#magia, libros

La noche del Ilusionista

Portada de La Noche del Ilusionista

Daniel Kehlmann escribió en 1997 La noche del Ilusionista, su primer novela, estando todavía en la universidad. Con ese título y la portada mostrando una imagen de una película de Georges Méliès de inmediato llamó mi atención.

La novela lleva una narrativa en primera persona, donde el protagonista cuenta su vida, pasando su interés de las matemáticas a la religión y finalmente a la magia como arte escénico. Sin ser un texto filosófico per se, presenta argumentos de porqué se interesó en estos temas, mostrando que los tres son en realidad lo mismo.

Con humor muy sutil se presenta la historia de Arthur Beerholm, su ascenso y descenso por el mundo de la magia, siendo este un reflejo de la vida.

Me llamó particularmente la atención, y es por lo que se incluye en Por los Teatros, un pasaje en el que Arthur explica su concepción de la magia y por qué los magos de trucos fracasan: saben que lo que hacen es falso; así como la explicación de como superar ese fallo. Esas dos páginas pudieran haber sido escritas por alguno de los grandes teóricos de la magia y aquí están dentro de una historia ficticia, pero no alejada de la realidad.

También me pareció interesante la interpretación de la historia de Merlín y Nimué, dando un giro a la tradición en la que Nimué vence a Merlín.

Me parece un libro interesante, por momentos la historia raya en la fantástico, onírico o alucinaciones. En varios momentos creí detectar cuál es «la noche» a la que remite el título y me había creado un final, el cual fue diferente al proporcionado por el autor. Es otra de las virtudes de la novela: va atrapando al lector quien va creando su propia historia.

La noche del Ilusionista
Daniel Kehlmann
Nocturna Ediciones
España, 2015
186 páginas

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#magia, biografia, historia, libros, Sin categoría

The Instant Illusionist and the Cleveland Bunch

Portada de The Instant Illusionists and the Cleveland Bunch. Cortesía de Jim Hagy.

Jim Hagy nos ofrece un libro más con la calidad que lo caracteriza: profusamente ilustrado y muy bien documentado. En este volumen describe la escena mágica en Cleveland durante fines del siglo XIX y las décadas iniciales del XX.

Comienza con una exposición de la escena del Vodevil y los llamados circuitos de Lyceum y Chautauqua. Se mencionan las dificultades, usos y costumbres de cada uno de esos inmuebles, la comparación con el “teatro formal” y los problemas que causaban los monopolios.

Posteriormente ofrece datos biográficos de diferentes magos, amateurs y profesionales, que formaron el grupo conocido como el Cleveland Bunch. Algunos siguieron una carrera profesional toda su vida, otros solo por un tiempo, para dedicarse a otros trabajos más redituables o al menos más estables.

Algunos de los magos más influyentes fueron John Grdina, Karl Germain y Stuart Cramer. Varios de los personajes enumerados en el libro deben su carrera mágica a John Grdina. En el caso de Stuart Cramer, se convirtió en el biógrafo de Karl Germain. No solo se proporcionan biografías de magos de Cleveland, somos testigos de las amistades que se forjaban y de un grupo que apoyaba a sus miembros.

El libro va dedicado «Recordando a John Grdina y a todo el Cleveland Bunch, quienes al final de su vida compartieron su entusiasmo y confiaron sus aparatos a un niño pelirrojo que se convirtió en admirador y ahora es autor de sus relatos» (traducción aproximada). Así es. Jim Hagy fue uno de los magos que recibió el apoyo de John Grdina.

Con 328 páginas, de las cuales 42 cubren las 1350 notas, se trata de un libro perfectamente documentado, el trabajo involucró la consulta de cientos de periódicos, revistas, documentos, cartas, libros y grabaciones personales. Está impreso a todo color, lo que permite apreciar muy bien las múltiples fotografías.

Las publicaciones de Jim Hagy acostumbran ser un cuadradito de 18×18 cm, lo cual me parece un formato diferente y muy atractivo.

