circo, contemporaneo

Momo

Detalle del póster de Momo

La Karpa de Mente ofrece la Licenciatura en Artes Circenses Contemporáneas, como trabajo de los alumnos de la Licenciatura, tuvieron la temporada de estreno de Momo o la extraña historia de los ladrones de tiempo, que duró tres semanas en la Karpa.

Acudí al cierre de temporada, atraído por la oferta de «circo, danza, teatro y música», todo bajo la dirección de Iván Mondragón y Edgar Zendejas, éste último ha trabajado con Cirque Eloize de Montreal, por ejemplo Sept moments de joie.

Lo que no me gustó: La impuntualidad. Comenzó 26 minutos tarde. Para una obra de una hora de duración es un retraso sustancial. Otro punto en contra fue el personal de la Karpa que trataba de jalar los aplausos del público, generalmente sin mucho éxito. Esto me llamó la atención, pues al ser fin de temporada había muchos familiares y amigos, sin embargo, se sentía una respuesta un tanto fría.

Por más que quise visualizar la historia de Momo de Michael Ende, no la encontré. Debe ser una interpretación muy abstracta de la novela. El montaje me parece interesante pues une muy bien las disciplinas que promete: circo, danza, teatro, música. Hay músicos en escena, existen secuencias coreografiadas y por supuesto hay circo.

Muy al estilo del circo contemporáneo canadiense, los números suelen ser hasta tres actos simultáneos: simultáneos: puede haber un acto aéreo mientras otra persona hace malabares y un grupo interpreta una coreografía. En ocasiones uno tiene que decidir a cuál de las cosas ponerle atención.

El espectáculo tiene malabares, equilibrio de manos, pulsadas, rueda Cyr, monociclo, números aéreos en trapecio y en plástico, entre otros. Hablando del plástico, hay exploración de materiales y objetos que no suelen usarse en los actos circenses. Eso me pareció muy interesante, aunque no necesariamente el resultado sea placentero.

La obra comienza con un hule enorme, a modo de tela, para acrobacia aérea. Nunca había visto eso, seguro tiene una dificultad particular al ser más rígido que una tela, pegajoso y adherirse con el sudor. No me gustó. Rechina con las evoluciones del artista y no tiene la caída fluida que da una tela.

Un acto de malabares con cajas de cartón fue interesante pues nunca había visto algo así, con objetos tan grandes, solo que falta fluidez. Los números de malabares en grupo de cuatro personas me gustaron a pesar de haber varias fallas.

La obra en general me pareció interesante. Tiene muchas cosas rescatables. Creo que todavía falta práctica para que se vea fluido. Me encantaría que no quede en esta temporada. Me gustaría que los alumnos sigan trabajando en ella y ver el resultado más adelante.

Respecto a “la respuesta fría del público” en un momento dado creo que entendí la razón. En un punto de la obra, una de las chicas vio hacia el público, pero parecía ver al infinito, no mirar al público sino más allá. Es decir, había cuarta pared, como en el teatro o en la danza. En el circo estamos más acostumbrados a que no exista esa pared y haya una comunicación más estrecha con la audiencia. Posiblemente el público lo sentía y por eso no se sentía invitado a aplaudir, sino hasta el final, como se hace en el teatro. Cabe mencionar que el aplauso final fue atronador.

El espectáculo se presentará el 29 de marzo a las 14:00 horas en el Pabellón Circense del Centro Nacional de Artes en el marco del programa Escenarios Convergentes por el Día Mundial del Teatro.

Momo o la extraña historia de los ladrones de tiempo.
Dirección: Iván Tonantzin Mondragón y Edgar Zendejas.
Música e interpretación: Hugo Morales Zendejas y Adrián Robledo.
Estudiantes LACC: Quetzalli Coyol, Grecia Gómez, Ericka Giovanna Gutiérrez, Juan de Dios Hernández, Luisa Lucía Hernández, Rodrigo Iván Hernández, María del Carmen Hudlet, Alma López, Alejandra Martínez, Xochiquetzalli Montiel, Mauricio Pretelin, Karol Lizeth Villegas.
Duración: 1:00 hora

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#danza, Ballet, musica

Lago de los Cisnes (CND)

Tras 40 años de presentarse en la isleta del lago menor de Chapultepec, El Lago de los Cisnes dejó de presentarse en dicho lugar en 2016. En su momento se indicó que se trataba de una versión mutilada y se apostaba a montar la versión completa. Además que el clima frecuentemente era un problema. Al ser la temporada en febrero – marzo siempre había cancelaciones por lluvias. Con una duración de apenas una hora y final feliz, era bonita de verse, pero muy alejada de la versión tradicional.

