no veo que tomen como caballito de batalla las otras reformas propuestas.

Describe también sus presentaciones en las Soirées Fantastiques en París, su momento de apogeo y sus giras por Inglaterra y Europa. Esto dura apenas 7 años. Se retira a dedicarse a sus experimentos con electricidad y autómatas.

Frecuentemente se menciona que fue sacado de su retiro para sofocar una revuelta en Argelia, colonia francesa, derrotando a los “hechiceros” locales con sus trucos de magia. El episodio, relatado por Robert-Houdin, es muy diferente del que existe en el ideario colectivo.

Confidencias de un prestidigitador me parece un libro muy interesante, por momentos novela, por momentos manual sobre el código de conducta de un mago. Hay pasajes que actualmente se sabe son falsos y otros con imprecisiones históricas. Se mezcla mucho la incógnita de qué es real y qué es ficticio. Además si consideramos que la cultura popular ha modificado lo que contiene el libro, en la idea de la gente puede estar algo muy diferente a la realidad.

No siempre se ha sabido que las Confidencias tienen episodios falsos. Peter Lamont y Jim Steinmeyer indican en su libro The Secret History of Magic (La historia secreta de la magia) publicado en 2018, que fue en 1943 cuando el mito de Torrini se vino abajo. Hasta entonces se habían hecho pocas investigaciones al respecto.

Esto deja más incógnitas. Si son sus memorias ¿tiene episodios ficticios solo para engalanar la historia? La cita de David Britland tiene mucho peso en este caso. Como decía antes, hay pensamientos sobre la magia que los expresan sus compañeros, pero al saber que son solo personajes ¿entonces son las ideas de Robert-Houdin puestas en boca de otros? Lamont y Steinmeyer indican que tanto Torrini como Antonio, entre otras cosas, sirven para que el autor disfrace educadamente sus críticas a la magia de la época.

Me resultan de particular interés las diferencias que tienen las palabras conjurer, magician y prestidigitator (en inglés) y me hace preguntarme qué palabras usa en el original francés y cuáles serían los equivalentes en español. Por ejemplo, al inicio traduje King of conjurers como rey de los magos, aunque una traducción más literal sería rey de los conjuradores. Conjurador, en español, en realidad no se usa. Incluso la palabra magician no aparece como tal y magia solo se utiliza en el libro para decir magia blanca. Hoy en día estas palabras pueden usarse de manera indistinta, pero en la época tenían diferentes significados.

Me parece que Confidencias de un Prestidigitador es de los libros frecuentemente mencionado en el mundo de la magia pero poco leído. Lamont y Steinmeyer dicen que el mayor truco de Robert-Houdin, es precisamente este libro, un truco que sigue intrigándonos y dejándonos incógnitas 150 años después. Si leemos nuevamente la introducción dice “¿Por qué no debería convertir esta ficción en realidad? ¿No podría, cada noche cuando el reloj da las 8:00, continuar mi presentación bajo otra forma? Mi público será el lector, y mi escenario un libro”

Para esta reseña:
Memoirs of Robert-Houdin King of Conjurers.
Jean Eugène Robert-Houdin.
Notas e introducción de Milbourne Christopher.
Editorial Dover, 1964.
329 páginas.
Disponible en varios idiomas y editoriales.

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#magia, #video, documental, pelicula

Dealt

Poster y portada de Dealt. Se muestra con fines ilustrativos.

Ricahrd Turner se describe a sí mismo como un “card mechanic”, una traducción literal sería mecánico de cartas, en Dealt subtitulan el término como “tahúr”, la expresión se refiere a ser experto en el manejo de las cartas, en este caso enfocado a técnicas de trampas en juegos, por lo que “tahúr”, si bien considero no es un término que refleja completamente la idea, si es una palabra bastante aproximada en español. Considero que en español tahúr nos remite a una persona que usa su habilidad para sacar ventaja en los juegos y obtener ganancias. A Turner le interesan estas técnicas como demostración, no para sacar beneficios

Turner es ampliamente conocido en el mundo de la magia, participando en convenciones y espectáculos, sin embargo, él no se considera mago.