La primer edición de The Instant Illusionist and the Cleveland Bunch: Dreams of a Vaudeville Life, fue distribuida en la European Magic History Conference, en Gante, Bélgica, en agosto de 2023, siendo una edición limitada de 200 ejemplares. Incluye separador.

Me pareció una lectura muy interesante donde se refleja la pasión de los integrantes del grupo. Se puede atestiguar el arduo camino que recorrieron para posicionarse dentro del mundo de la magia. Un camino que tuvo altibajos con los teatros, sindicatos, los cambios en el vodevil y la llegada del cine. Sin duda un libro que disfrutarán los amantes de la historia de la magia. Un registro invaluable que acerca al lector al ilusionismo de tiempos pasados.

The Instant Illusionist and the Cleveland Bunch: Dreams of a Vaudeville Life
Jim Hagy
Reginald Scot Books
Estados Unidos, 2023
328 páginas

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#magia, biografia, historia, libros

Ionia, Magician Princess

Libro Ionia, junto a su homónima, mandarina Clementina

Se conocen algunos posters de una maga llamada Ionia que trabajó durante un corto periodo a principios del Siglo XX. Se sabía que su nombre era Clementine de Vere, hija de un mago famoso de la época, Charles de Vere, y que estuvo un mes en el sótano de un hotel en Moscú durante la Revolución Rusa. Poco más se conocía sobre ella.

Charles Greene III, mago corporativo, se interesó en Ionia a mediados de los años 70s al ver un póster sobre ella en el libro 100 Years of Magic Posters. Décadas después descubrió la columna A Rich Cabinet of Magical Curiosities del Dr. Edwin Dawes, quien en 1978 escribió sobre la familia de Vere, dando a conocer a Ionia a los magos. El interés de Greene por esta enigmática maga lo ha llevado a recorrer ciudades por varios países, buscando en diversos archivos. El libro Ionia, Magician Princess, Secrets Unlocked, es la recopilación de su trabajo de investigación, el cual continúa, pues no se ha descubierto aún toda la historia de Clementine de Vere.

Nacida en una familia del mundo del espectáculo, Clementine se casó muy joven con un domador de animales, ella trabajó también con diversas fieras y solía pasear por Londres con un oso. Tras separarse de su esposo, siguió el camino de la magia presentándose como Ionia, teniendo en su haber diversas litografías para publicidad. El autor hace una descripción sobre el proceso litográfico y dimensiona la dificultad y costo que debió tener la producción de la cantidad de posters que se afirma tenía.

Pocos años después Ionia desaparece. Clementine abandona la magia y se convierte en princesa al casarse con un “príncipe” ruso.

Charles Greene III proporciona datos biográficos de diferentes personajes involucrados en la historia de Clementine, proporciona notas de periódico donde se mencionan diversas presentaciones y va desenvolviendo la maraña alrededor del personaje que nos ocupa.

Cambiando frecuentemente de nombre, utilizando pasaportes de diferentes nacionalidades, según convenía en cada momento, Clementine fue domadora de animales, maga, princesa, empresaria de bienes raíces, dueña de una cafetería, exiliada, viajera por el mundo y acaso espía.

Servicios de inteligencia tuvieron interés en ella y surge la duda de dónde provenía siempre el dinero, aunque estuviera en aparente exilio a causa de la guerra.

El libro es un trabajo muy bien documentado, nos presenta a un personaje complejo y enigmático, dejando más preguntas que respuestas. El autor ha hecho un trabajo de investigación muy completo durante varias décadas, revisando archivos, periódicos, colecciones privadas y ampliado su colección particular sobre Ionia en el proceso, con los costos que eso involucra.

Se trata de un libro de tapa dura, impreso en papel brilloso de primera calidad, a todo color. El tomo se siente pesado. Se muestran fotografías y reproducciones de todas las litografías conocidas de Ionia (que son menos de las que ella afirmaba existían)

Un trabajo muy recomendable, escrito para público general, hace las explicaciones necesarias para que todos los lectores entiendan de lo que se está hablando. En capítulos finales se ofrecen un truco de magia y un par de recetas de cocina con temas relacionados a Ionia/Clementine.

