#magia

The Illusionists, magic of the holidays

Por sexta ocasión tenemos en la Ciudad de México a The Illusionists, por tercera vez, en el Teatro Telcel, el cual me parece mucho mejor opción que el Auditorio Nacional donde originalmente se hacía. Por primera vez hubo programas de mano (en formato QR) con lo que podemos tener más detalles de los magos participantes.

Cabe señalar que simultáneamente en Estados Unidos se presenta el espectáculo con otros magos. Algunos ya han estado en México y otros por el tipo de presentación, comedia hablada e idioma sería complicado presentarlos en el país por romperse el ritmo al requerir traducción.

Los artistas de esta temporada son: Enzo Wayne (Francia), Andrew Basso (Italia), Sam Powers (Australia), Sos y Victoria Petrosyan (Alemania), Hyunjoon Kim (Corea) y Joaquín Kotkin (México) con participación especial de Light Balance (Ucrania)

La función es muy ágil, con una duración de algo más de dos horas (incluyendo intermedio) No se nota el tiempo, se va pasa mu rápdio. Todo es muy dinámico, los cambios entre magos son rápidos, teniendo al público atento durante todo el espectáculo.

Andrew Basso y Joaquín Kotkin han estado anteriormente. Basso se presentó en la primer versión del show hace más de 10 años. Regresa para realizar su emblemática celda acuática. Es la única persona que recuerdo hace el escape totalmente a la vista, sin cubrir la celda. Kotkin ha estado presente en casi todas las versiones, siendo el anfitrión y presentador. En esta ocasión nos ofrece nuevos efectos y bromas.

Enzo Wayne Y Sam Powers traen grandes ilusiones. Efectos de levitaciones, apariciones, desapariciones, metamorfosis, etcétara. Este tipo de efectos es dificil de ver hoy en día por los costos que representan los aparatos, almacenaje y transporte, además de requerir escenarios adecuados para su presentación. Tomemos en cuenta que la celda de agua de Basso fácilmente pesa una tonelada. Algunos efectos realizados por Wayne y Powers los vimos en la edición anterior con Pablo Cánovas. Desafortunadamente es la misma presentación, con el mismo tipo de bromas y retos. Me hubiera gustado ver una escenificación diferente (no necesariamente cambiar el truco)

Sos y Victoria hacen su multipremiado acto de cambio rápido de vestuario. Es un tipo de magia que tampoco vemos muy seguido. Solo había visto anterioremnte en vivo a otro dúo y fue en una convención de magia, es la primera vez que veo esta disciplina en una función para todo público.

Corea se ha caracterizado por sus actos de manipulación, sus artistas tienen una técnica impresionante y Hyunjoon Kim es digno representante con varios premios en su haber, incluyendo tercer lugar en manipulación en el mundial de magia de 2012.

Light Balance, grupo ucraniano de baile con trajes led, tiene participación especial con temas navideños. Aunque no es magia propiamente, es un número sorprendente.

The Illusionists, la magia de la navidad es apto para toda la familia y estará hasta el 5 de enero de 2025. Muy recomendable, magia de primera calidad con efectos que dificilmente se ven en el país.

Estándar
#cartas, #magia, libros

Spellslinger

Portada británica por Sam Hadley. Hot Key Books.

Sebastien de Castell publicó en 2017 su novela Spellslinger. Es una palabra inventada cuya traducción literal sería algo así como el hondero de hechizos, alguien que lanza hechizos con la honda. En español se puede encontrar bajo el sello de RBA con el título Hechicero, una palabra más simple que pierde parte del encanto del original.

A pesar de ser canadiense el autor, el libro salió primero en el Reino Unido en Hot Key Books y posteriormente en Estados Unidos y Canadá con Orbit. Personalmente, recomiendo más la versión británica por la portada e ilustraciones de Sam Hadley. Dicha portada se conserva en la edición española y en la mayoría de los idiomas a los que ha sido traducido.

La portada de Sam Hadley muestra un naipe con dos personajes y varios elementos que tienen importancia dentro de la historia.

Spellslinger es ahora una serie de libros, seis en la historia principal y tres sobre uno de los personajes. Para la reseña uso ambas versiones en inglés.

La historia se desarrolla en un mundo donde hay magia. Los magos son un país o una raza muy orgullosa de su habilidad y poder. Los jóvenes aprendices tienen que superar ciertas pruebas, de lo contrario son declarados “sin magia” y condenados a una vida de servidumbre, prácticamente esclavitud. Kellen, el protagonista, está a punto de cumplir la edad límite de las pruebas y su magia se debilita cada vez más.

La novela parte de la frase “la magia es un juego de estafa”. A lo largo de la historia el protagonista es señalado por mentir para obtener ventaja y compensar su falta de magia. Otros personajes comienzan a utilizarlo y chantajearlo. La historia es escrita por los vencedores y poco a poco se va descubriendo una trama conspiratoria donde los buenos no son tan buenos y los malos no son tan malos, poniendo a Kellen en una posición donde el mago más débil por el que nadie da un quinto puede hacer un cambio radical.

Por primera vez hago una reseña en Por los Teatros de una novela. La razón de que le dedique a Spellslinger un espacio en un blog dedicado a las artes escénicas es porque el autor está convencido de cómo funciona la magia en el mundo que creó. Tiene claros todos los detalles. Hay ciertos movimientos de manos, posiciones en los dedos, frases, tatuajes, tintas con los que fueron hechos, que hacen que la magia funcione o no, o que produzca diferentes efectos.

Usualmente en un espectáculo de magia, el ejecutante se limita a Abracadabra, chasquear los dedos y soplar sobre su puño cerrado y eso genera todo tipo de magia ¿No debería ser una receta o rutina diferente para cada efecto? Después de todo no es lo mismo Leviosa que Leviosá.

