#danza, pelicula

Bailando en el desierto

Portada de Bailando en el desierto. Se muestra con fines ilustrativos.

Película de 2014, Desert Dancer (El bailarín del desierto) fue dirigida por Richard Raymond, con las actuaciones de Freida Pinto y Reece Ritchie.

Desde los primeros minutos se ve el tono de la película, comenzando con la leyenda “basada en una increíble historia real” promete apostar por el sentimiento. Desde el inicio queda la trama muy clara: el protagonista será golpeado por la policía moral de Irán por seguir su sueño de bailar.

Afshin Gaffarian quiere ser bailarín y en medio de los problemas políticos de Irán de 2009 decide formar una compañía clandestina de danza con sus amigos. Tendrán que reunirse a escondidas para no ser detenidos por la policía moral pues la actividad está prohibida. Dan una función en el desierto frente una veintena de jóvenes de la universidad, lo que le da título a la película.

Llena de clichés no logra provocar los sentimientos. Melodrama con ritmo lento, personajes planos, diluyendo la trama principal con una historia de amor que tampoco es firme, es predecible hasta el momento del beso.

Investigando sobre Afshin, hay inconsistencias dentro de la película, si bien se ve forzado a abandonar Irán formando su compañía en París (Reformances, no mencionada en la película) difieren ligeramente los años y la manera en que sale de Irán es completamente diferente.

La escena de la danza en el desierto debería ser lo mejor de la cinta, la coreografía la hizo Akram Khan, uno de los más reconocidos coreógrafos de la actualidad en el campo de la danza contemporánea. En ese momento ya estaba cansado de la película y no me interesó lo suficiente la secuencia aunque me llamó la atención que es una especie de danza de contacto sin contacto.

La cinta falla en entregar la historia y para mi gusto es más que nada propaganda política. Curiosamente no es la única película que existe sobre bailarines huyendo de sus gobiernos. Más adelante aquí en Por los Teatros se darán las reseñas.

Desert Dancer (El bailarín del desierto o Bailando en el desierto, según el país hispano)
6Sales, IDC Films, May 13 Films
104 minutos

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#danza, libros

Bailando sobre mi tumba

Portada de Bailando sobre mi tumba. Edición del INBA, 2013. Imagen con fines ilustrativos.

Gelsey Kirkland nació en 1952, entró al New York City Ballet (NYCB) en 1968, fue nombrada solista en 1969 y bailarina principal en 1972. Se va al American Ballet Theatre (ABT) en 1974 y lo deja en 1984. Se hace famosa con el público en general sobre todo por su participación en la versión para televisión de Cascanueces con Mikhail Baryshnikov (1977).

En 1986 publica junto con su esposo, Greg Lawrence, su autobiografía Bailando sobre mi tumba. Un libro muy difícil de leer. Lo dejé varias veces y al retomarlo, tras avanzar unas líneas decía “ya recordé por qué lo había dejado”.

Narra su vida y problemas durante sus años como bailarina en las dos compañías. A lo largo de toda la historia responsabiliza a los demás de lo que le pasaba. Inicialmente a sus padres y hermana, posteriormente a maestros y finalmente a parejas sentimentales.

A Balanchine, su director y mentor en el NYCB, lo responsabiliza de sus lesiones, de iniciarla en las drogas por darle medicamentos para aguantar el dolor (aparentemente anfetaminas) y ser el causante de sus desordenes alimenticios al introducir la estética de bailarinas delgadas. En un pasaje dice que Balanchine cayó de su gracia cuando lo vio salir del baño de hombres “¿cómo podía tener necesidades tan mundanas? Además se rumoraba que era impotente” El comentario me hace pensar que tenía sentimientos especiales hacia él a pesar de la diferencia de 48 años.

En un principio presume que Baryshnikov la eligió para bailar estando ya en América, casi casi que por ella desertó de la Unión Soviética. Posteriormente dedica más de la mitad del libro a hablar mal de él. Una vez más parece que a quien endiosa cae del pedestal.