Ionia, Magician Princess, Secrets Unlocked
Charles Greene III
2002
305 páginas.
Edición del autor, disponible en IoniaSecrets

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#historia, #magia, biografia, historia, libros

Fu Manchu, una vida para la magia

David Tobias Bamberg (Londres, 1904 – Buenos Aires 1974), mejor conocido como Fu Manchú fue el último eslabón de la dinastía de los Bamberg, magos de origen holandés que por generaciones practicaron dicho arte.

David Bamberg escribió un manuscrito con dos partes muy diferenciadas: una técnica con explicación e historia de sus efectos y otra autobiográfica. En 1973 se publicó The Oriental Magic of Bamberg. Para desilusión de David, solo contiene la parte técnica, además de compartir autoría con Robert Albo y Erick Lewis. Murió unos meses después sin ver la parte biográfica disponible para el público.

Fue hasta 1988 que David Meyer presentó Illusion Show, la autobiografía de David Bamberg, sin embargo, quedaron fuera algunos pasajes del manuscrito original. El libro en inglés ha estado agotado por mucho tiempo.

A principios de 2025 (con copyright de 2024) tras años de gestarse, salió por primera vez la edición en español, bajo el nombre Fu Manchú una vida para la magia, publicada por Bazar de Magia (Argentina) editado por Martín Pacheco y traducido por Enrique Jiménez-Martínez.

Es una edición lujosa, de gran formato, tapas duras, papel lustroso e ilustraciones a todo color. Se incluyen anexos con algunos pasajes omitidos en la edición en inglés, el guion del Bazar de Magia, así como fotografías de vestuario y aparatos.

La lectura es fascinante y entretenida. Fu Manchú (no confundir con el personaje de las novelas de Sax Rohmer, aunque el mago toma su nombre de él) narra sus inicios en la magia, diferencias con su padre Tobias “Theo” Bamberg (Okito) y cómo va evolucionando su personaje y espectáculo. Narra además las múltiples aventuras y vicisitudes que pasó a lo largo de los años con su espectáculo itinerante a través de Estados Unidos, España, Cuba, México y Sudamérica.

Respecto a México, podemos leer sobre sus presentaciones en diferentes teatros y su carrera como actor de cine.

Fu Manchú fue un mago muy influyente en América Latina, al leer la descripción de los efectos que presentaba, podemos ver que muchos de ellos inspiraron a exponentes de la magia en México. Estoy convencido de que Chen Kai respetaba a Fu Manchú y Fu Manchú respetaba a Chen Kai. Dos grandes magos.

Los anexos por momentos se vuelven repetitivos, por ejemplo, el artículo Fu Manchú, su trascendencia en el mundo mágico por Martín Pacheco, da la impresión de ser un texto concebido para publicarse por separado. Al incluirse al final del libro, resulta repetitivo mucho de lo que menciona, es decir, acabamos de leerlo de primera mano, narrado por el propio David Bamberg. De igual forma, las descripciones de las fotos finales usan los mismos calificativos una y otra vez, pareciendo haberse planeado por separado, pero no como unidad.

No me gustó que el editor pareciera querer meter su nombre por todos lados y la lista de agradecimientos está mal escrita, colocando nombres y apellidos separados con comas (Bamberg, Familia, Copperfield, David, Caveney, Mike) esto dificulta la comprensión de los nombres y hace pensar sobre el poco cuidado al agradecer a quien apoyó en el proyecto.

Una vida para la magia es muy buen libro, en él podemos ver cómo la magia internacional, particularmente en América Latina está en deuda con Fu Manchú. Un gran libro para los amantes de la magia y la historia que tras mucho trabajo está disponible en español. Desafortunadamente el alto precio y que solo se consiga en una tienda en Argentina y un par en España, lo pone solo al alcance precisamente de los amantes de la historia de la magia. La autobiografía de Fu Manchú merece ser conocida por más gente. Ya que no se comparten detalles técnicos (los cuales están en el otro libro, prácticamente inconseguible) no veo problema con ponerlo al alcance del público en general.

