El pasado 23 de marzo, en el Foro Del Tejedor (Librería del Péndulo Roma) se presentó Mistérico con Andrés Aguilar y Ana Florencia.
Mistérico, maestro HipnoTelequinéticoParanormal, me recuerda a los magos del siglo XIX que solían ponerse títulos como profesor o doctor, agregando términos rimbombantes inventados, por ejemplo el Profesor Washington Simmons, «El Basiliconthaumaturgista» (después conocido como Dr. Lynn) o Joseph Jacobs, el «Mago de todos los Magos» o «El Más Grande Misteriarquista del Siglo XIX«. O qué decir del Profesor John Henry Anderson «El Mago del Norte» con su hija Louise la «Sibila con Segunda Vista«, la «Ortografista Retro-Reminiscente» o la «Mnemósina Retro-Reminiscente» (traducciones aproximadas del inglés)
El maestro Mistérico presenta su espectáculo con efectos de hipnotismo y telepatía, la cuestión es que el público siempre parece estar incrédulo de las demostraciones. Como sucede en estos casos, si hay un solo escéptico, el experimento puede fallar. Eso explicaría por qué todo le sale siempre mal. Ya sea un resultado que no convence al público o uno totalmente inesperado.
Andrés Aguilar tiene toda una trayectoria como clown y varios años presentando Mistérico y se ve reflejado en el espectáculo. No hay momento aburrido o que se pierda el ritmo. Se trata de un trabajo de clown con toques de magia y malabarismo. Hay interacción con el público y algunas personas subirán al escenario para participar en los efectos. Mistérico se ha ganado tanto al público que quienes suben, cooperan y continúan las bromas, entran al juego y toman el “si” de la historia.
Mistérico se esforzará sin mucho éxito en demostrar sus poderes y de lo que es capaz su mente entrenada, mente que frecuentemente divaga.
Esta es la primera vez que lo veo y por lo comentado por Aguilar al finalizar la presentación, entiendo que ha habido cambios y ésta es la versión actual. Que bueno que el espectáculo vaya evolucionando y teniendo sus ajustes. Es un trabajo en el que se nota la trayectoria tanto de los ejecutantes como del espectáculo mismo. Por el momento no hay más fechas publicadas, pero si lo ven en cartelera, no duden en asistir.
Lo que no me gusta del Foro del Tejedor es que siempre inicia media hora después de lo anunciado, estrategia mercantil para ordenar algo en la barra mientras tanto. Para las personas que somos puntuales representa llegar más de media hora antes de lo necesario.
La Universidad de Gante (UGent) cuenta con la Boekentoren (Torre de Libros) la cual es su biblioteca central. En 1933 el arquitecto Henry van de Velde fue encargado de su construcción y fue inaugurada en 1942.
Localizada en la parte más alta de la ciudad, la Boekentoren es la cuarta torre de la ciudad. Las 3 más antiguas, de la Edad Media, son la Iglesia de San Nicolás, el Campanario y la Catedral de San Bavón. La Torre de los Libros en también conocida como “Torre del Conocimiento”. Al ser más alta que las otras y dominar la vista de la ciudad, se dice que el arquitecto festejaba el triunfo de la ciencia sobre la iglesia y el estado.
Durante la Segunda Guerra Mundial los alemanes tomaron la torre por su ubicación estratégica y colocaron un cañón encima. El edificio de concreto, un material novedoso cuando fue construida, tuvo daños por la guerra pues se bombardeó al cañón para anularlo, aunque fue respetado el edificio. En 1991 se declaró monumento protegido, sin embargo, durante mucho tiempo se le vio como un elefante blanco y poco funcional. Es hasta principios del siglo XXI que se hace un plan de restauración y para darle su máximo esplendor.
La biblioteca contiene una importante colección, no solo textos de las diferentes facultades sino también manuscritos medievales, libros antiguos y los “Vliegende Bladen” (papeles volantes)
La arquitectura no es muy funcional ya que la torre es un edificio alto y angosto. Los libros deben distribuirse en los pisos repartiendo el peso entre los cuatro lados y moverse entre niveles para consultarlos puede ser complicado. El mirador en la cima del edificio incluye un amplio salón pensado para extender grandes mapas y documentos por el piso. El problema es que cuenta con ventanales que permiten la entrada de luz de sol que degradaría los papeles.
En la planta baja se encuentra una antigua máquina con la que se movía el material entre pisos. En el catálogo se sabía en qué piso estaba un libro en particular. Dicho libro se solicitaba a ese piso mediante un cilindro que viajaba por tuberías de aire. El libro era colocado en una especie de ascensor y al llegar al piso que lo había solicitado era arrojado por una resbaladilla. Un mecanismo poco apto para un incunable.
Aparato para mover libros entre pisos
Hoy en día ese aparato no se utiliza. La biblioteca cuentan con 65 km de repisas, aproximadamente el 5% del material está abierto al público. Buena parte del archivo bibliográfico se ha digitalizado mediante convenios con Google Books y puede ser accesible en cualquier parte del mundo, incluyendo libros antiguos, salvo archivos exclusivos de la UGent.