Dealt (repartir, haciendo referencia la baraja) es un documental de 2017 sobre la vida de Turner. En la cinta vemos su obsesión por las cartas: clósets llenos de ellas, práctica incesante día y noche, en todo momento naipes en las manos, incluso cuando hace ejercicio. Su hijo recibió el nombre de Asa Spades (suena muy parecido a As de Espadas) a quien le decoró si habitación con motivos de cartas.

Steve Forte, experto en protección de juegos, menciona que es común que un tahúr utilice una o dos técnicas, y no necesariamente de forma limpia. En sus palabras, Turner ha recorrido toda la lista dominando los movimientos.

Turner a temprana edad comenzó a perder la vista, quedando legalmente ciego en una adolescencia temprana. Sin embrago durante años se negó a aceptar el hecho, recibir un trato especial, sentirse limitado o que se hablara de “su condición”. Nunca ha aprendido Braille, frecuentemente se mueve como si pudiera ver, ocultando el hecho de que no. Lo normal cuando uno guía a una persona ciega es que el vidente vaya al frente, en Dealt vemos a Turner siempre tomar la delantera aún cuando es guiado por alguien. Su hijo Asa dice que tardó varios años en descubrir que su padre no veía.

Es experto en artes marciales, es cinta negra, vemos fotografías donde anda en cuerda floja y otras actividades que uno no pensaría para un ciego. Todo en un esfuerzo de demostrar que no estaba “discapacitado”. En videos de programas de televisión donde participó a lo largo de los años, vemos su semblante volverse sombrío cuando el presentador dice “no solo es un experto en cartas, también es ciego”.

Hacia el final del documental, en años recientes, Turner acepta su ceguera y convivir con ella. Sigue buscando hacer cosas por si mismo y no depender de otros, sin embargo, acepta que es una parte de él, y es lo que lo ha hecho la persona que es. En los últimos años se indica, presentó un espectáculo autobiográfico.

Se incluyen entrevistas con familiares y magos, algunas escenas de la vida cotidiana, visitas a museos y paseos donde le están describiendo las escenas y cuando es posible él toca las piezas. Se ven fragmentos de presentaciones y cómo es recibido en convenciones. Nominaciones a premios tanto no ganados como ganados.

Definitivamente es una vida de obsesión. Solo la obsesión puede llevarlo a practicar tanto y lograr la excelencia en sus áreas de interés. Por supuesto, llama más la atención el hecho de que pelee en artes marciales o controle cartas sin vista para ayudarlo. Es algo que no podemos dejar de lado. También podemos imaginar que en su lucha, también obsesiva, por demostrar que es autosuficiente, se ha metido de lleno en lo que se propone. Y si, es posible que de no haber perdido la vista estaría haciendo otras cosas y no por lo que es mundialmente conocido. Aunque no me cabe duda de que también lo habría hecho de forma obsesiva.

El documental ganó el premio de la Audiencia en el SXSW Film Festival 2017, en el cual debutó. Es una cinta bien lograda que transmite emociones y va llevando al espectador por todas ellas. Puede verse en servicios de streaming solo en Estados Unidos o en DVD, disponible solamente en región 1.

Dealt
Dirección: Luke Korem
Duración: 1:26 horas
Sundance Selects, Keep on Running Pictures, Ralph Smith Entertainement.

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#video, circo

41 Festival Mondial du Cirque de Demain

Año con año en París se lleva a cabo el Festival Mondial du Cirque de Demain. La última edición, la 41, se llevó a cabo en 2020. Debido a la pandemia ha habido una pausa y la próxima edición está anunciada para enero de 2022.