Posteriormente se han realizado temporadas en el Palacio de Bellas Artes, desafortunadamente, como siempre sucede con la Compañía Nacional de Danza, las temporadas son de pocas funciones y al ser Lago una de las obras que más gusta al público, los boletos se agotan en un par de días.

Como anécdota personal: En la segunda mitad de 2017 pude conseguir realmente el último boleto de la temporada. Tras mostrarse en línea totalmente agotado, me apareció un solo boleto en todo el Palacio y en un buen lugar de la Luneta (plata baja) Rápidamente lo compré. El 19 de septiembre un fuerte sismo sacudió a la ciudad y por un par de semanas se cancelaron eventos masivos. La función para la que tenía boleto fue la única afectada. Cancelada sin posibilidad para reprogramar fecha.

Es hasta febrero de 2025 que pude ver por primera vez la obra completa con orquesta. Años atrás la había visto con una compañía rusa en el Metropólitan, pero sin orquesta. Nuevamente, en Chapultepec, era pista y una versión abreviada.

Cambia mucho con orquesta. No se por qué la Compañía lleva algunos años alternando funciones con y sin orquesta. Definitivamente es mejor con música en vivo.

Me gustó. Tiene motivos coreográficos bonitos, patrones que se van repitiendo, creando unidad y continuidad. Los momentos de los cisnes en verdad hacen ver una parvada. El único detalle, que frecuentemente tengo con la CND, es que los hombres suelen oírse pesados al caer de los saltos, haciendo mucho ruido en el piso.

La obra en vez de dividirse en cuatro actos, la presentan en dos actos de dos cuadros cada uno. Me llamó la atención que no tienen marcadas pausas para agradecer en las variaciones. Los momentos de saludos son entre los personajes, no hacia el público. Esto no impide que el público, como siempre, aplauda en momentos inoportunos. Las pausas, los silencios, están en la partitura por algo, no para que se aplauda en cada silencio presente.

El Palacio era de los recintos que tenían una política más estricta respecto al uso de cámaras. Desafortunadamente ya no se controla y mucha gente estuvo grabando y tomando fotografías durante la función, siendo notorio que lo hacían en las partes famosas mediáticamente, como en la danza de los cuatros cisnes, no así en el pas de deux de Odile con los 32 fouettés.

Con la salida de Lago en Chapultepec y La Bella Durmiente en el Castillo, solo ha quedado de manera regular El Cascanueces en el Auditorio Nacional, edificio que me parece muy malo para ballet. Me dio mucho gusto finalmente ver Lago de los Cisnes en el Palacio de Bellas Artes. Espero que pronto se considere tener temporada de manera regular en dicho recinto.

Lago de los Cisnes.
Coreografía: Cuauhtémoc Nájera sobre originales de petipa e Ivanov.
Música: Piotr Ilich Chaikovski.
Dirección de orquesta: Gavriel Heine.

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#clown, #teatro

Ícaro

En 1988, Daniele Finzi Pasca escribió Ícaro, estrenándose en 1991, en la compañía que en ese tiempo era el Teatro Sunil. Facundo Ponce de León en su libro Daniele Finzi Pasca, Teatro de la Caricia señala que la obra es una suerte de manifiesto de la compañía. Es lo que sienta las bases de lo que será el “teatro de la caricia” de Finzi Pasca. Es la obra con la que se da a conocer y le abre las puertas a grandes proyectos. 34 años después, Ícaro sigue presentándose, haciendo reír, emocionando y conmoviendo al público.