Fu Manchu una vida para la magia
Por David Bamberg
Editado por Martín Pacheco
Traducción Enrique Jiménez-Martínez
Bazar de Magia, Buenos Aires. 2024
407 páginas

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#teatro, Sin categoría

Un Tranvía Llamado Deseo

Hace unos años vi Un Tranvía Llamado Deseo en el Teatro Helénico. Acababa de leer la obra en inglés y eso me ayudó a tener fresca la historia e identificar frases que en el original están en español, a mi modo de ver, poniendo de manifiesto que los personajes viven en la zona pobre y marginal de la ciudad por ser el área de inmigrantes. Ese montaje fue muy malo. Salí decepcionado, no le creí nada a los actores y trataron de hacer la obra políticamente correcta. No hay manera que el Tranvía sea políticamente correcto. Posteriormente encontré en un periódico de circulación nacional una reseña que parecía nota de sociales hablando del modelo que debutaba como Stanley y su prometida entregándole flores al final de la función. Se notaba que no era actor y la nota cubría el estreno con prensa, familiares y amigos, donde todo es bonito. La función a la que asistí fue la siguiente, es decir la primera con público general. Esa reseña en particular fue una de las razones por las que comencé a incubar la idea de hacer Por los Teatros.

Pasando a 2025, Un Tranvía Llamado Deseo se presenta en su tercera temporada (Teatros Julio Castillo, Salvador Novo y nuevamente Julio Castillo) siendo algo totalmente diferente a lo que vi aquella vez.

El montaje no es muy convencional en el sentido de tener música, canciones y efectos de voces en vivo. Los personajes secundarios interpretan también esa parte sonora. El escenario es un entarimado que se convierte en el departamento de Stanley y Stella, teniendo público en todo el rededor de éste. Al ser un escenario prácticamente en 360 grados, hay momentos en que las luces son incómodas al dirigirse hacia los espectadores.

La obra está muy bien trabajada. A pesar de ser escenografía minimalista, prácticamente inexistente (solo el entarimado con puertas en el piso y un baúl) nos trasladan perfectamente a esa habitación con baño.

En ocasiones la violencia verdaderamente incomoda. Como decía, no hay forma de que la obra sea políticamente correcta. Sin embargo, hay veces en que hay tantos gritos al mismo tiempo que no se entiende lo que se dice. También se pierden algunos diálogos cuando hablan hacia el otro lado de la audiencia.

Cuando la obra se estrenó en 1947 causó furor por la temática y fue censurada. Casi 80 años después sigue siendo muy actual. La escena en que Stella perdona a Stanley, lo disculpa ante Blanche y todo es normal, parte de lo cotidiano, rompe el corazón. Durante el intermedio, las muchachas de atrás dijeron “Stanley está guapo”. Justo es una de las razones por las que Stella disculpa su violencia.

Durante el segundo acto, hubo un momento hacia el final en que se empezó a sentir mucho calor en la sala. Me pregunto si es a causa de la energía contenida del público y la energía desbordada en el escenario.

La actuación final de Mitch borracho no me gustó, me pareció demasiado, casi acrobática.

El público de pronto se ríe en los momentos menos adecuados ¿risa de nervios? Situaciones nada cómicas produjeron varias risas.

La obra es larga, está anunciada de 3 horas. Antes de empezar en el vestíbulo hubo una intervención de poesía con lo que el acceso a la sala y el inicio se la presentación se retrasó. Recomiendo considerar 3 horas y media. Debido a la duración todas funciones, incluso entre semana son a las 6:30.

Un Tranvía llamado Deseo.
De Tennessee Williams.
Adaptación y dirección: Diego del Río.
Con: Mariana de Tavira, Rodrigo Virago, Astrid Mariel Romo, Alejandro Morales, Mónica Jiménez, Andrés Panella, Rodolfo Zarco, Federico Di Lorenzo, Gonzalo de Esesarte, Diego Santana, Patricia Vaca.