La función grabada el 1 de febrero de 2020 puede verse en arte.tv, existen restricciones geográficas, por lo que en algunos países es posible ver el espectáculo completo y en otros la función editada, quedando fuera algunos números que no recibieron premio y cortando otros. La presente reseña corresponde a la versión editada, la cual está disponible en streaming hasta el 22 de junio de 2021.

La función comienza con Johannes Holm y Martin Richard de Dinamarca y Francia quienes presentan un acto en el que uno de ellos se amarra de la cintura mientras sostiene al otro que se balancea, lanza y gira debajo de él. Parecido a un trapecio pero el balanceo lo da la persona que sostiene. El aparato se llama columpio coreano y es de los actos más premiados en el festival.

Benedikt Baumann de Hungría, continúa con un número de aro en el que mezcla danza, acrobacia, cinta aérea y contorsión. Hace pases muy precisos con el aro, lanzándolo y atrapándolo mientras hace alguna acrobacia. Uno de mis números favoritos.

Valeriia Davydenko de Ucrania muestra una rutina de contorsión parada de manos, haciendo nudos impresionantes con el cuerpo así como giros rápidos sobre las manos apoyada en los zancos que se utilizan en esta disciplina.

Guangdong Arts Troupe de China se llevan el Grand Prix con un número de cuerda floja impresionante. Me llama la atención que en la cuerda solo vemos a una persona a pesar de presentarse como Troupe, sin embargo las personas que están abajo en el escenario, aunque no participan activamente en la acrobacia tienen peso en el acto, sin olvidar a  los riggers fuera de escena.

Tom Lacoste de Francia hace una rutina cómica de diábolo. Movimientos muy interesantes que me parecen bastante originales, así como su presentación. Es de los actos que más disfruté. En un momento dado, por un error de continuidad, uno puede darse cuenta que el número fue editado en el video, lo cual me decepciona. Preferiría que no la hubieran cortado.

Francesca Hyde y Laura Strokes de Holanda y Alemania presentan suspensión capilar, número aéreo donde son sostenidas por el cabello. Delphine Cézard de Canadá hace mástil chino aéreo. Anna y Saleh, pareja iraní-ruso-mexicana-alemana participan con cargadas acrobáticas o mano a mano, haciendo posturas poco vistas en este tipo de actos. Kateryna Nikiforova lleva malabares. Célien y Nicolas de Francia, trapecios individuales con un estilo gótico. Ludivine Furmon y Nicolas Besnard de Francia, un ballet acrobático. Théo y Lucas Enriquez  de Francia, juegos icarios sin ayuda de soportes o sillones que es lo tradicional. Holland y Sara de Estados Unidos, número aéreo en cuerda. Compagnie Lapsus de Francia participan con un número muy raro mezcla de performance, uniciclo y sobre todo saltos donde se hacen torres humanas.

Como es tradición Calixte de Nigremont es el maestro de ceremonias. Los participantes como de costumbre, suelen llevar números de gran calidad, lo que no evita que el espectador disfrute más unos que otros. En mi caso me gustaron en particular Benedikt Baumann y Tom Lacoste. Como decía, el pero que le veo al video es la edición. Dejar fuera algunos números que están en la grabación original (pude localizar uno de ellos y francamente no me gustó) y sobre todo detectar que el número de Lacoste haya sido editado.

41 Festival Modial du Cirque de Demain
Duración aproximada 1:26 horas
Año: 2020

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#danza, #video, circo, contemporaneo, pelicula

Sept moments de joie

Siete momentos de algería

Cirque Éloize, compañía de circo con sede en Montreal, ha realizado una nueva producción durante la pandemia. La misma es una película para mostrarse por medio de streaming. Se trata del espectáculo Sept moments de joie (siete momentos de alegría), que une a 7 coreógrafos haciendo igual número de obras que mezclan danza con artes circenses.

