
En una reciente visita a Riga, Letonia, pude asistir a la Ópera y Ballet Nacional Letón. Durante el mes de agosto, la compañía ofreció diferentes obras de danza.
El edificio de ópera es pequeño y muy bello. Tiene el estilo antiguo de una sala en forma de herradura. La decoración, butacas, tapizado y candiles son muy bonitos, a la usanza antigua. Un teatro elegante donde uno se siente cerca del escenario y es difícil imaginar un mal lugar en la sala.
Enmarcado en esta atmósfera íntima, tuve la oportunidad de disfrutar Antonija #Silmači. Se trata de un ballet contemporáneo presentado el 24 de agosto que será repetido en el mes de marzo. La puesta en escena está basada en la obra de teatro Los días del sastre en Silmači, del autor letón Rūdolfs Blaumanis.
La obra es muy bonita visualmente. Disfruté la danza y el diseño coreográfico, aunque el argumento me pareció confuso. Son escenas en un poblado donde hay varias parejas. Uno de los personajes me confundía al estar planeando una boda con dos personas diferentes. En varios momentos no estaba seguro de quién era pareja de quién.
Uno de los personajes, un patriarca que se opone a la boda, es escondido en un hueco y una paseante entra fumando, lo que provoca una explosión en el escondite. En el segundo acto la gente del pueblo reprocha a la causante del siniestro.
Poco a poco se van resolviendo enredos y las parejas terminan felices en bodas simultáneas.
El programa de mano, escrito en letón, inglés y ruso, provee una sinopsis a modo de pequeños cuadros. En realidad, creo que la obra está hecha justamente de cuadros un tanto sueltos. Gracias a él entiendo más como son las relaciones. Efectivamente, hay varias parejas y un personaje engañando a Antonija.
Siempre me ha parecido que en este tipo de teatros los mejores lugares son los ubicados en las logias o “dress circle”, el área que es primer piso o mezzanine. Se tiene una vista en perspectiva ligeramente elevado sin estar muy lejos. Se le suele llamar “dress circle” por ser un semicírculo donde los espectadores acostumbran ir vestidos elegantemente, lo que refuerza mi idea de que es la mejor sección.
Los boletos son relativamente baratos considerando que es un Ballet Nacional y que se trata de Europa. En general, Riga se considera una capital europea económica y su casa de ópera no es la excepción.
Eso y un golpe de suerte me permitieron encontrar el mejor lugar de la casa: el más centrado de la primera fila del “dress circle”.
Las diferencias que pude observar entre Letonia y México son que en Riga la gente efectivamente va elegantemente vestida a las funciones. Los programas de mano se siguen haciendo impresos y no digitales (gracias) sin embargo tienen un costo. A diferencia de otros teatros extranjeros en los que se vende el programa, en este caso es económico y sin mucha producción, solamente un díptico con un inserto con el reparto.
Por el tipo de clima, a pesar de ser agosto, la gente lleva abrigos y el guardarropa tiene filas larguísimas a la salida. Me llamó la atención que en el intermedio el público se vuelca al bar del teatro. Creo que es una costumbre muy arraigada en Europa, viendo algo similar en Bélgica.
Antonija #Silmači.
Ballet Nacional Letón.
Orquesta de la Ópera Nacional Letona.
Música: Juris Karlsons.
Coreografía: Aivars Leimanis.
Basada en la obra Los días del sastre en Silmači, de Rūdolfs Blaumanis.
Duración aproximada: 2:00 horas










