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Peer Gynt de pacotilla

Cartel de Peer Gynt de pacotilla. Se muestra con fines ilustrativos.

Henrik Ibsen publicó en 1867 la obra Peer Gynt que más adelante Edvard Grieg le añadiría música incidental. Se dice que es una obra de teatro que fue escrita para leerse pero no para verse en un escenario por las dificultades de los cambios de escenas, sin embargo se ha llevado al teatro en varias ocasiones, seguramente siendo frecuentemente adaptaciones.

El trabajo más reciente de la Sensacional Orquesta Lavadero es precisamente una adaptación titulada Peer Gynt de pacotilla. 6 actores interpretan numerosos personajes y tocan la música incidental de Grieg. Hasta donde sé, ésta es la primera vez que la Sensacional Orquesta Lavadero presenta una obra “completa” en el sentido que no son pequeñas rutinas cómicas y/o musicales que forman el espectáculo.

Peer Gynt se describe como una obra fantástica, la presente adaptación incluye toques cómicos y de clown, especialidad de la compañía.

La historia es sobre el joven Peer Gynt quien ha crecido alimentado por cuentos fantásticos y los suele repetir como si fueran acontecimientos que en realidad le sucedieron y así excusarse cada vez que evade sus responsabilidades. Es ambicioso, quiere poder fácil. Enamora a varias mujeres y luego las abandona, entre ellas una novia a punto de casarse, una chica que conoce en la boda y la hija del rey de los duendes, esta última le interesa de manera particular por ser precisamente una princesa y poder obtener un reino por medio de ella. Con el tiempo irá pasando de una aventura a otra, siempre caracterizándose por ser un bribón. Hacia el final, cuando el fundidor ¿la muerte, el diablo? viene a fundir su alma, él debe probar que siempre fue “él mismo”.

La obra tiene sus momentos filosóficos, esa búsqueda de ser “uno mismo” definir qué es ser uno mismo y si se logra o no, o uno se pierde siendo otro mientras quiere ser uno mismo. ¿Al evadir responsabilidades se huye de uno mismo? ¿O precisamente es uno mismo porque el estilo propio es huir?

La Orquesta Lavadero nos va guiando por la historia, utilizando situaciones tanto de la historia como de la adaptación para  crear momentos cómicos, no son forzados, van bien integrados a la obra. Por ejemplo la forma de resolver cómo la mamá de Peer Gynt queda atrapada en la azotea o las referencias a los actores que interpretan a Peer en 3 etapas de su vida. O el hecho de que el mismo actor interprete a la mamá y posteriormente a Peer.

Para dar vida a los diferentes personajes se apoyan en caracterizaciones y máscaras diseñadas por Anabel Ortega. Las máscaras y tocados son muy buenos. Las actuaciones cubren personajes tan variados como el joven con energía, enojo, desesperación, amor, pena. El adulto con sed de venganza, el confiado, los bribones, los burlones, el rey poderoso. Los viejos con angustia, el rey que ha perdido poder ….

Durante la función que vi (la penúltima) hubo un incidente con un celular que insistía en sonar en medio de un emotivo soliloquio de la mamá de Peer. Jesús Díaz, quien le da vida al personaje, supo darle vuelta y aprovecharlo, sin embargo el teléfono seguía sonando y hubo que parar un momento. Y no es culpa del teléfono sino del dueño que hace caso omiso al aviso de “favor de apagar teléfonos”. Así que aprovecho este espacio para recalcarlo: Favor de apagar teléfonos, o en su defecto ponerlos en silencio (no en vibrador)

La temporada de 3 semanas que se llevó a cabo en el Foro Antonio López Mancera de la Escuela Nacional de Arte Teatral ha finalizado, pero espero pronto verla en cartelera nuevamente. Por lo pronto en el mismo Centro Nacional de las Artes está el ciclo de clown Sonrisas a la Carta, que incluye otros espectáculos de la Sensacional Orquesta Lavadero.

Peer Gynt de pacotilla
A partitr de la obra de Henrik Ibsen
Dramaturgia y dirección: Jesús Díaz
Sensacional Orquesta Lavadero: Jesús Díaz, Nohemí Espinosa, Roam León, Jhovatan Lozano, Braulio Corona, Miguel Jiménez

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Murmullos

Detalle del programa de mano

Compañía Seña y Verbo: Teatro de Sordos, cumple 25 años y comienza los festejos con el estreno de Murmullos, escrita y dirigida por Nohemi Espinosa, que se presentó el pasado 2 de febrero en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris.

Una puesta en escena que recuerda el cine mudo, desarrollada en silencio, con gestos, expresión corporal, comedia y música acompañando las acciones (interpretada en vivo por La Sensacional Orquesta Lavadero)

La obra es de estilo clown (asesoría Jesús Díaz), se desarrolla en varias escenas cortas donde vemos una persona tratando de entrar sin éxito al cine, peleas cómicas durante el almuerzo de unos trabajadores, Drácula enamorando a su víctima, la grabación del famoso león de MGM, un comensal en un restaurante donde suceden cosas mágicas, entre otras.

No disfruté totalmente la función. Hubo varios chistes que no logré entender y me descubrí tratando de analizar lo que veía. Creo que el teatro resultó contraproducente. Estuve en el anfiteatro (segundo piso) y aparentemente la distancia hizo que perdiera los detalles. Varias veces escuché risas abajo y nada en mi piso, y todavía hay un nivel superior más, el cual al parecer estuvo vacío.

Es un placer ver el teatro con tanta gente pero creo que un recinto más pequeño hubiera sido mejor en este caso. Me gustaría ver de nuevo la obra en un espacio más chico para apreciarla mejor.

La obra es buena, bien actuada, con mucho trabajo corporal. Eduardo Domínguez, Socorro Casillas, Roberto Loera y Abraham Zúñiga le dan vida a numerosos personajes.

Como aficionado a la magia me interesó la secuencia del restaurante donde la magia es circunstancial, bien integrada a la historia, sucediendo como algo natural, no como “miren lo que puedo hacer”. La asesoría la dieron Mago Makartur y Ana Aparicio.

Por ser el 25 aniversario de Seña y Verbo, al finalizar, se develó placa. La ceremonia estuvo a cargo de Guadalupe Vergara, Carlos Corona y Enrique Singer. Alberto Lomnitz estuvo invitado pero por trabajo no pudo asistir.

Enrique Singer mencionó que hace 25 años cuando dirigió por primera vez en Seña y Verbo no fue a enseñarles, al contrario, fue a aprender y descubrió que el teatro es muy visual, donde el gesto tiene gran importancia.

Andrés Reynoso

Para ver actividades de Seña y Verbo consultar https://www.facebook.com/teatrodesordos/

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