La realización corre a cargo de Lilli Marcotte y la puesta en escena es de Benoit Landry. Las obras son:

Fine Ligne, de Virginie Brunelle. Danza contemporánea y danza en bungee. Cuenta con 3 bailarines y un cuarteto de cuerdas interpretando música de Philip Glass. Se explota muy bien el espacio haciendo que por momentos los bailarines y la cámara se muevan entre los músicos.

Slick, de Christian Garmatter. Con la famosa música Sing, sing, sing de Louis Prima en versión de Benny Goodman, es una mezcla de swing, break, pole dance y malabares. El resultado es una obra con mucho frenesí que fácilmente nos traslada a los salones de principios de siglo XX. La iluminación complementa muy bien la escenografía, incluso se producen reflejos en las ventanas que hacen pensar en la existencia de anuncios luminosos en el exterior. Los encuadres no me gustaron del todo, hay acercamientos que dificultan apreciar partes de la obra. En particular me llama mucho la atención el malabarista, sobre todo un movimiento en el que las pelotas pasan describiendo un círculo de atrás hacia adelante.

Ravissement 42 45 de Claudia Chan Tak presenta una especie de desfile de modas con telas de animales y posteriormente algo que parece una batalla de una pareja sobre mástil chino.

Souffle de Axelle Munezero une danza contemporánea con aros hula. Las mariposas son un tema recurrente. Son parte del vestuario y hay movimientos de brazos que remiten a un aleteo desesperado. El vestuario de la solista es un vestido muy elaborado y en el cabello chino lleva varias mariposas, algo que requirió mucho trabajo de realizar.

Yalapasicik de Ivanie Aubin-Malo. Coreógrafa perteneciente a la nación Malecite de Cacouna, en Quebec, sus obras se enfocan en dar presencia a los grupos originales de Canadá. Yalapasicik involucra pasos de la tribu Pow Wow y mezcla contorsionismo. El vestuario y la escenografía remiten a la indumentaria tradicional. Con música de Kìzis con quien Aubin-Malo ha trabajado antes, la obra logra una atmósfera ritual, incluso alucinógena. La música se siente entre tradicional y electrónica, lo que logra un ritmo hipnótico que ayuda con la sensación alucinada.

Ojas de Edgar Zendejas une danza contemporánea con acrobacia aérea y música en vivo: un guitarrista y cantante español. La voz no es de mi agrado.

Furie de Manuel Roque termina el programa. Une danza y acrobacia. Aprovecha totalmente el espacio del estudio del Cirque Éloize donde se realizó la grabación. La solista se mueve por varios salones. Se utiliza muy bien la iluminación natural y los grandes ventanales del edificio. Es una grabación que se presenta en cámara lenta dando un toque muy especial al frenesí mostrado por la intérprete. Es la única obra en la que en realidad veo alegría. Al final observamos a la bailarina abrir la puerta del estudio y salir a la calle. Acaso el fin de la cuarentena.

La película en general me parece muy buena. Un gran esfuerzo que Cirque Éloize hace en estos momentos para seguir produciendo material. Las obras llevan una breve introducción de los coreógrafos (en francés) y en general se expresa el gusto de estar trabajando juntos. Se pueden ver imágenes de ensayos con cubrebocas. No hay duda, ésta es una creación durante la pandemia.

Se hizo muy buen uso de la cámara dando planos muy interesantes que no se lograrían con público en vivo. Se propusieron hacer un film y se logró, dando escenas en las que la cámara recorre 360 grados y no se ve nada del equipo de producción. El tema es 7 momentos de alegría aunque solo veo alegría en la obra Furie.

Fine Ligne, Slick, Yalapasicik y Furie son las obras que más me gustaron.

El streaming está disponible hasta el 6 de enero en la página de Cirque Éloize. Tiene un precio de 15 dólares canadienses y un boleto es válido por 48 horas a partir del primer acceso. Todos los ingresos se donarán a la Fundación Éloize para contribuir al desarrollo de las artes escénicas.