Ferdinand Vander Haeghen fue bibliotecario en jefe de la Universidad de 1868 a 1911. Se dio cuenta de que “lo que puede no tener valor hoy, puede interesarle a alguien en siete años, después de otros siete años se vuelve raro. Veinte años después se vuelve útil. Y en menos de un siglo, es valioso”(1). Con esa idea publicó en periódicos anuncios que pedían “no destruir jamás un documento” e invitaba a la gente a recorrer sus desvanes y enviarle cualquier cosa que pudiera ser de interés. El resultado se conoce como los “Vliegende Bladen” (papeles volantes) todo aquel papel que el viento se lleva en la calle. La colección incluye posters, anuncios, programas de mano, notas, boletos y folletos de circos, ferias, cines, teatros, etcétera. A este tipo de documentos en inglés se les conoce como “ephemera” efímero. Algo que no fue creado para durar. La misión de un anuncio era que la gente supiera del espectáculo, después era desechado. Un poster era pegado en la pared para después ser roto o cubierto con otro nuevo. Un boleto se usa para entrar, se rompe y se tira a la basura. Vander Haeghen logró rescatar de esta forma muchos documentos, que, parafraseándolo, “más de un siglo después son invaluables”.
Durante la 9th European Magic History Conference, del 24 al 27 de agosto de 2023, la bibliotecaria encargada de los Vliegende Bladen, Yana Vandendriessche, nos recibió con una selección de documentos que incluían los libros Amusemens Physiques et Diférentes Expériences Divertissantes, de 1785; Het Nieuw Natuerlyk Toover-Boek; un par de ediciones de Ondecking van Tovery (The Dsicoverie of Witchcraft en holandés) de 1609 y 1637, cabe señalar que son versiones abreviadas del original en inglés. Nieuwe Natuur en Wiskonstige Vermaaklykheden de 1771, se trata de la versión holandesa de Nouvelles Récréations Physiques et Mathématiques de Guyot. Posters de Pietro Galici, León Hermann y Grandsart-Curtois entre otros.
En el pasillo de entrada estaba exhibido un póster en francés de la película Around The World in 80 Days de Michael Todd, con Cantinflas. No esperaba encontrar eso por allá.
Para finalizar quiero agregar que Kamome Shirahama escribe el manga Atelier of Witch Hat donde en un mundo de magia existe “La Torre de los Libros” rodeada por un lago. “Con el propósito de preservar el conocimiento, todos los libros sobre magia son copiados en ese lugar en el mismo instante que son escritos”(2). La torre está custodiada por cuatro serpientes marinas y “para entrar a la torre, primero hay que estudiar” solo los magos que pasen las pruebas tienen acceso.
A diferencia de la torre ficticia, la Boekentoren real está abierta a todos, no solo preservando el conocimiento, sino ofreciéndolo a quien se acerca a ella, ya sea físicamente o en línea.
(1) Citado en: Evelien Jonckhere. Van Minardschouwburg tot Vliegende Bladen: een initiatie in fin-de-siècle illisiegeschiedenis – From the Minard Theatre to Flying Papers: initiation into fin-de-siècle illusion history. Magical Minard Evenings of Wonder. Varios autores. Mystery Lab, 2023. Edición bilingüe en holandés e inglés.
(2) Kamone Shirahama. Atelier of With Hat. Volumen 1, capítulo 2. Edición en español: Editorial Panini México, 2020.
Vista de las 3 torres. San Nicolás, el Campanario y San Bavón
Portada de The Art of Deception. Se muestra con fines ilustrativos.
Chuck Romano comenzó en 1994 en la revista especializada de magia The Linking Ring, una columna sobre el arte en la magia (ilustraciones y diseño gráfico en publicaciones mágicas) Su investigación culminó en 1997 con el libro The Art of Deception, The Affinity Between Conjuring & Art (El arte del engaño, la afinidad entre magia y arte) La primer edición fue limitada a 500 ejemplares firmados y numerados del 1 al 500. Una segunda edición de 2008 fue firmada y numerada del 501 al 1000.
Sabiendo un poco el tema del libro, esperaba que se cubrieran pinturas antiguas como la famosa El Escamoteador del Bosco, así como grabados de siglos anteriores, que se usaban frecuentemente como parodia de acontecimientos políticos. Mi sorpresa fue encontrar también capítulos dedicados a los ilustradores de libros y revistas de magia, de hecho, la mayor parte del libro se dedica a este sector. El mismo autor indica que comenzó a escribir con la intención de que se reconozca a estos artistas que frecuentemente son ignorados y sin los cuales, entender un texto mágico sería complicado.
Comenzando con los grabados antiguos que esperaba, Romano nos muestra parte de los primeros dibujos alusivos al tema. La mayoría contiene barajas, cubiletes y bolas. Se ilustran algunos ejemplos del Bateleur (El Mago) del tarot, que ya cuentan con estos elementos sobre su mesa de trabajo. Hace una referencia a la tumba de Beni Hasan en Egipto donde se decía está la más antigua representación de los cubiletes y bolas, sin embargo, la interpretación más factible es que se trate de panes.