Ícaro había estado con anterioridad en la Ciudad de México, sin embargo, en aquellos años no tenía el nombre de Daniele Finzi Pasca en la mira, aunque seguramente había visto algo de él sin saber siquiera quién era el director (Rain de Cirque Eloize se presentó sin programa de mano ni mayor información. Ese fue mi primer acercamiento al trabajo de Daniele) Ahora conociendo su trabajo, no podía perder la oportunidad de ver la obra tan representativa.

Vino a México a un festival en Mérida. Siento que las fechas se anunciaron con poco tiempo, posiblemente aprovechando su presencia en Yucatán para enlazar más ciudades. En el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris se presentó tres días, de miércoles a viernes. Al ser entre semana y con premura, creo que no llegó a toda la gente que pudiera interesarse, aunque vi con gusto que la tercer función estuvo completamente agotada.

La premisa, como lo indica Ponce de León, es sencilla: dos personas que se acaban de conocer (Daniele y un espectador) tratan de escapar volando del hospital donde se encuentran, en una habitación sin puertas ni ventanas.

Es clown en su máxima expresión: situaciones muy simples llevadas a puntos absurdos que causan risa. También es el teatro de la caricia en su estado más puro: tanto hace reír como puede hacer llorar. Vemos dos personas jugando con la imaginación, contando historias de cómo escapar de la realidad en la que están. El espectador poco a poco va entrando en el juego y comienza a proponer cosas.

En el trabajo de Daniele abundan las cosas que vuelan y objetos que caen. En este caso no los hay, aunque el plan de salir volando pudiera ser una primer mirada a ese tema recurrente.

Finzi Pasca de joven trabajó con enfermos de lepra en la India. Sunil fue un muchacho muy enfermo que estuvo a su cuidado, aferrándose a la vida 24 días aunque no esperaban que durara más de 24 horas. Con él, Daniele aprendió lo que sentaría las bases del teatro de la caricia. Al ver Ícaro y oír al personaje hablar de Augusto, su anterior compañero de habitación, solo pude pensar en Sunil y la historia personal de Daniele. Al hojear el libro de Ponce de León encontré precisamente el párrafo en que habla del dolor de Augusto, insertado al final de la relación de la muerte de Sunil. No pude evitar unas lágrimas.

Al momento de escribir la reseña, Daniele ha agradecido a México por tan bellas funciones y anunció que en 2026 traerán Titizé, la nueva producción de la compañía. Estaremos al pendiente. Mientras, vale la pena leer una vez más Daniele Finzi Pasca, Teatro de la Caricia por Facundo Ponce de León.

La última vez que la Compagnia Finzi Pasca estuvo en México fue en marzo de 2020, cuando todo el mundo comenzaba cierres por la pandemia. La temporada tuvo que cortarse para que los artistas pudieran regresar a casa antes de que se apretaran los cierres de fronteras. Cinco años después, recibimos con gusto esta nueva temporada.

Ícaro
Daniele Finzi Pasca
Duración aproximada: 90 minutos

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#clown, #danza, #magia

Show Clown

Clown Company Art presenta Show Clown en el Foro Mitz, anunciado como comedia, ópera, ballet, malabares y más. Con un cartel que ofrece un espectáculo interdisciplinario inmediatamente quise verlo. Desafortunadamente no me gustó.

El espectáculo parte de la premisa de que un personaje escapa del manicomio y en un diario escribe lo que verá. Nunca vuelvo a ver esa premisa, en realidad son actos sueltos, independientes entre ellos. La danza y ópera son solo un pretexto, se les pudo explotar mucho más para hacer algo realmente multidisciplinario.

La dramaturgia de los actos es pobre, varias veces los siento inconclusos. En repetidas ocasiones tienen que explicar el chiste o decirle con palabras al público lo que no lograron comunicarle con señas. Si el chiste se tuvo que explicar, entonces es malo.

Para mi gusto ponerse una nariz roja, hablar agudo, reírse de todo y correr por el escenario haciendo resonar muchísimo el piso, no es clown.

De lo que puedo opinar más es de magia. Hay un acto de mentalismo que tiene errores en la continuidad y se puede sugerir el método a un ojo observador. Adicionalmente, hay un comentario improvisado, posiblemente tratando de tapar el error, que pone el dedo en la llaga y recalca la pista al método.

