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The rise of the indian rope trick

Portada de The rise of the indian rope trick. Se muestra con fines ilustrativos.

El truco de la cuerda india es una de las leyendas más conocidas en la magia. Se habla mucho del efecto: una cuerda se levanta verticalmente en el aire, un niño trepa por ella y desaparece. En otras versiones se dice que el mago sube tras el niño, lo descuartiza y caen los pedazos, apareciendo después nuevamente sin ningún daño. El problema, como lo indica la solapa de The rise of the indian rope trick. How a spectacular hoax became history (El ascenso del truco de la cuerda india. Cómo un engaño espectacular se convirtió en historia) es que el truco nunca existió.

Peter Lamont, mago e historiador en la Universidad de Edimburgo escribió este libro sobre dicho truco. En varios momentos su estilo es cómico, por ejemplo, en la sección de notas da la bienvenida al lector diciendo que dudó escribirlas porque nadie las lee, por estar el lector en esta sección, se ha convertido en el 10% que las revisa.

Se dice con frecuencia que el truco fue descrito por Maco Polo en su libro, sin embargo, Lamont aclara que en una de tantas ediciones, el encargado de la misma, en una nota dice que recordó el truco de la cuerda india. Es decir, quien lo dice es el editor, no Marco Polo, de ahí que Lamont remarca que es importante leer bien las notas.

En la antigüedad, en diversas culturas orientales, no necesariamente en la India, existen diferentes versiones. Puede ser una cuerda, una cadena o una tela. En una versión quien sube es una serie de animales incluyendo tigres.

En la Inglaterra Victoriana, tras dejar atrás el oscurantismo, ya no se cree en cosas sobrenaturales, no hay nada inexplicable, salvo los milagros religiosos, todo lo demás es científico. Lamont indica que los británicos ante la falta de cosas inexplicables trasladan su imaginación a la India, recientemente conquistada.

Como conquistadores, los británicos tenían derecho a explotar todo, hasta la magia innata de la India. Los magos comienzan a vestirse de indios o chinos pues el oriente transmitía la idea de misticismo. Comienza también una lucha de superioridad entre magos donde los occidentales rechazaban que los faquires orientales tuvieran poderes auténticos y eran solo truqueros. Algunos efectos que se describían no podían ser explicados por los occidentales, con lo que se hacía la eterna discusión de si no se puede explicar entonces son superiores (eso no puede ser) o en el oriente aplican otras leyes científicas.

En la época se comenzaba a hablar de espiritismo e hipnotismo, como eran los temas “científicos” del momento, se utilizaban como explicaciones a la magia oriental.

La historia de la cuerda india se popularizó a partir de 1890 cuando en un periódico de Chicago se publicó la historia de Fred S. Ellmore donde asegura haber visto y fotografiado el efecto. La foto no mostraba nada en particular, con lo que se concluía todo era efecto de la hipnosis y la cámara no era engañada. La nota fue reproducida por varias publicaciones. Poco después el periódico admitió que todo era un fraude, una nota sensacionalista para vender. El testigo S. Ellmore significa sell-more (vender más) La confesión no fue difundida por quienes reprodujeron la nota original. La persona que escribió el artículo posteriormente fue director del Servicio Secreto, conocido por su experiencia en desinformación adquirida mientras trabajó como reportero.

Con el paso del tiempo se van presentando personas que dicen haber visto o conocido a alguien que vio el truco. La mayoría de los casos no son testigos de primera mano, algunos citan a gente fallecida años atrás y extrañamente los que dicen haber atestiguado el truco de primera mano, a pesar de decir que les sorprendió mucho y nunca lo olvidarán caen en contradicciones y hablan del asunto muchos años después de haberlo vivido.

Fotos trucadas, fotos mal interpretadas, ofertas millonarias a quién pruebe que puede hacer el truco. Existen todo tipo de historias alrededor de la cuerda india. Nunca se ha probado su existencia y a pesar de que la historia ha caído en el olvido varias veces más desacreditada que nada, siempre regresa, aparentemente con más fuerza.

Con una conclusión entre hilarante y poética, Lamont equipara las leyendas con vacaciones en un lugar paradisiaco: es fugarse de la realidad, una ilusión más atractiva que la realidad. Siempre hemos necesitado de leyendas y ellas nos han dado esa ruta de escape. Y al igual que un folleto anunciando un destino turístico, no deben tomarse literalmente. Al decir esto, Lamont asegura haber visto el truco de la cuerda India.

The rise of the indian rope trick
Peter Lamont
Thunder’s Mouth Press, 2004
264 páginas.