El autor proporciona explicaciones sobre el proceso de impresión con bloques de madera, placas de cobre y litografía, se va viendo cómo poco a poco fueron evolucionando los procesos para hacer más duraderos y detallados los moldes, lo que permitió hacer impresiones masivamente. El proceso en si era un trabajo de amor y arte, extremadamente difícil y detallado. Si alguna vez han visto este tipo de moldes es increíble cómo se realizaban con tanta precisión, frecuentemente cobrando su cuota sobre la vista de los artistas.
Posteriormente el autor habla de las personas que “mantienen la flama” magos y coleccionistas que han resguardado los tesoros invaluables de antaño, conservando posters, grabados y litografías de los maestros del pasado. Al tener esta investigación alrededor de 30 años, muchas cosas han cambiado, varias colecciones han cambiado de manos, algunos museos ya no existen y buena parte de los coleccionistas mencionados han fallecido.
Al pasar en materia de la ilustración de textos, el libro se divide en capítulos según el área. Por ejemplo, se comienza con publicaciones del siglo XIX y principios del XX. Posteriormente pasa a los ilustradores actuales (de hace 30 años) Luego cubre a los artistas de catálogos, encargados de hacer soñar a los clientes potenciales y convencerlos de comprar algún artilugio mágico.
En la ilustración técnica, abarca a los dibujantes que hacen lo propio en libros y revistas especializadas con el objetivo de ayudar a la comprensión de las instrucciones de cómo realizar un truco.
Dentro de las publicaciones mágicas se puede encontrar otro tipo de ilustración: las caricaturas. Viñetas cómicas para hacer reír al lector tocando temas inherentes al gremio. Otro capítulo es sobre la conexión con los cómics. Tiras cómicas de magia dirigidas al público en general, no exclusivas de publicaciones especializadas, Ahí encontramos a Mandrake, un ejemplar de Batman que une fuerzas con Houdini, o datos sobre Steranko, ilustrador de cómics que también realizaba magia.
Otro capítulo cubre arte diferente a la ilustración: escultura a pequeña y gran escala con temas de magia.
Me parece un libro bastante interesante, profusamente documentado e ilustrado. Frecuentemente en cada capítulo dedica secciones a un ilustrador en particular, dando breves biografías o sinopsis del trabajo de cada uno. En ocasiones siento que no hay una completa unidad, hay artistas que son mencionados de pasada sin su correspondiente sección o que se repiten en varios capítulos al abarcar diferentes áreas (por ejemplo si el artista ilustraba catálogos y revistas)
La cronología del libro va mostrando cómo ha ido evolucionando el proceso de ilustración. Puede ser con fines de publicidad, técnico o artístico. El paso de bloques de madera, placas de cobre y litografía a ilustraciones en papel, ya sea con tinta, lápiz o estilógrafos. Se va notando que los ilustradores de principios de siglo XX trabajaban a mano alzada, mientras fue avanzando el siglo, los artistas que va mencionando, comienzan a usar fotografías como modelo y/o mesas de luz para calcar bosquejos. La tecnología va modificando la forma de trabajar. Son pocas las referencias a fotos hasta las últimas décadas del siglo XX. Recordemos que la fotografía era cara y se necesitaba el proceso de revelado para conocer el resultado.
30 años después, varios ilustradores mencionados han fallecido, otros de ellos ya no dibujan y han pasado a otras áreas. Varias revistas mencionadas también han desaparecido. Actualmente la ilustración ha sido sustituida por fotografía. Cada vez es más la publicidad y la descripción de técnicas mágicas mediante la foto. Con el avance de lo digital, imagino es relativamente más fácil y barata que el dibujo. Un amigo que trabajó dibujando para algunos libros me decía que es muy laborioso y mal pagado, por eso lo dejó. A mi gusto, el dibujo, le da un sabor especial a las publicaciones. Al revisar revistas de hace 10 años, que aún incluían ilustraciones a blanco y negro, siento que algo se ha perdido al compararlas con las publicaciones actuales con fotografías a todo color.
The Art of Deception, sin lugar a duda, rinde homenaje a estos artistas tan importantes, frecuentemente olvidados y hace que nos fijemos y valoremos más su trabajo.
The Art of Deception Autor: Chuck Romano Primer edición, 1997 Publicado por Charles J. Romano 395 páginas.
Poster de The Illusionists. Se muestra con fines ilustrativos
El espectáculo The Illusionists regresa a México siendo ésta su quinta presentación en el país (sin contar las versiones especiales de Cancun) Por segunda vez, la temporada es en el Teatro Telcel. A pesar de anunciarse con el lema «Nuevo Show. Más impactante que nunca» el programa es muy parecido al de 2019, por lo que tomaré algunos pasajes de esa reseña.
En esta ocasión son siete magos. De izquierda a derecha del póster: Aryel Altamar (Argentina), Aaron Crow (Bélgica), Pablo Cánovas (España), Xavier Mortimer (Francia), Kevin James (Estados Unidos), James More (Reino Unido) y Joaquín Kotkin (México).