Habla de otras parejas: bailarines y distribuidores de droga con los que consume cocaína, teniendo múltiples salidas y reingresos al ABT por su falta de compromiso a las funciones y los problemas personales con Baryshnikov.

Constantemente se presenta como la víctima que quería trascender como artista, los demás la frenaban y tenía que entrenarse a escondidas con maestros que la entendían. Con algunos de ellos también termina con problemas.

Muy de pasada menciona con dejos de rencor que trató de seducir a Fernando Bujones y él no se interesó. No lo vuelve a mencionar en el libro y creo que fue lo mejor para él.

Lo rescatable para mí son los comentarios que hace sobre la interpretación o no en la danza.

Básicamente existen dos posturas: Tradicionalmente los ballets son narrativos. Se cuenta una historia y para lograrlo se recurre a la pantomima. La otra postura es que la pantomima contamina la danza y se debe bailar en su estado más puro, sin historias y sin recursos de adorno.

Balanchine fue pasando poco a poco de lo interpretativo a la postura de la danza pura (se puede visitar el post Stravinsky & Balanchine para leer comentarios sobre algunas de sus obras) Kirkland menciona que ella quería interpretar, darle un toque personal a los personajes que bailaba y Balanchine no lo permitía lo que producía bailarines que repetían mecánicamente los pasos y eran totalmente intercambiables o reemplazables pues no había diferencia entre uno y otro. La búsqueda de significado de la danza para Kirkland la llevó a trabajar con otros maestros que le permitían experimentar.

El libro está dedicado “a la memoria de Joseph Duell (1956-1986) Que el grito de ayuda aún pueda escucharse”. Si fue publicado con la intención de reportar la parte mala del ambiente dancístico creo que el mensaje se diluye con el siempre presente papel de víctima y medio libro atacando a una sola persona.

Joseph Duell era bailarín principal del NYCB. Padecía depresión. Se suicidó.

Existen varias ediciones. Para la presente reseña se leyó la versión en español publicada por el CENIDI-Danza José Limón. Título original: Dancing on my grave. 1986.

Bailando sobre mi tumba
Gelsey Kirkland y Greg Lawrence
Traducción María Dolores Ponce G.
CENIDI-Danza José Limón, INBA
México 2013
353 páginas

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#danza, Ballet

Stravinsky & Balanchine

Sala del David H. Koch Theater, sede del New York City Ballet

Con este programa arrancó el 22 de enero la temporada de invierno del New York City Ballet (NYCB) siendo ese día particularmente especial por ser el 115 aniversario del natalicio de George Balanchine, cofundador de la compañía.

Antes de iniciar el programa dos bailarines (perdón, se me van los nombres) salieron a agradecer a la orquesta por tocar cada noche a la perfección la música con la que ellos bailan, así como comentar la forma en que Stravinsky y Balanchine trabajaron en colaboración numerosas ocasiones para lograr coreografías muy unidas a la música. El programa de mano indica que esta noche el foso de la orquesta fue bautizado como Stravisnky en honor al compositor por sus trabajos para el NYCB.

La primer parte del programa es Apolo, estrenada en 1928, cuando Balanchine tenía 24 años. En realidad es un fragmento ya que no se baila el prólogo. El ballet muestra a Apolo tocando el laúd, entran las musas Calíope (poesía), Polimnia (drama y arte mímico) y Terpsícore (música y danza) Apolo las guía e instruye en sus respectivos artes, ellas bailan solos. Calíope y Polimnia no satisfacen las expectativas de Apolo mientras que Terpsícore si lo logra.