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#magia, #teatro

Oficínico

Poster de Oficínico

Actualmente en el Foro 37 se presenta Oficínico con el Mago Dínez (Daniel Haddad). Se trata de un espectáculo unipersonal que puede describirse como teatro, magia, monólogo con humor para oficinistas.

De lo que me quejo con más frecuencia es de los programas QR y la impuntualidad. La función inició 32 minutos tarde, no se si se sea lo normal en el 37 con la intención de generar consumo en el bar.

Dínez da la bienvenida al público a una mezcla de conferencia motivacional empresarial con capacitación laboral. Comienza a dar una cátedra sobre la mujer barbuda y prosigue contando su propia historia y cómo desde niño quería ser un oficínico.

A lo largo de la exposición, vemos a Dínez escalar en los puestos de su oficina, mientras tanto, va ilustrando la historia con trucos de magia.

Saldrán a la luz situaciones del día a día de todo «Godín», como engrapadoras, tuppers calentados en el microondas, personal que quiere todos los informes en papel y por supuesto, no pueden faltar las impresoras que fallan en el momento menos oportuno.

Daniel es actor y se nota, pues los textos fluyen de manera natural sin sentirse aprendidos. Las situaciones y chistes harán reír no solo a los oficinistas, aunque seguro se identificarán más.

La magia en su mayor parte es aderezada con humor. Algunos efectos son clásicos y otros son bastante novedosos, de cualquier forma, bien integrados con la historia.

Ofícinico muestra la historia de todo empleado que ha dejado sueños a un lado para subir en la escala Godín. Pero ¿hasta dónde es bueno dejar los sueños?

Muy recomendable y no ahondo más ni en la historia ni en la magia para no revelar lo que les espera en la presentación que estará haciendo el Mago Dínez todos los jueves de abril en el Foro 37 de la Colonia Juárez.

Oficínico
Con el Mago Dínez (Daniel Haddad)
Duración aproximada 1:30 horas.

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#clown, #magia

Solo un payaso

Detalle del cartel de Solo un Payaso

El pasado22 de marzo Chucho Lavadero presentó en la Karpa de Mente, junto con artistas invitados, Solo un Payaso.

Como parece ser costumbre en la Karpa, la función empezó tarde, al menos el retraso fue de 15 minutos y no de 26, como sucedió anteriormente en Momo.

María Valdez presentó un número con armónica en la que tiene problemas con el estuche, me recordó una rutina de Chucho Lavadero. Mas tarde en el programa, María regresó al escenario con un número con guitarra.

Chucho Lavadero tuvo varias intervenciones, incluidos malabares, algunos juegos de magia que se convierten en gags y el número que recordaba en el que tiene inconvenientes con el estuche de su acordeón. A pesar de partir de la misma premisa, los dos artistas atienden el problema de diferente manera, creando situaciones diferentes.

Cristian Ramos presentó un número de pantomima y punto fijo con un bastón. Posteriormente otro acto con sombreros.

Cecilia Noreña realizó una pieza en la que vemos a una persona preparándose para salir hacia el trabajo, abrumada por las distracciones diarias y de la tecnología.

Citalli Muñoz interpretó una canción sobre el pan y fungió como asistente (aunque no exactamente ayudante) de Gabriel Conejo, quien tuvo dos intervenciones con trucos de magia. El primero con botellas y vasos, y el segundo, con una cuerda que se niega a ser cortada.

Paola García Villegas interpretó a un robot que hace negocios con Paolinho quien intentan encontrar un compañero de juego.

Hectorazzo presentó una rutina de entrenamiento deportivo.

El programa concluyó con Chucho Lavadero haciendo magia con la cabeza de Hectorazzo, asistido por miembros de la compañía.