Mas adelante, hay un acto en el que se levanta una caja pesada. Mientras se habla con el público se oscurece el escenario, se paran los actores frente a la caja (obstruyendo la vista) y se escucha mucho ruido, seguramente colocando pesos. Toda la gente que pasó al frente, pudo cargar la caja fácilmente. Si la idea era hacer el efecto del cofre ligero-pesado no se logró.

Jesús Díaz, maestro de clown, en sus talleres dice que, si el payaso entra a escena con una guitarra y cada vez que la va a tocar tiene problemas para continuar, solo hay dos finales: o la toca o no la toca. Independientemente del resultado, el ejecutante debe ser capaz de tocar el instrumento. Por alguna razón, el público se da cuenta si la persona sabe o no tocar la guitarra. Si en realidad no lo sabe hacer, eso se nota y la audiencia sabe que al final no la tocará.

Durante el espectáculo hubo algunos momentos en que sentí desde el principio que no iban a hacer lo que ofrecían.

Lo único que me gustó fueron los malabares a cargo de Alfredo Velázquez. Es buen malabarista, trabaja con pelotas, clavas y aros. El techo del foro es bajo para algunas de las rutinas y lo rescató muy bien.

En una entrevista en YouTube, se menciona que los actos partieron de improvisaciones en un taller. Lamentablemente el producto no se siente terminado. Siguen siendo improvisaciones sin pulir.

Los actores tienen buenas credenciales, estudiaron en una buena escuela con los mejores profesores, se ve que tienen entusiasmo, pero falta para que sea un producto terminado. En dicha entrevista, una de las actrices dice que no es necesario estudiar clown muchos años. Aquí el resultado.

Nota: En el poster se muestra al Pájaro Verde de La Nouba de Cirque du Soleil ¿Por qué?

Show Clown
Con: Karla Caos, Eder Tercero, Nicte Palacios, Marisol Martínez, Michelle León, Alfredo Velázquez.

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#danza, Ballet, pelicula

Swan Lake IMAX

El pasado mes de noviembre se presentó en una muy breve temporada, El Lago de los Cisnes en salas IMAX, con la Ópera de Paris, en versión de Rudolf Nureyev.

Los papeles principales fueron desempeñados por Sae Eun Park (Odette/Odile), Paul Marque (Príncipe Sigfrido) y Pablo Legasa (Rothbart)

La publicidad ofrecía por primera vez una experiencia inmersiva como nunca se había visto u oído, disfrutando el ballet en primera fila.

La cámara constantemente se mueve por el escenario, llevando al espectador no solo a la primera fila, sino dentro de la obra. No siempre con los mejores resultados. Pathe Live tiene experiencia con transmisiones en vivo del Ballet Bolshoi, sin embargo, en esta ocasión el trabajo de cámara no termina de gustarme.

Hay tomas muy bonitas con mucha estética donde se aprovecha muy bien la coreografía, pero hay otras donde no se aprecia correctamente. Por ejemplo, siguen en acercamiento a los bailarines principales dejando al cuerpo de baile fuera. Al ser una toma tan cerrada siguiendo a alguien que se desplaza por el espacio, todas las demás personas se ven difusas. En otras ocasiones se juega con el foco, desenfocando a quien baila y centrando la atención en el príncipe que está sentado.

Por otro lado, los acercamientos y la calidad de la imagen es tal, que se pueden ver las filigranas del vestuario como nunca lo habíamos hecho. Incluso algunos detalles que tal vez no debíamos notar, como seguros en la ropa y detalles estéticos.

Respecto a la historia, es un tanto confuso que Rothbart, al principio sale como el consejero del príncipe, quien parece estarlo manipulando ¿acaso establecer una relación sentimental con él? En los créditos Legasa recibe créditos separados, como si fueran dos personajes diferentes, sin embargo, en la fiesta cuando llega Rothbart con Odile, claramente vemos al consejero.

Parece ser una grabación de estudio, no en una presentación en vivo con público. Los detalles coreográficos y técnicos están muy bien cuidados, seguramente fue una ardua labor tener las tomas perfectas. Solo que por el lado de la cinematografía creo que quedaron a deber y no aprovecharon totalmente lo que podían lograr con el IMAX.

