
Río Sumida (Sumidagawa) es una obra clásica de teatro Noh escrita por Kanze Motomasa (1394-1432) El título hace referencia al río que atraviesa Edo, lo que actualmente es el centro de Tokio.
La obra cuenta la historia de una madre en busca de su hijo de 12 años que fue secuestrado por traficantes de esclavos. En su camino, cruzará el Sumida con la ayuda de un barquero y en compañía de un viajero. Ellos tratan de divertirse a su costa y es en el trayecto que se conocerá su historia, su búsqueda y su dolor.
Teatro Noh México ha estado desarrollando diferentes actividades entre las que se encuentra el montaje de Río Sumida, bajo la dirección del maestro Richard Emmert.
Una presentación del trabajo en progreso se realizó el 8 de diciembre en el Pabellón Escénico del Centro Cultural del Bosque, contando con una exposición de algo más de 40 máscaras realizadas por alumnos del maestro Hideta Kitazawa.
Río Sumida es una historia triste, con mucha carga emocional muy contenida. A pesar de conocer la historia y haber visto la obra, hubo varios momentos en los que me dieron ganas de llorar, sintiendo desde huecos en el estómago, hasta los ojos comenzando a hacerse agua.
Para este montaje, se contó por primera vez con una máscara, expresamente realizada por el maestro Kitazawa, combinando el diseño tradicional japonés con rasgos mexicanos. El maestro ha comentado que las máscaras tienen ciertos rasgos para que cambie la expresión según se mueva de frente, de lado o se incline la cabeza. Por primera vez pude ver esto en acción en un escenario y es impresionante cómo la máscara cobra vida. Hay momentos en que uno juraría que la máscara llora o cierra los ojos. Las sombras creadas por la iluminación y las inclinaciones de cabeza cambian totalmente la expresión. Por supuesto, gracias también al movimiento preciso del ejecutante.
Al finalizar, el silencio es aplastante. Una atmósfera muy densa donde todos los participantes salen ceremoniosa y sobriamente. No todos con la misma carga, pero el peso ahí está y se siente. Tristeza y más tristeza, no queda más. El aplauso llega cuando el último miembro del coro sale. A mi parecer, un poco anticipado. Me hubiera gustado prolongar más ese silencio.
En medio de esa atmósfera me pregunté ¿Qué acaba de suceder? ¿Qué acabo de ver? Posiblemente seamos los afortunados en ver por primera vez en México una obra Noh, lo más apegada a lo que sería un montaje tradicional, aunque aún sea trabajo en progreso.
Al escribir estas líneas, vuelvo a estremecerme. Río Sumida es un claro ejemplo de que uno va al teatro a sentir algo, no necesariamente a “divertirse” en un sentido de reír o pasar un rato agradable.
Teatro Noh México es un proyecto de Tusitalas Artes Escénicas, con el apoyo de Toshiba International Foundation (TIFO)
Río Sumida.
De Kanze Motomasa.
Dirección escénica y adaptación musical: Mtro. Richard Emmert.
Realización de máscara del Shite: Mtro. Hideta Kitazawa.
Adaptación al español de la versión en inglés: Alejandra Castro.
Vestuario: Tere Águila / Rafael García.
Coro: Griselda Ashari, Ammi Yan Villanueva, Berta María Hernández, Daniel Loyola, Frida de la Torre, Isaid, Pelayo, Isabel Raigosa, Kenia Castillo Mendoza, María Elisa Rojas, Mariana Becerra Núñez, Martha Merina, Nelson Rodriguez.
Personajes: Jéssica Gámez, Victor Siáñez Vaca, Alheli Ábrego, Regina Mirón Martínez.