Me pareció un buen espectáculo. El trabajo de Cristian Ramos me gustó mucho, sin embargo, me resultaron muy similares ambas participaciones. En cuanto a magia es en lo que tengo más experiencia y puedo decir que me gustó el trabajo de Gabriel Conejo, pueden ser números conocidos entre magos, pero la presentación está muy bien integrada con el clown que es lo que le da una vista diferente. La respuesta del público fue muy buena.

La función tuvo una duración aproximada de hora y media y reunió un elenco diverso, con magia, comedia, música, pantomima y más, pudiendo ver diferentes expresiones de clown: silencioso, hablado y excéntrico.

Solo un payaso
Con: Chucho Lavadero, María Valdez, Cecilia Noreña, Citalli Muñoz, Cristian Ramos, Paola García Villegas, Gabriel Conejo, Hectorazzo y Paolinho.

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circo, contemporaneo

Momo

Detalle del póster de Momo

La Karpa de Mente ofrece la Licenciatura en Artes Circenses Contemporáneas, como trabajo de los alumnos de la Licenciatura, tuvieron la temporada de estreno de Momo o la extraña historia de los ladrones de tiempo, que duró tres semanas en la Karpa.

Acudí al cierre de temporada, atraído por la oferta de «circo, danza, teatro y música», todo bajo la dirección de Iván Mondragón y Edgar Zendejas, éste último ha trabajado con Cirque Eloize de Montreal, por ejemplo Sept moments de joie.

Lo que no me gustó: La impuntualidad. Comenzó 26 minutos tarde. Para una obra de una hora de duración es un retraso sustancial. Otro punto en contra fue el personal de la Karpa que trataba de jalar los aplausos del público, generalmente sin mucho éxito. Esto me llamó la atención, pues al ser fin de temporada había muchos familiares y amigos, sin embargo, se sentía una respuesta un tanto fría.

Por más que quise visualizar la historia de Momo de Michael Ende, no la encontré. Debe ser una interpretación muy abstracta de la novela. El montaje me parece interesante pues une muy bien las disciplinas que promete: circo, danza, teatro, música. Hay músicos en escena, existen secuencias coreografiadas y por supuesto hay circo.

Muy al estilo del circo contemporáneo canadiense, los números suelen ser hasta tres actos simultáneos: simultáneos: puede haber un acto aéreo mientras otra persona hace malabares y un grupo interpreta una coreografía. En ocasiones uno tiene que decidir a cuál de las cosas ponerle atención.

El espectáculo tiene malabares, equilibrio de manos, pulsadas, rueda Cyr, monociclo, números aéreos en trapecio y en plástico, entre otros. Hablando del plástico, hay exploración de materiales y objetos que no suelen usarse en los actos circenses. Eso me pareció muy interesante, aunque no necesariamente el resultado sea placentero.

La obra comienza con un hule enorme, a modo de tela, para acrobacia aérea. Nunca había visto eso, seguro tiene una dificultad particular al ser más rígido que una tela, pegajoso y adherirse con el sudor. No me gustó. Rechina con las evoluciones del artista y no tiene la caída fluida que da una tela.

Un acto de malabares con cajas de cartón fue interesante pues nunca había visto algo así, con objetos tan grandes, solo que falta fluidez. Los números de malabares en grupo de cuatro personas me gustaron a pesar de haber varias fallas.

La obra en general me pareció interesante. Tiene muchas cosas rescatables. Creo que todavía falta práctica para que se vea fluido. Me encantaría que no quede en esta temporada. Me gustaría que los alumnos sigan trabajando en ella y ver el resultado más adelante.

Respecto a “la respuesta fría del público” en un momento dado creo que entendí la razón. En un punto de la obra, una de las chicas vio hacia el público, pero parecía ver al infinito, no mirar al público sino más allá. Es decir, había cuarta pared, como en el teatro o en la danza. En el circo estamos más acostumbrados a que no exista esa pared y haya una comunicación más estrecha con la audiencia. Posiblemente el público lo sentía y por eso no se sentía invitado a aplaudir, sino hasta el final, como se hace en el teatro. Cabe mencionar que el aplauso final fue atronador.