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#magia

The Illusionists, magic of the holidays

Por sexta ocasión tenemos en la Ciudad de México a The Illusionists, por tercera vez, en el Teatro Telcel, el cual me parece mucho mejor opción que el Auditorio Nacional donde originalmente se hacía. Por primera vez hubo programas de mano (en formato QR) con lo que podemos tener más detalles de los magos participantes.

Cabe señalar que simultáneamente en Estados Unidos se presenta el espectáculo con otros magos. Algunos ya han estado en México y otros por el tipo de presentación, comedia hablada e idioma sería complicado presentarlos en el país por romperse el ritmo al requerir traducción.

Los artistas de esta temporada son: Enzo Wayne (Francia), Andrew Basso (Italia), Sam Powers (Australia), Sos y Victoria Petrosyan (Alemania), Hyunjoon Kim (Corea) y Joaquín Kotkin (México) con participación especial de Light Balance (Ucrania)

La función es muy ágil, con una duración de algo más de dos horas (incluyendo intermedio) No se nota el tiempo, se va pasa mu rápdio. Todo es muy dinámico, los cambios entre magos son rápidos, teniendo al público atento durante todo el espectáculo.

Andrew Basso y Joaquín Kotkin han estado anteriormente. Basso se presentó en la primer versión del show hace más de 10 años. Regresa para realizar su emblemática celda acuática. Es la única persona que recuerdo hace el escape totalmente a la vista, sin cubrir la celda. Kotkin ha estado presente en casi todas las versiones, siendo el anfitrión y presentador. En esta ocasión nos ofrece nuevos efectos y bromas.

Enzo Wayne Y Sam Powers traen grandes ilusiones. Efectos de levitaciones, apariciones, desapariciones, metamorfosis, etcétara. Este tipo de efectos es dificil de ver hoy en día por los costos que representan los aparatos, almacenaje y transporte, además de requerir escenarios adecuados para su presentación. Tomemos en cuenta que la celda de agua de Basso fácilmente pesa una tonelada. Algunos efectos realizados por Wayne y Powers los vimos en la edición anterior con Pablo Cánovas. Desafortunadamente es la misma presentación, con el mismo tipo de bromas y retos. Me hubiera gustado ver una escenificación diferente (no necesariamente cambiar el truco)

Sos y Victoria hacen su multipremiado acto de cambio rápido de vestuario. Es un tipo de magia que tampoco vemos muy seguido. Solo había visto anterioremnte en vivo a otro dúo y fue en una convención de magia, es la primera vez que veo esta disciplina en una función para todo público.

Corea se ha caracterizado por sus actos de manipulación, sus artistas tienen una técnica impresionante y Hyunjoon Kim es digno representante con varios premios en su haber, incluyendo tercer lugar en manipulación en el mundial de magia de 2012.

Light Balance, grupo ucraniano de baile con trajes led, tiene participación especial con temas navideños. Aunque no es magia propiamente, es un número sorprendente.

The Illusionists, la magia de la navidad es apto para toda la familia y estará hasta el 5 de enero de 2025. Muy recomendable, magia de primera calidad con efectos que dificilmente se ven en el país.

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#cartas, #magia, libros

Spellslinger

Portada británica por Sam Hadley. Hot Key Books.

Sebastien de Castell publicó en 2017 su novela Spellslinger. Es una palabra inventada cuya traducción literal sería algo así como el hondero de hechizos, alguien que lanza hechizos con la honda. En español se puede encontrar bajo el sello de RBA con el título Hechicero, una palabra más simple que pierde parte del encanto del original.

A pesar de ser canadiense el autor, el libro salió primero en el Reino Unido en Hot Key Books y posteriormente en Estados Unidos y Canadá con Orbit. Personalmente, recomiendo más la versión británica por la portada e ilustraciones de Sam Hadley. Dicha portada se conserva en la edición española y en la mayoría de los idiomas a los que ha sido traducido.

La portada de Sam Hadley muestra un naipe con dos personajes y varios elementos que tienen importancia dentro de la historia.

Spellslinger es ahora una serie de libros, seis en la historia principal y tres sobre uno de los personajes. Para la reseña uso ambas versiones en inglés.