El segundo ballet es Orfeo. Estrenado en 1948 es una reinterpretación un tanto surrealista del mito de Orfeo y Eurídice. Orfeo desciende al Hades para recuperar a Eurídice. El Ángel Oscuro lo guía por los infiernos donde encuentra espectros vestidos con ramas y moviendo rocas. Orfeo lleva puesta una máscara ya que Eurídice no debe ver su rostro hasta salir del Hades o perecerá irremediablemente. Orfeo con la música de su lira aplaca a los espíritus y recupera a Eurídice, pero camino a la salida se quita la máscara y pierde definitivamente a Eurídice. Las Bacantes posteriormente descuartizan a Orfeo. Apolo lo invoca como Dios de la Canción mientras cae el telón.

La pieza final fue Agon, estrenada en 1957. Se indica que las presentaciones de esta obra durante la presente temporada se dedican a la memoria de Arthur Mitchel quien originó el papel principal masculino y falleció el 19 de septiembre de 2018 a los 84 años. Los bailarines al inicio de la función lo recordaron como un maestro muy entregado que poco antes de su muerte seguía transmitiendo sus conocimientos de la obra a las nuevas generaciones de la compañía.

Agon fue la obra que menos me gustó. Es una pieza donde la danza es un pretexto, no hay historia y parecen más pasos ejecutados en una clase.

Orfeo es la obra que más me gustó. Tiene más historia y las imágenes que se crean en conjunto con los vestuarios y escenografía son muy interesantes.

Creo que el programa muestra la evolución del trabajo de Balanchine. En un principio contaba historias y más adelante prefiere la danza como elemento puro sin tema ni pantomima que la contamine. Se dice que llegó a un punto donde pedía que los bailarines no interpretaran ni pusieran sello personal en las obras. El paso cronológico de ApoloOrfeo y Agon puede servir para ver este proceso en su obra.

Para cerrar agregaré que el teatro David H. Koch, sede del NYCB tiene decoración con cristales que asemejan diamantes lo que me hace pensar en el ballet Joyas de Balanchine, en particular en el acto conocido como Diamantes, lo cual no creo que sea coincidencia.

Los bailarines principales fueron Taylor Stanley, Tiler Peck, Gonzalo García, Peter Walker, Sterling Hyltin y Tyler Angle.

Esta entrada fue publicada originalmente el 2 de febrero de 2019 antes de cambiarnos de plataforma.

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#danza, #video, Ballet

Nijinsky (de John Neumeier)

Vaslav Nijinsky nació en Kiev en 1889 (a veces se menciona 1890) fue un bailarín de gran fama por sus saltos, interpretaciones y por sentar las bases para pasar de la danza clásica a la moderna. Estudió ballet de 1898 a 1907, fue solista en el teatro Mariinsky, invitado en el Boshoi y bailarín principal en los Ballets Rusos de Sergey Diaghilev.

Michael Fokine creó algunos de sus ballets más conocidos especialmente para Nijinsky, tales como CarnavalLas SílfidesEl espectro de la rosaPetrushka y Sherezada por mencionar algunos. Vaslav coreografió Siesta de un faunoJuegosConsagración de la primavera y Till Eulespiegel.

Diaghilev fue su director, protector y amante, sin embargo Nijinsky se casa con Romola de Pulszky en un tour por América del Sur. A su regreso a Europa se da el rompimiento con el empresario.

En 1919 Vaslav tiene un colapso nervioso lo que lo obliga a dejar los escenarios, posteriormente es diagnosticado con esquizofrenia. Desde ese año y hasta su muerte en 1950 vive en Suiza, Francia e Inglaterra, entrando y saliendo de instituciones mentales.

Nijinsky baila en público por última vez el 19 de enero de 1919, a los 29 años de edad, teniendo una carrera de apenas 10 años, tiempo suficiente para lanzarlo a la fama y hacerlo una leyenda.

John Neumeier, director del Ballet de Hamburgo, estrenó en el año 2000 Nijinsky, ballet en dos actos que rinde homenaje al conocido bailarín. La versión que revisaré a continuación es el video producido en 2017 por C Major Entertainment, NHK, NDR, Arte y Hamburg Ballett John Neumeir. También disponible en medici.tv

El primer acto se centra en la última presentación de Vaslav. Se entrelazan música, vestuarios, personajes y motivos coreográficos de varias de las obras que bailó (enumeradas anteriormente). Se van mezclando también episodios de su vida. Es una alusión a todo lo que pasaba por su cabeza ese día, tal vez una alegoría a aquello de “ver pasar toda tu vida un momento antes de morir”.