Aryel Altamar “El Hipnotista” regresa a México tras estár en la versión anterior del show. Su segmento me parece demasiado largo. Hipnotiza a un grupo de voluntarios (en la función que vi, a unas 17 personas) metiéndose en sus mentes y jugando un poco con ellos. Nota: nunca me han gustado los espectáculos de hipnosis. A pesar de prometer que no los va a ridiculizar, no estoy totalmente de acuerdo con esa afirmación.
Aaron Crow “El Guerrero” tiene a la vez uno de los segmentos de más tensión y el más romántico. Con una mirada muy penetrante dirige a los espectadores que le ayudan en el escenario. Muestra destreza con espada, chacos y navaja mientras su vista está evidentemente bloqueada por medios que pocos se atreverían a hacer, todo mientras sus asistentes tiemblan de pies a cabeza. En su segmento final, una pareja vuelve a declararse después de enfrentar una flecha de Crow. ¿Acaso desempeña el papel de Cupido? Después de todo Cupido y sus flechas no necesariamente deben venir en presentación tierna. Es también de los elementos recurrentes en el espectáculo.
Pablo Cánovas «El Inolvidable» (?) ha estado en otras temporadas pero no en Ciudad de México. Junto con Mortimer son los dos elementos nuevos para la ciudad. Me pareció de personalidad pesada, apostándole a su juventud y a un estilo de presentación tipo «trata de atraparme y adivinar cómo lo hago» En una «licencia artística» dice haber inventado un efecto que en realidad es de Jim Steinmeyer.
Xavier Mortimer «El Artista» es de las caras nuevas en The Illusionists. Trabajó con Cirque du Soleil y posteriormente abrió su propio espectáculo en Las Vegas. Un artista muy completo, sus segmentos incluyen música, interacción con sombras, elementos de circo como diábolo y acrobacia, baile y por su puesto magia. Su presentación incluye parte de L’Ombre Orchestra, espectáculo con el que viajó por Europa antes de entrar al Cirque du Soleil. El nombre hace un juego de palabras con «ombre» (sombra) y «homme» (hombre). Conocía con anterioridad su trabajó y me dio mucho gusto que lo trajeran a México.
Kevin James «El Inventor» es de los favoritos en The Illusionists, ha estado prácticamente en todas las temporadas en el país. Los efectos que presenta son los mismos. No deja de ser impresionante, por algo lo vuelven a traer. Al igual que Kotkin tiene bastante chispa con los niños.
James More «El Decepcionista» ¿existe esa palabra? No, no existe. En inglés lo presentan como the decepcionist, en español sería algo así como el engañador. Estuvo en la segunda versión del show, conocida como The Illusionists 2.0 Sus segmentos son de grandes ilusiones, particularmente escapes.
Joaquín Kotkin “El Surrealista” conocido como El Mago de la Media Barba, cuenta con varias participaciones que a la vez impresionan y hacen reír con sus comentarios. Ha trabajado casi en todas las versiones del espectáculo en México. Hace las veces de anfitrión e hilo conductor enlazando los diferentes actos. Hay modificaciones en los efectos que ha presentado en años anteriores. Maneja muy bien el humor de situaciones actuales. Sin ser números precisamente infantiles tiene mucha chispa con los niños.
Como mencionaba hace cuatro años, el Teatro Telcel es mucho mejor opción contra el Auditorio Nacional, donde se presentaron las tres primeras versiones. Es un tamaño más adecuado para el espectáculo. A pesar de haber números repetidos con años anteriores es un espectáculo que vale mucho la pena, actos que dificilmente se ven en México. Apto para toda la familia. En temporada desde el 9 de mayo, este domingo 25 de junio finaliza.
The Illusionists Teatro Telcel Duración aproximada: 2:30 horas incluye intermedio de 20 minutos (si te ofreces voluntario para ser hipnotizado no tienes intermedio) Hasta el 25 de junio
Escena de Le Petit Magicien. Foto por Iván Casasola
Magia Presto presentó una pequeña temporada (22 y 29 de abril, con dos funciones diarias) de su obra Le Petit Magicien, Espectáculo de magia inspirado en El Principito. Las presentaciones se llevaron a cabo en Marketeatro.
Un narrador nos cuenta la historia de su abuelo, que era aviador y conoció a un pequeño mago que buscaba un amigo. Durante su viaje el pequeño mago conoció diversos personajes como un rey que solo quería dar órdenes, un presumido que buscaba ser alabado, un borracho que tomaba para olvidar la pena que le da ser borracho, un oficinista que perdió su sueño entre números, un cartógrafo perdido en la exploración y un farolero que prende y apaga la luz de su planeta. Así mismo encuentra un conejo y una flor que le muestran las ventajas de la rutina.
Se trata de una historia basada en el libro clásico de Saint-Exupery. Algunos personajes cambian para adaptarse a la modernidad, por ejemplo, el presumido aquí es un influencer. Los personajes que el pequeño mago conoce en los planetas son fácilmente identificables con los del Principito. El zorro (¿conejo?), la serpiente y la flor son los que tienen más cambios.
A lo largo del espectáculo los personajes van haciendo trucos de magia, los cuales están bien integrados a la historia. Algunos son efectos conocidos en el mundo de la magia que se adaptaron a la perfección a la narrativa.