Sept moments de joie
Cirque Éloize
Realización: Lilli Marcotte
Puesta en escena:Benoit Landry
Coreógrafos: Virginie Brunelle, Christian Garmatter, Claudia Chan Tak, Axelle Munezero, Ivanie Aubin-Malo, Edgar Zendejas y Manuel Roque
Duración aproximada: 1:20 horas

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El Cuervo Blanco

Imagen del Cuervo Blanco, se muestra con fines ilustrativos.

Película británica de 2018, traducida en ocasiones al español como El Bailarín, muestra ciertos episodios de la vida del bailarín Rudolf Nureyev.

La película se basa en el libro Rudolf Nureyev: The Life de Julie Kavanagh, mencionado por la Fundación Rudolf Nureyev como “la biografía autorizada, con material que no había estado disponible a otros escritores” Esa presentación me haría ver con reserva el libro publicado en 2007.

La historia se centra principalmente en la gira por París del Ballet Kirov, cuando Nureyev deserta de la URSS y pide asilo a Francia.

La película me parece larga y con ritmo un tanto lento. Se van alternando tiempos, entre el momento de la gira en París y el pasado de Nureyev, pasando por su nacimiento, pasajes de su infancia, entrenamiento con Alexander Pushkin y visitas a museos. Hubiera preferido que la historia fuera más lineal, ya que los saltos en el tiempo a la larga me parecieron tediosos. Entiendo que están así para explicar con su pasado algo que le sucedía en el presente.

Con fama de temperamental, en la película se ve a un Nureyev egocéntrico, grosero y engreído.

Durante la gira (así como en el pasado) había roto constantemente las reglas sobre salidas y contacto con otras personas. Siempre se ha tenido la idea que como castigo sería regresado a la URSS, es en ese momento en que pide asilo. También frecuentemente se menciona que su homosexualidad influyó en que fuera vigilado constantemente. Esto se deja de lado en la película.

El director Ralph Fiennes interpreta también a Alexander Pushkin, actuación que me gustó mucho. Se ve a una persona mesurada, introvertida, con una forma pausada de andar por la vida. Se ve la mezcla de dolor y comprensión de su parte cuando tiene que explicar al gobierno sobre lo que sabe de la deserción.

La película termina con la deserción y una rápida nota indicando que Nureyev regresó a la URSS a ver a su madre moribunda y que él falleció en 1993. No se dice más sobre su vida. Ya que la cinta está basada en la biografía autorizada, es de esperarse que el libro cubra su vida completa. La decisión de hacer la película sobre su refugio en occidente me hace pensar más en la cuestión dramática – política, que en la intención de hacer un film biográfico. Lo mismo me sucede con películas que ya he comentado como El prodigio, Bailando en el Desierto o Noches Blancas.

Al inicio de los créditos hay breves escenas de Nureyev bailando El Corsario.

The White Crow
Dirección: Ralph Fiennes.
Reparto: Oleg Ivenko, Ralph Fiennes, Adèle Exarchopoulos, entre otros.
Producción: BBC Films, Magnolia Mae Films
Año: 2018
Duración aproximada: 127 minutos

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#video, circo

Séquence 8

Séquence 8. Imagen con fines ilustrativos.

En 2012 la compañía Les 7 doigts de la main creó el espectáculo Séquence 8, que visitó 15 países, contando con más de 400 representaciones. El mismo concluyó en abril de 2015 en Nueva York. Como parte del Freedom Festival Arts Trust (Reino Unido) que este 2020 fue en línea del 4 al 6 de septiembre, se presentó de manera gratuita durante 72 horas una grabación de dicho espectáculo.

Séquence 8 cuenta con 8 acróbatas en escena, no creo que sea coincidencia. Presentan números con movimientos muy fluidos, al igual que otros de sus montajes, por ejemplo Cuisine et confessions, gran parte del espectáculo parece una danza acrobática. Todo fluye y se mueve bailando.