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Trade of the Tricks

Portada de Trade of the Tricks. Se muestra con fines ilustrativos.

Graham M. Jones es antropólogo lingüista y cultural, es profesor en el Instituto Tecnológico de Massachusetts y en 2011 publicó en la University of California Press el libro Trade of the Tricks, inside the magician’s craft (Comercio de los Trucos, dentro del oficio del mago)

Jones centró su trabajo en Francia, ya que Robert-Houdin, francés, es conocido como «el padre de la magia moderna» (una reseña de sus memorias puede consultarse aquí)

Jones investiga a la magia como gremio, como grupo organizado de personas. Un grupo donde «individuos auto motivados cultivan un conocimiento técnico especializado extremadamente demandante, sobre el cuál ellos se enorgullecen» concluyendo que se cumplen las condiciones para ser llamado geek.

En un capítulo analiza el peso que los magos le dan a los secretos, la manera en que se protegen, se intercambian, se comercializa con ellos. Indica que el valor de la información es inversamente proporcional a qué tanto se comparte. Si se desea crear información valiosa hay que asegurarse de que poca gente tenga acceso a ella, pero al mismo tiempo hay que dejar correr el rumor de que existe.

Los secretos dentro de la magia ¿son necesarios o es una convención? Jones menciona que está establecido que el espectador pregunta «¿Cómo lo haces?» aunque en realidad no quiere saber el secreto, y el mago contesta «no puedo decirlo» aunque en realidad no le interesa. Sin embargo los secretos se protegen como si fuera lo más importante en la magia y cada vez que se cuenta al público cómo se hacen los trucos el gremio se molesta y pide acciones contra la persona en cuestión. Esto se remonta a los tiempos del teatro de music hall y en cada nuevo cambio cultural o tecnológico se repiten los patrones (televisión, internet)

Los magos se reúnen en clubes y organizaciones. A lo largo de los años han ido cambiando los parámetros de ingreso. En un principio con la idea de la secrecía solo podían ingresar profesionales. Posteriormente los aficionados entraron, siendo el grupo más numeroso en las reuniones, convenciones y los mayores clientes de material mágico.

Se menciona que Robert-Houdin, al ser el padre de la magia moderna, sentó además las bases del mago varón, burgués y heterosexual. Hay pocas mujeres dentro de la magia y se suele encasillar el tipo de magia que pueden hacer los hombres y las mujeres. Los primeros magia virtuosa, las segundas magia poética. «Las elecciones estéticas sirven como características icóncas de auto visualización de género» es decir se suele considerar que el ejecutante toma la estética propia del género con que se visualiza. Se cita un comentario de un mago que indica que la magia queer existirá solo si los magos dejan de pensar en su cheque.

Al ser las reuniones predominantemente de hombres existe un «lenguaje de vestidor». En su calidad como profesor, el autor menciona que le desesperaba ver que en las reuniones poca gente le pone atención al orador. Mientras algunos platican al fondo del salón, otros juegan con cartas o monedas en las manos y otros gritan cosas a quien está al frente. Esto no es exclusivo de Francia.

Respecto a lo que si es exclusivo, o existe en pocos países, está un apoyo gubernamental a gremios escénicos. Al ser un trabajo en el que no se tiene un ingreso estable, al cumplir ciertas horas de trabajo ante público (que prueben que se es profesional) se puede aspirar a la ayuda para artistas. Dicho apoyo existe no sin controversias.

Otra discusión tradicional es si la magia es o no arte. Jones cita los puntos de vista de magos franceses. Robert-Houdin puede ser tanto héroe nacional como aborrecido. En sus entrevistas el autor encuentra la postura de que Robert-Houdin reinventó la magia a una forma más agradable para el gusto burgués del siglo XIX, siendo un entretenimiento comercialmente seguro, pero no un alto arte.

En las últimas décadas, también en Francia, se ha dado la llamada Magie Nouvelle (Magia Nueva) que busca un estatus más artístico acercándose a otras artes y apoyándose en ellas. Un mago se queja de que a los magos les interesa demasiado la cultura mágica pero muy poco la cultura general. Otro más indica que hay una diferencia crítica entre la magia moderna concebida como entretenimiento y la magia nueva, concebida como arte serio.

Siendo aficionado a la magia pude ver que gran parte de lo señalado en el libro aplica para la magia en México y seguramente en buena parte del mundo. El libro por momentos me parece muy académico. Es un trabajo muy bueno, con mucha bibliografía y notas. Respecto a algunas ideas personales que no lograba aterrizar, el libro me ayudó a encontrar los argumentos que buscaba.

Trade of the Tricks
Graham M. Jones
University of California Press, 2011
289 páginas

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