Mis momentos favoritos fueron el borreguito dibujado en una caja, que en este caso es un conejo, instantes más tarde visiblemente se asoma de la misma, dejando un grato souvenir para un afortunado espectador. Otro gran número fue toda la rutina del borracho (Brayan Andrade) donde efectos clásicos están totalmente justificados.
La función a la que asistí comenzó aproximadamente 20 minutos tarde, por lo que pierde puntos, pero los recupera con la forma tan genial en que dan las llamadas: con magia que ilustra el mensaje que se están dando.
El pequeño mago debería ser el protagonista de la historia y el hilo conductor entre los actos, sin embargo, casi no vemos al personaje, pasando a segundo plano. Me hubiera gustado verlo interactuando más. El final lo siento un tanto cortado.
Si no me falla la cuenta, el espectáculo se compone de 10 actos de magia, contando las llamadas, y dos de artes circenses (Conejo con aros hula y Flor con aro aéreo y contorsión)
La obra gira en torno a la frase “solo se ve bien con el corazón, lo esencial es invisible a los ojos” con eso invita a adentrarse al mundo mágico que se nos presenta y disfrutar de los efectos, varios de ellos crean momentos que van directo al corazón.
No conocía el foro, lo esperaba pequeño, pero en realidad tiene un buen tamaño, se aprovechó muy bien la iluminación para crear diversos efectos que resaltaron la narrativa. En el caso del aro aéreo, el varal no parece tener el soporte necesario para esa disciplina, por lo que el aro se balanceaba de manera en la que seguramente dificultaba más la ejecución, sin embargo, no pareció ser problema para Melissa Pérez quien dio vida a la flor.
Los días posteriores a la función saqué la copia familiar de El Principito y lo volví a leer, la obra me dejó curiosidad por recordar detalles de la historia que había olvidado. Cualquier trabajo que invite a leer el original vale la pena.
Como lo he manifestado antes, no me gustan los programas de mano en código QR. Le Petit Magicien cuenta con programa físico, lo cual agradezco infinitamente.
Hay cosas que pulir, se que el equipo de Magia Presto trabajará en ello, la obra es muy buena idea, se disfruta bastante, es el tipo de magia que me gusta ver: como espectáculo teatral. Espero pronto haya más noticias y nueva temporada de Le Petit Magicien.
Le Petit Magicien Inspirado en El Principito de Antoine de Saint-Exupery Con: Juan Antonio Iturbe Ayala, Miguel Daniel Ortiz Santamaría, Leonardo Vigueras Salazar, Ricardo Isaac Ayala Rodríguez, Brayan Javier Andrade Yáñez, Mauricio Hernández Gómez, Oscar Mendoza Montalvo, Edgar Armando González Loaeza, Miranda Zoe Muñoz de la Rosa, Melissa Anahí Pérez Alquicita. Audio y luces: Santiago y Víctor (Marketeatro) Staff: Erick Israel Navarro Martínez, Luis Manuel Cervantes Luna, Kevin Javier Estrada Ceniceros
Logo de La Desilusión de la Ilusión. Se muestra con fines ilustrativos.
En su descanso entre dos funciones de magia, un mago nos cuenta su historia. El mago cuenta pasajes de su vida, que proviene de familia de magos (abuelo y ambos padres) cómo su padre trabajaba con su espectáculo callejero, los pregones que hacía, así como la magia que realizaba.
Cómo su hermano rompió la tradición de tres generaciones, pero de todos modos está involucrado en el arte. En algún momento el descubrimiento de la cruda realidad, cómo un recuerdo no era lo que él creía sino un acto de sacrificio.
Durante el monólogo se van realizando varios trucos de magia. Me llama la atención que la mayoría son clásicos de antaño que difícilmente se ven hoy en día. Hay aparición de monedas, vasos de leche que multiplican su volumen (perfectamente aplicadas a la historia familiar) un árbol que crece y produce naranjas reales (un clásico que no había visto presentado de esta forma) una luna flotando, un florero que no pierde su agua y un ganador de la lotería.
Las reflexiones del mago, que seguramente está solo en su camerino, de pronto rompen la cuarta pared y se involucra abiertamente con el público. La obra se ambienta con música en vivo.
La obra es un tanto autobiográfica pues toma ciertos elementos de la vida e historia familiar de Javier Rendón Tovar quien actúa al igual que lleva la dramaturgia y dirección al lado se su hermano Carlos. Javier es mago (Javy Poker), su abuelo era mago y sus padres son magos. Su hermano no, pero es pintor y cineasta. También hay elementos ficticios. En este tenor autobiográfico me hubiera gustado ver a un actor más maduro y no joven en los 20s.
Una combinación raramente vista en la actualidad de teatro con magia, un toque de musical con canciones e historias que se entretejen con los efectos mágicos. Estrenada hace un año en el Teatro Sergio Magaña, actualmente tiene temporada hasta el 18 de diciembre en el Foro 4 Espacio Alternativo del Centro Cultural Helénico. El cupo es de solo 60 personas. La función se desarrolla en un ambiente íntimo donde el mago y el músico están a muy corta distancia del público. Al finalizar uno puede tomarse fotos con el elenco que sale al vestíbulo a saludar.