La historia se desarrolla en un mundo donde hay magia. Los magos son un país o una raza muy orgullosa de su habilidad y poder. Los jóvenes aprendices tienen que superar ciertas pruebas, de lo contrario son declarados “sin magia” y condenados a una vida de servidumbre, prácticamente esclavitud. Kellen, el protagonista, está a punto de cumplir la edad límite de las pruebas y su magia se debilita cada vez más.

La novela parte de la frase “la magia es un juego de estafa”. A lo largo de la historia el protagonista es señalado por mentir para obtener ventaja y compensar su falta de magia. Otros personajes comienzan a utilizarlo y chantajearlo. La historia es escrita por los vencedores y poco a poco se va descubriendo una trama conspiratoria donde los buenos no son tan buenos y los malos no son tan malos, poniendo a Kellen en una posición donde el mago más débil por el que nadie da un quinto puede hacer un cambio radical.

Por primera vez hago una reseña en Por los Teatros de una novela. La razón de que le dedique a Spellslinger un espacio en un blog dedicado a las artes escénicas es porque el autor está convencido de cómo funciona la magia en el mundo que creó. Tiene claros todos los detalles. Hay ciertos movimientos de manos, posiciones en los dedos, frases, tatuajes, tintas con los que fueron hechos, que hacen que la magia funcione o no, o que produzca diferentes efectos.

Usualmente en un espectáculo de magia, el ejecutante se limita a Abracadabra, chasquear los dedos y soplar sobre su puño cerrado y eso genera todo tipo de magia ¿No debería ser una receta o rutina diferente para cada efecto? Después de todo no es lo mismo Leviosa que Leviosá.

Spellslinger no solo es una novela que me atrapó, sino que también creo es un mundo del que podemos aprender los magos. Hay varias frases que me hicieron reír al pensar en ellas fuera del contexto de la magia real de la historia y pasarla a la magia de trucos con la que estoy familiarizado.

Uno de los personajes, Ferius, acostumbra lanzar cartas de metal estilo estrellas ninja. No pude evitar pensar en Ricky Jay y su libro Cards as Weapons. En una conversación por correo electrónico con el autor, comentó que no identificaba el nombre, pero al buscarlo recordó haberlo visto en televisión años atrás, por lo que pudiera haber una inspiración en él.

La historia está muy bien escrita. El capítulo donde se revela la razón de que Kellen esté perdiendo su magia es una escena desgarradora, que aún leyóndola por segunda vez, sabiendo lo que va a pasar, me estremeció y me dieron ganas de llorar.

Con algunas sagas de múltiples libros he terminado decepcionado (Tal es el caso de Harry Potter, El Clan del Oso Cavernario y en cierta medida Corazón de Tinta) espero no me pase lo mismo con Spellslinger. Al momento de escribir la reseña he terminado el segundo libro: Shadowblack, disponible en español como Negrasombra (En español solo existen estos dos libros, los demás no se han publicado) Al momento todo bien, la historia va progresando, tomando caminos interesantes. No haré reseña de cada volumen pues pudiera dar demasiados detalles de la trama.

Algunas de las frases:

– ¿No es magia real? Por supuesto que las cartas son magia real.

– Trampas, engaños, trucos. Siempre son trucos contigo, Kellen — Trucos es todo lo que tengo.

– Odiaba la forma en que ella hablaba de la magia como si fuera una broma, como si mi gente no fuera diferente que niños jugando con juguetes. Mas que nada, me molestaba la forma en que mantenía el abanico de cartas frente a mí, retándome a tomar una carta.

Spellslinger
Sebastien de Castell
Hot Key Books, 2007, Reino Unido
Portada e ilustraciones: Sam Hadley
400 páginas

Orbit, 2018, Estados Unidos
Portada: Arcangel Images
376 páginas

Portada americana por Arcangel Images. Orbit
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musica

Le Quattro Stagioni

Opus 11 está por concluir su temporada de Le Quattro Stagioni (Las Cuatro Estaciones) de Vivladi. Se trata aproximadamente de 21 funciones repartidas en poco más de un mes en La Capilla Gótica del Centro Cultual Helénico. Cada presentación dura dos horas.