Particularmente me llamaron la atención los pasajes coreografiados con la música de Sherezada. Donde en la versión de Fokine, Sherezada y el esclavo dorado (creado para Nijinsky) bailan un pas de deux, en la obra de Neumeier, Vaslav y Romola se conocen. Más adelante, con la música que Fokine usó para mostrar la orgía entre el harem y los esclavos, y el posterior retorno del sultán descubriendo la traición, Neumeier presenta la boda entre Nijinsky y Romola así como el descubrimiento de la misma por parte de Diaghilev. Así como el sultán decidió si le perdonaba la vida o no a Sherezada (su favorita), Diaghilev decide si perdona o no a Nijinsky (su favorito)

En el segundo acto se presentan los días de Nijinsky en las instituciones psiquiátricas, siguen mezclándose pasajes de su vida y cuerpos de baile vestidos de militar. Le tocó vivir ambas Guerras Mundiales. Es un acto más oscuro. Hay personajes de su familia como su esposa y hermano. Se enumera a su mamá y a Leonid Massine que en lo particular se me escapa exactamente quienes son dentro de la obra.

A mi gusto destacan los papeles de Aleix Martínez como Stanislav Nijinsky, su hermano, quien también padece problemas mentales y Lloyd Riggins que interpreta a Petrushka, un muñeco melancólico. Es verdaderamente triste ver a Petrushka como reflejo de Nijinsky. El papel de Vaslav lo desempeña muy bien Alexandre Riabko

El ballet me parece magistralmente bien logrado. Muy difícil de bailarse por la técnica e interpretación. Seguramente difícil de coreografiar y para apreciar sus recovecos es necesario conocer sobre Nijinsky. El periódico El País, el 6 de septiembre de 2003 citó a Neumeier diciendo “Nijisnky tuvo 10 años para crecer, 10 años para aprender, otros 10 años para bailar y, en segundo lugar, 30 años para morir”

Para conmemorar los 100 años de la última presentación en público de Vaslav Nijinsky, Por los Teatros inicia su vida presentado la reseña de esta obra.

Andrés Reynoso.

Esta entrada fue publicada originalmente el 19 de enero de 2019 en porlosteatros.tumblr.com, después de unas semanas cambiamos de plataforma. Para más detalles de la obra Nijinsky puede vistarse la página del Hamburg Ballett John Neumeier. En la misma hay un video donde pueden verse fragmentos de la obra. En el minuto 2:43 hay una breve escena ente Alexandre Riabko (Vaslav) y Aleix Martínez (su hermano Stanislav) . https://www.hamburgballett.de/en/spielplan/play%E2%80%93repertoire.php?SNr=448 

El artículo de el país puede leerse en https://elpais.com/diario/2003/09/06/espectaculos/1062799204_850215.html

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Bienvenidos

Hace varios meses, posiblemente ya años, un par de familiares y amigos me propusieron que hiciera un blog sobre artes escénicas donde comentara las obras que veo. Tras dejarlo de lado por mucho tiempo finalmente comienza este proyecto.

Por los Teatros será un blog para comentar danza, teatro, magia y circo principalmente. Se darán reseñas tanto de funciones en vivo como de grabaciones, así como de libros relacionados con la materia.

Inicialmente se publicará material nuevo cada dos semanas, pudiendo aumentar la frecuencia posteriormente.

El 19 de enero de 2019 a las 10:00 am se publicó la primer entrada en otra plataforma pero unas semanas después nos mudamos hacia acá.

Muchas gracias a quienes han empujado para que Por los Teatros sea posible y a ustedes, futuros lectores.

Andrés Reynoso

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