Extraño los programas de mano impresos, no me gustan los de código QR, pero supongo tendré que acostumbrarme a ellos. Afortunadamente el código funciona.
La Desilusión de la Ilusión Actuación: Javier Rendón Tovar Dramaturgia y dirección. Javier Rendón Tovar y Carlos Rendón Tovar Música original: Fores Basura y David Amaga Duración: 75 minutos aproximadamente. Sábados y domingos 20:00 horas Foro 4 Espacio Alternativo. Hasta el 18 de diciembre.
Jim y Sage Hagy escribieron en 2019 el libro Fair Tricks, The Magicians at the Columbian Exposition, Chicago 1893 (Trucos de Feria, Los Magos en la Exposición Colombina, Chicago 1893) En 2021 se emitió la tercera edición que es la que se reseña.
La Feria Mundial de Chicago o Exposición Colombina, se llevó a cabo en dicha ciudad en 1893 para festejar los 400 años de la llegada de Colón a América. La inauguración se retrasó un año por lo que no se realizó en el aniversario en cuestión.
Basándose en un rumor de que Harry Houdini, siendo joven, había participado en la feria, Jim y Sage Hagy comenzaron la investigación, que concluyó en el libro de 121 páginas con ilustraciones a color, una amplia bibliografía y una larga lista de magos en la feria.
En un amplia área de Chicago se levantaron edificios temporales, amplios pabellones y zonas que eran réplicas de tierras lejanas como Egipto, Persia, Túnez, Arabia, China, Algeria, Turquía y un largo etcétera. Es increíble la descripción de las áreas tan grandes dedicadas a representar cada país, con edificios erigidos solo con ese fin (desmantelados al finalizar la feria) y representantes de esos países viviendo dentro de la feria “para que se les viera en su estado natural”
Dentro de cada “villa” había venta de artículos, comida y presentaciones de espectáculos, tanto callejeros como en espacios cerrados. Se dice que frecuentemente uno gastaba mucho más en los espectáculos adicionales que en la entrada en sí a la feria. En algunos casos era el boleto de la feria, más el acceso a cada villa en particular, adicional a eso, los espectáculos que uno quisiera ver. Para recorrer todo se necesitaban muchos días y una amplia cartera.
Howard Thurston, Frank Hewes, Princess Nanna y Harry Houdini son algunos magos que estuvieron relacionados de una u otra forma con la feria. También, fuera de ella, pero aprovechando la ocasión, en Chicago se dieron cita muchos magos y falsos espiritistas, entre ellos Emil Jarrow, Zanzic, William Robinson (Chung Ling Soo), T. Nelson Downs, Alexander y Adelaide Hermann, Harry Blackstone y muchos más.
Tras el cierre de la feria se desmantelaron las estructuras y se desbandaron las compañías artísticas, en varios casos dejando varados a los extranjeros. Los juglares de la India y magos chinos recorren Estados Unidos, comienza una fiebre por la magia con estilo oriental (los llamados juglares de la India se habían presentado desde inicios de siglo XIX en Reino Unido) La magia americana toma muchos elementos de ellos. Harry Houdini asegura haber aprendido de chinos en la feria el truco de tragar agujas y sacarlas de nuevo de la boca enhebradas en un hilo. Magos de occidente imitan mucho a los de oriente, siendo uno de los ejemplos más famosos William Robinson que se hacía pasar por el chino Chung Ling Soo.
Se da una mezcla, digamos un “mestizaje” de magia. En occidente se conocen formas tradicionales de magia de oriente y se les comienza a adoptar. Al abrirse fronteras también en oriente comienzan a adoptar estilos de occidente. El libro concluye planteando que en la feria de 1893 la magia oriental “apareció” en occidente y al mismo tiempo comenzó a “desaparecer” en sus lugares de origen.
Entra también a flote el tema de la época de probar que la magia occidental era superior a la oriental y la apropiación de la misma. Para más detalles se puede leer The rise of the Indian rope trick.
En este tema se hace el planteamiento de si Robert-Houdin se refería a esto al escribir en 1878 que “un mago no es un malabarista” (juggler o jongleur se puede traducir como juglar o malabarista) Frecuentemente se traduce o entiende en el contexto de malabares ¿pero acaso se deslindaba de los juglares de la India y otras tierras?
Fair Tricks es un libro realizado con una meticulosa investigación. Publicado bajo el sello de Reginald Scot Books (interesante nombre ya que remite al autor de Discoverie of Witchcraft, primer libro en inglés que explica trucos de magia en 1584) en su tercera edición está limitado a 250 ejemplares y se puede conseguir directamente con los autores.
Fair Tricks, The Magicians at the Columbian Exposition, Chicago 1893 Jim y Sage Hagy 2019. Tercera edición 2021. Reginald Scot Books. 121 páginas.
Orillas del parque Pine Beach, donde se llevaría a cabo el espectáculo.
Les Illusionnistes es un espectáculo de Magie Nouvelle que combina música, clown, magia y teatro, interpretado por Andree-Anne Gingras-Roy y Marc-Alexandre Brûlé en la provincia de Québec. Tras presentarlo un centenar de veces en espacios abiertos debido a la pandemia, se ha anunciado que en la primavera de 2023 pasarán al escenario en espacios cerrados.