Un grupo de aproximadamente 11 músicos interpretan la emblemática obra de Vivaldi, con comentarios de Juan Arturo Brenan y breves explicaciones de algunos instrumentos con una pieza solista de dicho instrumento.

Lo que no me gustó:

La temporada no ha sido en los mismos días cada semana. El acceso es lento ya que los asientos no están numerados cada uno, el público estaba adivinando cuál sección era qué. Hay poco personal para acomodar y ellos mismos constantemente cuentan las butacas por falta de numeración (ese asiento es el 10 … 11,12,13,14, el suyo es el 15 de ahí) La numeración la tienen al revés de como se ve en el mapa de compra (Compré extrema derecha y quedé en extrema izquierda) Los boletos solo pueden adquirirse en Boletia, al precio que se está viendo inicialmente, hay que sumarle casi 20% de cargos. Los nombres de las secciones son engañosos, como llamarle Mezzanine o Palco a asientos que están al mismo nivel que las filas de adelante.

Lo que más me desagrada: Estoy viendo que, para la última semana de la temporada, los precios base aumentaron más de 20%.

Lo que me hubiera gustado: Programas de mano, aunque sea QR.

Lo que me gustó:

El evento es muy ameno. La compañía trata de recrear Las Cuatro Estaciones como debió sonar originalmente, con un grupo pequeño de cuerdas y no con una orquesta sinfónica completa como estamos acostumbrados hoy en día. Más un concierto de cámara.

La compañía trata de ilustrar al público y para ello se da una introducción a la obra. Toda la vida pensé en Las Cuatro Estaciones como una sola obra de cuatro movimientos, cuando en realidad son cuatro conciertos de tres movimientos cada uno. Juan Arturo Brenan es el encargado de dar datos históricos antes de cada uno de los conciertos, es decir, antes de cada una de las estaciones. Se hace saber a la audiencia que la obra va acompañada de sonetos indicados en lugares muy precisos de la partitura, por lo que es una obra programática con elementos narrativos.

Se interpretan pequeños fragmentos para que podamos identificar pasajes de los sonetos: el cucú, el pastor dormido con su perro al lado, la tormenta con granizo, la cacería, el resbalar en el hielo, entre otros.

También, entre cada concierto, un integrante de la agrupación explica alguno de los instrumentos no tan conocidos: laúd, viola da gamba y clavecín.

El recinto, al ser una capilla le da un toque especial al concierto. Por las mismas características del lugar comprendo que no se puede hacer mucho escalonamiento en los asientos, por lo que, para dar una mejor visibilidad a toda la audiencia, el escenario es en el centro, los músicos tocan en círculo, por lo tanto les estamos viendo la espalda. No es propiamente un concierto para ver, sino para escuchar.

Recomiendo mucho el evento, pero no como para pagar un precio inflado este fin de semana. Me parece mala práctica aumentar de precio confiando en la demanda que puede causar el fin de temporada. Es muy probable que el próximo año haya más presentaciones por el 500° aniversario de la publicación de la partitura.

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#clown, libros

Corazón de Payaso

Portada de Corazón de Payaso

Si no me equivoco, en el 2019, Jesús Díaz (Chucho Lavadero) lanzó su libro Corazón de Payaso (sin olvidar mente y cuerpo) en formato digital. Es ahora, en 2024, que sale de manera física. Estuvo disponible por primera vez en la 1era Feria del Libro de Circo, en el marco del II Festival Internacional de Circo Actual, en la Karpa de Mente.

La presentación editorial se realizará el 15 de noviembre en el Foro Alternativo del Centro Cultural Helénico, como parte de las actividades del 11 Encuentro Internacional de Clown. Desafortunadamente no podré asistir.

El libro se divide en tres partes: corazón, mente y cuerpo. En ellas, Jesús Díaz comparte sus conocimientos sobre el clown, comenzando con una exposición sobre si payaso y clown son lo mismo, tanto en el idioma español como en el inglés.

Se explican elementos como la musicalidad, ambigüedad, triangulación, risa y curva de la risa. Los diferentes tipos de dramaturgia del clown y el principio de diálogo, lo que es un gag, un número y las diferentes formas humorísticas. Respecto a la corporalidad se habla del gesto, la elocuencia y la importancia de darse a entender.