Es de especial interés lo que hacen en el mástil chino: imágenes estáticas que cambian tras breves oscuros. El artista que estaba sobre el mástil ahora esta abajo y quien observaba desde abajo de pronto está arriba. En otro momento hacen un concurso de preguntas con el público. Cada vez que el público contesta correctamente (siempre) hacen algo con mayor dificultad en el mástil.

La barra rusa también me llama la atención. Se trata de una barra horizontal sostenida sobre los hombros de dos personas. Sobre ella una mujer salta y hace giros gimnásticos, cayendo siempre sobre la barra. Algo que no recuerdo haber visto antes es la manera en que cae en relevé (de puntitas) en perfecto equilibrio mientras las barra se estabiliza con el peso del salto.

Algo muy interesante es el número de trampolín (tipo sube y baja utilizado para hacer saltos) Yo vi un conflicto entre los ejecutantes, una pelea. Otros artistas susurran al oído de los dos que saltan y regresan al trampolín a saltar. Parece que los están azuzando. Los saltos se hacen cada vez más complicados, pero hacia el final hay un equilibrio. Logran equilibrar el trampolín. Frecuentemente tienen movimientos que me llaman la atención pretendiendo equilibrarse sobre la tabla. Un momento después hablan sobre la creación del número y comienzan a discutir. Dicen que habían acordado hacer movimientos de surf (que son los que veía buscando el equilibrio) y no logran ponerse de acuerdo si el susurro es la presión de la sociedad o un fantasma que les habla. Ya se habían puesto previamente de acuerdo pero ahora cada quien quiere interpretar su propia versión. Es un acercamiento que me parece muy interesante. Es el único número que me mantuvo literalmente al filo del asiento no solo apreciando la acrobacia sino descubriendo un significado, que poco después descubro que puede tener otro significado … o no. Y que fue intencionalmente hecho de esta forma.

Entre las palabras que dicen que me gustan está lo siguiente, dicho al iniciar Séquence 8: “Estuve ensayando esto a solas, pero faltaba algo: ustedes […] Estamos conectados porque están aquí por mi y estoy aquí por ustedes. Todo sucede aquí solo para ustedes” Hoy en día con los espectáculos sucediendo en línea o en algunos casos con poco público, ésto cobra un nuevo significado.

Otros textos, mencionados durante la discusión creativa del trampolín, son: “Hablar de temas más grandes que nosotros, temas que llevan a acciones, temas que le digan algo al público […] Esto es un poco de nosotros para ustedes” Lo cual me parece algo importante en las artes escénicas. Se puede hacer algo para mostrar que se puede hacer, mostrar virtuosismo, o se puede hacer algo para decirle algo al público. Creo que no hay bueno ni malo, los dos caminos son válidos, pero prefiero el segundo.

El video estuvo disponible entre el 6 y el 8 de septiembre.

Séquence 8
7 doigts de la main
Ejecutantes: Eric Bates, Ugo Dario, Colin Davis, Devin Henderson, Alexandra Royer, Maxim Laurin, Camille Legris, Tristan Nielsen
Dirección: Shana Carroll y Sébastien Soldevila
Duración aproximada: 80 minutos.

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Apollo’s Angels – Conclusiones

Portada de Apollo’s Angels, se muestar con fines ilustrativos

Con esta tercer parte finalizo mis comentarios sobre el libro Apollo’s Angels, a history of ballet, de Jennifer Homans. Las primeras partes pueden consultarse en reseña y crítica.

Homans concluye que el ballet es un arte en decadencia, contaminado por lo contemporáneo y donde no se crea nada nuevo y los coreógrafos se aferran a obras de siglos atrás. Difiero completamente y encuentro contradictorio el no ver con buenos ojos lo contemporáneo y al mismo tiempo quejarse de presentar obras del pasado.