Durante el verano participaron en funciones en diferentes parques, llevando al público su “recital de magia bajo los árboles” como lo describe su sitio de Internet.
El 21 de julio tuve la oportunidad de verlos en Dorval, en el área metropolitana de Montreal. Originalmente programados en el parque de Pine Beach, debido al fuerte viento de esa tarde, se cambió a un salón en el Centre Communautaire Sarto-Desnoyers.
La Magie Nouvelle (magia nueva) es un movimiento iniciado en 2002 en Francia por Raphaël Navarro, Valentine Losseau y Clément Debailleul. Robert-Houdin, a mediados del siglo XIX sentó las bases de lo que se conoce como magia moderna, sacar la magia de las calles y llevarla a los teatros donde se convierte en un entretenimiento refinado y burgués. A grandes rasgos, la nueva magia mezcla diferentes disciplinas escénicas para formar un espectáculo de magia que no es magia, no es danza, no es circo, sino algo cargado de emociones.
Fui al espectáculo con grandes expectativas pues la Magie Nouvelle es algo que me interesa particularmente y caí en cuenta que en marzo de 2020, el último espectáculo que vi en vivo cuando se dio el cierre por pandemia, fue Donka, de la Compagnia Finzi Pasca, donde trabajó Andree-Anne Gingras-Roy, de hecho al ver el video promocional, una escena con copas musicales me recordó de inmediato a La Veritá de Finzi Pasca, donde Gingras-Roy también participó. Les Illusionnistes fue el primer espectáculo en vivo al que asistí tras la pausa de la pandemia.
Desafortunadamente no fue lo que esperaba.
Me pareció lleno de clichés, iniciando con Brûlé moviéndose por todos lados fingiendo ser un técnico que está haciendo arreglos de última hora. Se tiene poco diálogo, casi todo el tiempo los intérpretes hacen ruiditos y los pocos textos son inconexos. También los actos me parecieron inconexos. La música la sentí poco integrada al espectáculo. Lo que a mi gusto fue el acto de magia más fuerte no se usó para cerrar, en su lugar se usó un truco muy utilizado por los magos para cerrar espectáculos ¿otro cliché? Al finalizar el público se quedó sin entender, sin moverse de su lugar, los artistas tuvieron que anunciar que ya había finalizado. Me parece un indicador de que la estructura no fue la correcta. En la función en cuestión a la que asistí se había posteriormente una sesión de preguntas y respuestas y una breve explicación sobre la Magie Nouvelle. No se realizaron estas actividades. Es una buena idea, un gran esfuerzo acercar el espectáculo a la gente (el tour por parques fue gratuito para los espectadores) en la página se enlistan varios consejos de artes de Canadá, Montreal y Québec, y participaron en festivales con La TOHU, un importante recinto circense en Montreal. Tiene mucho que dar, pero creo que falta afinar muchos detalles.
Portada de «A Magician Among the Spirits» Se muestra con fines ilustrativos.
Harry Houdini, conocido mago y escapista, también es recordado por su lucha contra el espiritismo y su trabajo para desenmascarar falsos médiums. En 1924, dos años antes de su muerte, publicó A magician among the spirits (Un mago entre los espíritus) donde da cuenta de sus años de investigación sobre el espiritismo.
La edición revisada es una reimpresión de Time Life Books, parte de la Collector’s Library of the Unknown (Biblioteca de lo Desconocido del Coleccionista) resultándome irónico que este trabajo crítico se publique en una colección así. Los editores decidieron o hacer una edición facsimilar o no tomarse la molestia de dar datos de la impresión. Así, se indica «primera edición» «1924» y nada habla sobre Time Life (solo el ISBN grabado en la contraportada nos lleva a información que es de 1991)
En los primeros capítulos Houdini describe las vidas y casos estudiados de algunos médiums, como las hermanas Fox (con quienes comienza el espiritismo) Daniel Dunglas Home, Palladino, Ann O’Della Diss Debar y el Dr. Salde. También describe su encuentro con uno de los hermanos Davenport, quien indica que a pesar de su presentación del gabinete espiritista, nunca se presentaron como médiums. A cada uno de ellos dedica un capítulo y presenta datos biográficos. Las hermanas Fox confesaron que todo era un engaño, Home y Diss Debar estuvieron presos por cazar fortunas de crédulos clientes.
Se describen algunas técnicas utilizadas por espiritistas como escritura automática, escritura en pizarras, fotografías, materializaciones y ectoplasma. En algunos casos, con lujo de detalle explica la forma en que se logran los engaños y en otros casos, aunque plausible, parece más que está adivinando.
La última mitad del libro se empieza a hacer monótona. Continúa explicando casos, comités de evaluación a favor, en contra y neutrales. Los capítulos ya no se dividen por personajes como al principio y se empiezan a hacer confusos los nombres. Algunos son nombres mencionados antes y otros aparentemente son personalidades de la época para los cuales no hace presentación.