El espectáculo se presentará el 29 de marzo a las 14:00 horas en el Pabellón Circense del Centro Nacional de Artes en el marco del programa Escenarios Convergentes por el Día Mundial del Teatro.

Momo o la extraña historia de los ladrones de tiempo.
Dirección: Iván Tonantzin Mondragón y Edgar Zendejas.
Música e interpretación: Hugo Morales Zendejas y Adrián Robledo.
Estudiantes LACC: Quetzalli Coyol, Grecia Gómez, Ericka Giovanna Gutiérrez, Juan de Dios Hernández, Luisa Lucía Hernández, Rodrigo Iván Hernández, María del Carmen Hudlet, Alma López, Alejandra Martínez, Xochiquetzalli Montiel, Mauricio Pretelin, Karol Lizeth Villegas.
Duración: 1:00 hora

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#teatro, libros, Nohgaku

Noh and Kyogen Masks

En las artes escénicas japonesas están el teatro Noh y el Kyogen. Sé muy poco de ellos, pero lo que he aprendido es que tienen una estructura muy definida y temas recurrentes. El Noh se divide en 5 categorías y trata temas complejos. Por otro lado, el Kyogen son obras cómicas para compensar la complejidad de su contraparte. En conjunto se les conoce como Nohgaku. En ambos se utilizan máscaras, algunas de ellas han entrado al imaginario de occidente con sus modificaciones.

Algunas máscaras, a la vista, perecen de porcelana, sin embargo, son de madera. Hoy en día son muy pocos los maestros especializados en la elaboración de máscaras de tetro Noh, sobre todo, que sean funcionales y en verdad se puedan utilizar en escena. Uno de los ellos es Kitazawa Hideta, que ha trabajado por varios años con el profesor emérito de la Universidad Musashina, Richard Emmert, quien es especialista en teatro Noh.

Jannette Cheong y Richard Emmert escribieron el libro Noh and Kyogen Masks, Tradition and Modernity in the Art of Kitazawa Hideta, volumen especializado en el trabajo del maestro Kitazawa. El libro está profusamente ilustrado con fotografías de Kitazawa Sohta, hermano de Hideta-san.

El libro habla un poco de la familia Kitazawa y su tradición con el trabajo de la madera, se explica a grandes rasgos el Nohgaku, y el proceso de elaboración de la máscara a partir de la madera Hinoki. El contenido principal, muestra fotografías y explicaciones de máscaras divididas en cuatro secciones: máscaras clásicas de Noh, de Kyogen, de Noh contemporáneo y misceláneas.

A su vez, la sección de máscaras clásicas se divide en femeninas, masculinas, dioses y demonios, y máscaras basadas en Noh clásico.

Las máscaras clásicas pudiéramos decir que son arquetipos, llevan nombres y rasgos definidos y suelen usarse para personajes con características muy particulares. A lo largo del libro vamos viendo fotografías de las máscaras acompañadas de una descripción de la misma y/o una sinopsis de alguna obra donde se utiliza.

Tusitalas Artes Escénicas ha traído a México en repetidas ocasiones a los maestros Emmert y Kitazawa, gracias al apoyo de Toshiba International Foundation (TIFO). La ocasión más reciente, a principios de febrero, se aprovechó la visita al país para presentar en el Aula Magna José Vasconcelos del Centro Nacional de las Artes tanto este libro como Intercultural Japanese Noh Theatre de Richard Emmert y Ashley Thorpe, del cual en un futuro tendremos la reseña.

Lo que me hubiera gustado: que tuviera un índice comprehensivo para ayudarnos a encontrar más rápido las máscaras, personajes y obras. Me hubiera encantado que fuera posible colocar las máscaras lado a lado para apreciar las diferencias. Hay un índice al estilo de hoja de contactos que ayuda para dicho fin, pero son imágenes pequeñas. A tomar en cuenta: al ser hojas negras lustrosas se manchan muy fácilmente con la grasa de las manos, he procurado usar guantes al ver el libro, pero no he podido evitar un par de manchas.