Si algo quedó de manifiesto durante la historia del ballet, es que a pesar de ser “clásico” y de “tradición” donde hay elementos que se han mantenido inamovibles durante siglos, hay otros elementos que han cambiado: Pasos nuevos, el pasar de salones de sociedad a teatros, de ser número entre actos de ópera a ser espectáculo completo, el uso de pantomima, saltos, giros. La introducción de zapatillas de punta. El cambio de los papeles de hombres y mujeres. Todo ha sido una evolución. Hoy en día distinguimos si una obra es clásica o contemporánea, pero es bastante probable que en un momento dado no haya sido tan clara esa línea, o lo que se consideraba contemporáneo, ahora lo vemos como clásico. No se puede separar de la historia de la danza clásica el papel de la moderna, contemporánea, neoclásica y todas las derivaciones.

¿Está bien seguir presentando obras de hace 100 años o más? Si, por algo son clásicas, porque gustan y son parte del legado y vale la pena mantenerlas en repertorio.

Por otro lado, concluyo que el ballet siempre ha sido patrocinado, nunca ha existido de manera independiente, posiblemente a excepción de los Ballets Rusos de Diaghilev, donde él mismo fungía como mecenas. En Francia antigua y moderna, Dinamarca, Rusia zarista y socialista, Inglaterra, Estados Unidos … Siempre ha estado patrocinada por el estado o por particulares, quienes han marcado el tema de las danzas. Frecuentemente se menciona a la URSS como ejemplo del país que imponía temáticas, pero incluso en la Francia revolucionaria, quien tenía el poder temporalmente era quien dictaba los temas. De igual forma en Estados Unidos donde los patrocinios son más bien de particulares y es a quien hay que dejar contentos presentando la temática que les interesa.

Finalmente agregaré que la idea de nombrar a Balanchine como el coreógrafo que finalmente acercó la danza al pueblo, alejándola de temas de nobleza que no son del interés de la gente común y corriente, yo diría que si acaso, ese privilegio le correspondería a Maurice Béjart, quien realizó obras con música del gusto popular como Queen y Edith Piaf, así como la Novena Sinfonía de Beethoven, planeada para presentarse en arenas deportivas. Espectáculos multitudinarios donde acercó al público tanto a la música clásica como a la popular/comercial uniéndola con la danza.

Apollo’s Angels
Jennifer Homans
Random House
Nueva York, 2010
643 pp

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Apollo’s Angels – Crítica

Detalle de Apollo’s Angels. Se muestra con fines ilustrativos.

En la entrada anterior di la reseña general del libro Apollo’s Angels, a history of ballet, de Jennifer Homans. En esta segunda parte daré mi crítica.

En general el libro tiene un estilo muy ligero, en ocasiones se siente incluso en tono de chisme cuando se trata de dar detalles personales de los protagonistas de la historia del ballet. Hay descripciones bastante interesantes de algunas obras, en las que se da un análisis con interpretaciones en las que nunca hubiera pensado. Por momentos me queda la duda de si esa interpretación es de la autora o es la intención que originalmente se le dio a dichas obras.

Los primeros capítulos me parecen muy interesantes pero mi decepción inició con el capítulo de la URSS. Con él comienzo a ver una tendencia y no puedo evitar preguntarme que tan objetiva es Homans y qué tanto se deja llevar por motivaciones personales. Señala que la URSS creó los mejores bailarines pero acabó con el ballet. Agrega que las obras hechas con temas previamente autorizados por el gobierno solo pueden ser del gusto de los soviéticos pero no tienen éxito en occidente. Critica ampliamente a Yuri Grigorovich y sobre todo su Espartaco. Sin embargo hoy en día Grigorovich es una leyenda viviente y Espartaco una obra que sigue presentando el Bolshoi en sus giras mundiales, lo que indica que es del gusto aún fuera de Rusia. Al hablar de Romeo y Julieta dice que es el West Side Story soviético. Comparación extraña ya que el ballet (ruso) precede al musical (neoyorquino) A menos que lo diga para que un americano sin gran conocimiento de ballet tenga un punto de referencia.