Houdini repetidamente menciona su deseo de establecer un contacto con el más allá, su deseo de creer y encontrar pruebas de que es real, sin embargo, indica, en sus investigaciones a lo largo de los años solo ha encontrado engaños realizados ya sea por personas que actúan de mala fe, como por personas que en verdad creen en el engaño que realizan.
Popularmente se habla de una rivalidad irreconciliable entre Arthur Conan Doyle (creyente fervoroso del espiritismo) y Houdini, antaño amigos. En el libro el autor menciona que el choque de ideologías no ha afectado su amistad.
Siento contradicciones en la redacción. Houdini, a pesar de insistir en que quiere creer, por los repetidos improperios con los que acaba cada capítulo, tiene conclusiones muy claras. De igual forma la manera en que habla de Doyle no hace creer que estén en muy buenos términos.
Respecto a los comités para evaluar la veracidad de los casos menciona que es imprescindible la existencia de un mago, ya que el médium utiliza técnicas que los científicos regularmente desconocen.
Es un trabajo muy documentado con cartas y recortes de periódico de la amplia colección del autor.
A Magician Among the Spirits Harry Houdini 1924. Varias reimpresiones 294 páginas
Edwin Dawes es bioquímico y conocido coleccionista, historiador y escritor de magia británico. De 96 años, sigue activo, preparando un compendio de artículos publicados entre 1972 y 2005. Los libros que he podido revisar de él se enfocan principalmente en la magia de Reino Unido.
Según Magicpedia, su primer libro fue The Great Illusionists (Los Grandes Ilusionistas), que es el que nos ocupa en esta reseña. Publicado en 1979, en la introducción, el Dr. Dawes indica que el título que originalmente quería era The Pursit of Illusion (La Búsqueda de la Ilusión) pero sus editores sugirieron el título final.
Se trata de un libro de historia de la magia principalmente centrado en la escena Británica, mencionando magos que hayan trabajado alguna vez en ese reino (tanto de fijo como de visita) Es un trabajo excelentemente documentado. Por momentos se siente muy académico y en los primeros capítulos que hablan de épocas antiguas e Inglaterra del siglo XVI la lectura es un poco difícil por alternar con citas en inglés antiguo. A lo largo del libro constantemente se intercalan otros trabajos y a veces es difícil diferenciar el texto principal y la cita. Fuera de eso es un libro que atrapa y fácil de seguir.
Comienza mencionando los registros de magia en Egipto y Grecia, continúa con los primeros libros de magia en Inglaterra y España. Hace un análisis de las palabras inglesas para referirse a la magia y diferenciar la producida por influencia de demonios y la de habilidad de mano. Hoy en día dichas palabras en inglés se usan de forma indistinta para referirse a los trucos de magia, pero en la antigüedad podían ser la diferencia entre la vida y la muerte.
Menciona numerosos estafadores que en sus carteles publicitarios ofrecían lo imposible con tal de ganar público en los teatros. Personajes de artes afines como malabaristas, sombras chinas y contorsionistas, frecuentemente citando sus orígenes y primeros ejecutantes conocidos. Constantemente existían pleitos entre ellos adjudicándose la invención de algún truco o disciplina.
Se muestra así mismo una época en la que la escena mágica estaba estrechamente relacionada con la ciencia, siendo presentaciones donde se realizaban conferencias sobre avances científicos y su posterior demostración, frecuentemente aplicadas a la magia. Así las linternas mágicas y el llamado fantasma del Dr. Pepper crean las fantasmagorías, espectáculos donde se mostraban fantasmas ante el público.
Es inevitable mencionar a John Henry Anderson “El gran mago del Norte” y la visita de Robert-Houdin al país. También se revisa la historia de Chung Ling Soo, estadounidense que se hacía pasar por chino y sucumbió en Londres en el truco de atrapar la bala.
El libro cuenta con numerosa bibliografía. Respecto al Gran Lafayette cita la revista Magic de Ellis Stanyon (publicada de 1900 a 1920) . Al estar en mi librero, revisé el número indicado, de 1901. Resultó muy extraño estar leyendo sobre su muerte en un incendio en 1911 y unos minutos después una reseña de su espectáculo 10 años antes, todo esto más de un siglo después.
Los grandes representantes de Inglaterra son Devant, Maskelyne y Cooke en el Egyptian Hall, también señalados por el Dr. Dawes.
El libro finaliza con la muerte de Harry Houdini (1926). En el párrafo que constituye el epílogo el autor menciona que el desfile de trabajadores de milagros, malabaristas, magos, traga-fuegos, escupidores de agua y lectores del pensamiento llega a su fin con la muerte de Houdini, cerca de medio siglo atrás. No es mala idea para un historiador detenerse en ese punto, mirar atrás y tener el lienzo en perspectiva.
En un principio sentí que faltaba historia de inicios de siglo XX, pero tras le explicación me pareció bastante consciente detenerse en ese punto, sumando, que desde la publicación del libro han pasado 43 años, el momento en que paró ha quedado 96 años atrás, lo que puede incrementar la sensación de que faltaron pasajes más actuales.
Un libro totalmente recomendable, profusamente ilustrado en blanco y negro con grabados, carteles y fotografías antiguas.
The Great Illusionists Edwin A. Dawes Chartwell Books, Inc 1979 216 pp