 El tomo es un deleite visual para los amantes de las máscaras. Para los que no conocemos mucho del tratro Noh, nos va guiando poco a poco para entender a grandes rasgos dicho arte escénico con más de 600 años de antigüedad. La editorial, Prestel, se especializa en libros de arte, fotografía y arquitectura, por lo que tiene excelente calidad.

Noh and Kyogen Masks, Tradition and Modernity in the Art of Kitazawa Hideta.
Jannette Cheong y Richard Emmert.
Prestel, 2024.
224 páginas.

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#danza, Ballet, musica

Lago de los Cisnes (CND)

Tras 40 años de presentarse en la isleta del lago menor de Chapultepec, El Lago de los Cisnes dejó de presentarse en dicho lugar en 2016. En su momento se indicó que se trataba de una versión mutilada y se apostaba a montar la versión completa. Además que el clima frecuentemente era un problema. Al ser la temporada en febrero – marzo siempre había cancelaciones por lluvias. Con una duración de apenas una hora y final feliz, era bonita de verse, pero muy alejada de la versión tradicional.

Posteriormente se han realizado temporadas en el Palacio de Bellas Artes, desafortunadamente, como siempre sucede con la Compañía Nacional de Danza, las temporadas son de pocas funciones y al ser Lago una de las obras que más gusta al público, los boletos se agotan en un par de días.

Como anécdota personal: En la segunda mitad de 2017 pude conseguir realmente el último boleto de la temporada. Tras mostrarse en línea totalmente agotado, me apareció un solo boleto en todo el Palacio y en un buen lugar de la Luneta (plata baja) Rápidamente lo compré. El 19 de septiembre un fuerte sismo sacudió a la ciudad y por un par de semanas se cancelaron eventos masivos. La función para la que tenía boleto fue la única afectada. Cancelada sin posibilidad para reprogramar fecha.

Es hasta febrero de 2025 que pude ver por primera vez la obra completa con orquesta. Años atrás la había visto con una compañía rusa en el Metropólitan, pero sin orquesta. Nuevamente, en Chapultepec, era pista y una versión abreviada.

Cambia mucho con orquesta. No se por qué la Compañía lleva algunos años alternando funciones con y sin orquesta. Definitivamente es mejor con música en vivo.

Me gustó. Tiene motivos coreográficos bonitos, patrones que se van repitiendo, creando unidad y continuidad. Los momentos de los cisnes en verdad hacen ver una parvada. El único detalle, que frecuentemente tengo con la CND, es que los hombres suelen oírse pesados al caer de los saltos, haciendo mucho ruido en el piso.

La obra en vez de dividirse en cuatro actos, la presentan en dos actos de dos cuadros cada uno. Me llamó la atención que no tienen marcadas pausas para agradecer en las variaciones. Los momentos de saludos son entre los personajes, no hacia el público. Esto no impide que el público, como siempre, aplauda en momentos inoportunos. Las pausas, los silencios, están en la partitura por algo, no para que se aplauda en cada silencio presente.

El Palacio era de los recintos que tenían una política más estricta respecto al uso de cámaras. Desafortunadamente ya no se controla y mucha gente estuvo grabando y tomando fotografías durante la función, siendo notorio que lo hacían en las partes famosas mediáticamente, como en la danza de los cuatros cisnes, no así en el pas de deux de Odile con los 32 fouettés.

Con la salida de Lago en Chapultepec y La Bella Durmiente en el Castillo, solo ha quedado de manera regular El Cascanueces en el Auditorio Nacional, edificio que me parece muy malo para ballet. Me dio mucho gusto finalmente ver Lago de los Cisnes en el Palacio de Bellas Artes. Espero que pronto se considere tener temporada de manera regular en dicho recinto.

Lago de los Cisnes.
Coreografía: Cuauhtémoc Nájera sobre originales de petipa e Ivanov.
Música: Piotr Ilich Chaikovski.
Dirección de orquesta: Gavriel Heine.

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