Spellslinger no solo es una novela que me atrapó, sino que también creo es un mundo del que podemos aprender los magos. Hay varias frases que me hicieron reír al pensar en ellas fuera del contexto de la magia real de la historia y pasarla a la magia de trucos con la que estoy familiarizado.

Uno de los personajes, Ferius, acostumbra lanzar cartas de metal estilo estrellas ninja. No pude evitar pensar en Ricky Jay y su libro Cards as Weapons. En una conversación por correo electrónico con el autor, comentó que no identificaba el nombre, pero al buscarlo recordó haberlo visto en televisión años atrás, por lo que pudiera haber una inspiración en él.

La historia está muy bien escrita. El capítulo donde se revela la razón de que Kellen esté perdiendo su magia es una escena desgarradora, que aún leyóndola por segunda vez, sabiendo lo que va a pasar, me estremeció y me dieron ganas de llorar.

Con algunas sagas de múltiples libros he terminado decepcionado (Tal es el caso de Harry Potter, El Clan del Oso Cavernario y en cierta medida Corazón de Tinta) espero no me pase lo mismo con Spellslinger. Al momento de escribir la reseña he terminado el segundo libro: Shadowblack, disponible en español como Negrasombra (En español solo existen estos dos libros, los demás no se han publicado) Al momento todo bien, la historia va progresando, tomando caminos interesantes. No haré reseña de cada volumen pues pudiera dar demasiados detalles de la trama.

Algunas de las frases:

– ¿No es magia real? Por supuesto que las cartas son magia real.

– Trampas, engaños, trucos. Siempre son trucos contigo, Kellen — Trucos es todo lo que tengo.

– Odiaba la forma en que ella hablaba de la magia como si fuera una broma, como si mi gente no fuera diferente que niños jugando con juguetes. Mas que nada, me molestaba la forma en que mantenía el abanico de cartas frente a mí, retándome a tomar una carta.

Spellslinger
Sebastien de Castell
Hot Key Books, 2007, Reino Unido
Portada e ilustraciones: Sam Hadley
400 páginas

Orbit, 2018, Estados Unidos
Portada: Arcangel Images
376 páginas

Portada americana por Arcangel Images. Orbit
Estándar
musica

Le Quattro Stagioni

Opus 11 está por concluir su temporada de Le Quattro Stagioni (Las Cuatro Estaciones) de Vivladi. Se trata aproximadamente de 21 funciones repartidas en poco más de un mes en La Capilla Gótica del Centro Cultual Helénico. Cada presentación dura dos horas.

Un grupo de aproximadamente 11 músicos interpretan la emblemática obra de Vivaldi, con comentarios de Juan Arturo Brenan y breves explicaciones de algunos instrumentos con una pieza solista de dicho instrumento.

Lo que no me gustó:

La temporada no ha sido en los mismos días cada semana. El acceso es lento ya que los asientos no están numerados cada uno, el público estaba adivinando cuál sección era qué. Hay poco personal para acomodar y ellos mismos constantemente cuentan las butacas por falta de numeración (ese asiento es el 10 … 11,12,13,14, el suyo es el 15 de ahí) La numeración la tienen al revés de como se ve en el mapa de compra (Compré extrema derecha y quedé en extrema izquierda) Los boletos solo pueden adquirirse en Boletia, al precio que se está viendo inicialmente, hay que sumarle casi 20% de cargos. Los nombres de las secciones son engañosos, como llamarle Mezzanine o Palco a asientos que están al mismo nivel que las filas de adelante.

Lo que más me desagrada: Estoy viendo que, para la última semana de la temporada, los precios base aumentaron más de 20%.

Lo que me hubiera gustado: Programas de mano, aunque sea QR.

Lo que me gustó:

El evento es muy ameno. La compañía trata de recrear Las Cuatro Estaciones como debió sonar originalmente, con un grupo pequeño de cuerdas y no con una orquesta sinfónica completa como estamos acostumbrados hoy en día. Más un concierto de cámara.

La compañía trata de ilustrar al público y para ello se da una introducción a la obra. Toda la vida pensé en Las Cuatro Estaciones como una sola obra de cuatro movimientos, cuando en realidad son cuatro conciertos de tres movimientos cada uno. Juan Arturo Brenan es el encargado de dar datos históricos antes de cada uno de los conciertos, es decir, antes de cada una de las estaciones. Se hace saber a la audiencia que la obra va acompañada de sonetos indicados en lugares muy precisos de la partitura, por lo que es una obra programática con elementos narrativos.

Se interpretan pequeños fragmentos para que podamos identificar pasajes de los sonetos: el cucú, el pastor dormido con su perro al lado, la tormenta con granizo, la cacería, el resbalar en el hielo, entre otros.

También, entre cada concierto, un integrante de la agrupación explica alguno de los instrumentos no tan conocidos: laúd, viola da gamba y clavecín.

El recinto, al ser una capilla le da un toque especial al concierto. Por las mismas características del lugar comprendo que no se puede hacer mucho escalonamiento en los asientos, por lo que, para dar una mejor visibilidad a toda la audiencia, el escenario es en el centro, los músicos tocan en círculo, por lo tanto les estamos viendo la espalda. No es propiamente un concierto para ver, sino para escuchar.

Recomiendo mucho el evento, pero no como para pagar un precio inflado este fin de semana. Me parece mala práctica aumentar de precio confiando en la demanda que puede causar el fin de temporada. Es muy probable que el próximo año haya más presentaciones por el 500° aniversario de la publicación de la partitura.

Estándar