El libro está hecho con amor, el autor puso su corazón (sin olvidar mente y cuerpo) en la realización del mismo. No es un libro de texto, no es un manual paso a paso de cómo ser payaso. Jesús Díaz está exponiendo lo que a él le ha servido en sus años de experiencia, incluyendo cosas que le transmitieron sus maestros. Hace hincapié en que no es la verdad absoluta.

Tampoco es una novela para leerse de corrido en una hora, hay que leerlo con calma, entender los conceptos. Al avanzar por el libro imaginaba la voz pausada de Jesús Díaz (la importancia de la pausa)

He de decir que lo leí de la manera incorrecta: sentado en un sillón. Este libro es una guía, una herramienta de apoyo que hay que entender (mente), pero sobre todo hay que poner en práctica (cuerpo). Una herramienta no sustituye a un maestro, pero como el autor indica “el corazón no hay aula que lo forme”. Ni el libro ni el maestro serán suficientes si uno no trae el payaso en el corazón.

Se incluye una amplia bibliografía e interesantes ilustraciones de Iker Vicente (La Liga Teatro Elástico) y de su hijo Íñigo.

Corazón de Payaso (sin olvidar mente y cuerpo)
Jesús Antonio Díaz Sánchez
Ilustraciones: Íñigo e Iker Vicente
171 páginas
Fondo Nacional para la Cultura y las Artes
México, 2019

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#clown, #danza, #teatro, circo, musica

Mictlán

Poster de Mictlán.

Del 1 al 9 de noviembre, Cielo Azul Circo presenta Mictlán, en el Foro Cultural Coyoacanense Hugo Argüelles. Se trata de una obra de música, danza, circo y teatro que muestra elementos tradicionales de día de muertos y de la mitología que lo rodea, como el xoloitzcuintle, colibríes, las calaveras, ofrendas y cempasúchil.

Con 13 artistas en escena y 5 músicos, la obra muestra el recorrido de una artista aérea que muere en una función, en su paso hacia el Mictlán.

La función incluye diversos actos circenses como números aéreos en telas, aro, estructuras en forma de luna y espiral, cintas, malabares de contacto y tradicionales, pulsadas, acrobacia de piso, equilibrio en manos, contorsión, suspensión capilar, antipodismo, aro hula y rueda Cyr. Las presentaciones son complementadas con elementos de danza y teatro, así como con música en vivo con letras que de una u otra manera se relacionan con el acto realizado.

A lo largo del montaje, el maestro de ceremonias alegra el ambiente con ocurrencias, bailes y acrobacias al ritmo de “yo no soy jaranero, soy un cenzontle, yo soy maromero”.  El número de telas se acompaña con letra alusiva al cabello por la espalda, su sonrisa y sus ojos, mientras la ejecutante realza con gestos la letra. De igual forma, el acto en el que un xoloitzcuintle hace acrobacias en la luna, va con una mezcla de “deja que salga la luna” y “luz de luna”. Así mismo, al mencionar “llorona de azul celeste” señalan el respectivo vestuario con ese color. En resumen, las letras estás muy bien elegidas para unirse a los actos realizados.

Los números están muy bien preparados, aunque algunas transiciones las siento un tanto bajas de energía, refiriéndome a la corporalidad.

Hubo actos con elementos o variaciones que nunca había visto, como la rueda Cyr que es usada como aro hula o en conjunto con un espectador. Nunca había visto una suspensión capilar doble y los movimientos de aro aéreo me sorprendieron por la fuerza, relacioné más el tipo de movimientos con trapecio. Por alguna razón las cintas aéreas no son muy de mi agrado, en esta ocasión me gustaron por la fuerza del número y la manera en que hicieron la introducción del acto.

Es un espectáculo que vale mucho la pena, la presentación a la que asistí fue la primera de la temporada, estuvo casi llena la sala. Se están dando dos funciones diarias, lo cual no es cualquier cosa. Muy recomendable. Lo único malo es que no hay programa de mano ni en QR, por lo que no sé los nombres de los artistas.

Mictlán
Cielo Azul Circo
Duración aproximada 1:30 horas

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