En la segunda mitad del siglo XX, muy de pasada menciona a Roland Petit. A Maurice Béjart lo nombra con cierto desdén limitándose a un par de párrafos y en una fotografía de Jorge Donn (sin señalar al bailarín) describe a Stimmung de Béjart como “sexo, sudor y pretensión disfrazados de arte”. William Forsythe y John Neumeier son mencionados una sola vez y a pie de página.

Al llegar a los capítulos de Estados Unidos veo aún más una tendencia marcada. Señala a Antony Tudor, Jerome Robbins y George Balanchine como los pilares del ballet americano. Presenta al ballet estadounidense con un discurso de nacionalismo, padres fundadores, igualdad, crear obras con temas importantes, acercar la danza al pueblo, alejarlo de alta sociedad y las cortes francesas. Irónicamente Tudor era británico y se cambió el apellido para sonar más aristocrático. Robbins era neoyorquino descendiente de inmigrantes rusos y cambió su nombre para sonar más americano. Balanchine era ruso y cambió su nombre a algo más occidental.

Incidentalmente menciona a Martha Graham y a Merce Cunninham. A Jirí Kylián lo señala como un “aparente pero falso heredero de Tudor”, pues rechazó tomar sus obras después de su muerte. En general veo rechazo de Homans por todo lo que es danza moderna / contemporánea. Si está escribiendo sobre ballet, tal vez está delimitando el ballet clásico, en cuyo caso hubiera sido interesante indicar que criterios toma. Por ejemplo los Ballets Rusos de Diaghilev y las obras de Nijisnky eran mal vistas en su época y se consideran más modernas que clásicas. Robbins es más conocido por su trabajo en teatro musical a lo que Homans dedica varias páginas para describir con detalle sus obras.

La parte cumbre del libro es Balanchine y su trabajo en Nueva York. Muchas páginas dedicadas a su obra y persona, indicando cómo revolucionó el ballet al introducir estilos que no se usaban ¿no se desvía también de la danza clásica? Señala a su compañía como un ejemplo, pues incluía a bailarines negros (no menciona el trabajo de Alvin Ailey) El libro finaliza con la muerte de Balanchine y las palabras “El legado de Balanchine fue inmenso. Le dio al mundo la mayor obra en la historia de la danza […] Salta al pasado vía Ruisa y Petipa, a Luis XIV y a los antiguos griegos […] Ha restaurado su lugar [de la danza] como entretenimiento fino, arte sensual e ideal olímpico”

Pareciera que las 550 páginas del libro y los 350 años de historia solo existen para llevarnos a la figura de Balanchine en un pedestal en el Monte Olimpo y después de él no hay nada. Incluso el título está influenciado por él, pues acostumbraba llamar “ángeles” a las bailarinas. No es de sorprender que en el índice temático sea la persona que más entradas tiene.

En el epílogo, Homans dice que los ángeles de Balanchine han caído (ya no son de Apolo) y el ballet está en decadencia. Agrega: “la coreografía contemporánea vira sin rumbo entre imitación sin imaginación e innovación estridente” Me parece una triste conclusión para un trabajo que le tomó 10 años. Sin embargo, en la introducción deja entrever el rumbo que tomará.

En la publicación anterior mencioné que en la introducción escribe algunas cosas que a primera vista no puse mucha atención, pero cobran importancia al leer todo el trabajo. Es precisamente su postura ante Balanchine y la opinión de que el ballet es un arte fuera de moda y a la antigua lo que deja ver desde ver el principio. Pareciera que es su tesis inicial y con el epílogo demuestra a lo que quería llegar.

En la tercera y última parte publicaré mis conclusiones.

Apollo’s Angels
Jennifer Homans
Random House
Nueva York, 2010
643 pp

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