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Ilusio: magic on ice

Póster de Ilusio: Magic on Ice. Se muestra con fines ilustrativos.

Del 14 al 23 de junio se presentó en la Arena Ciudad de México el espectáculo Ilusio: magic on ice de Steve Wheeler. Es una producción muy grande que combina magia y patinaje sobre hielo.

La mayor parte de la magia son grandes ilusiones: escapes, desapariciones y apariciones principalmente. El patinaje es tanto en grupo como solistas, sirviendo de entreacto a la magia. ¿Qué tanto es magia y qué tanto patinaje? No sabría decirlo pero lo dejaré en mitad y mitad.

La magia es visualmente muy buena, este tipo de ilusiones se ven poco en México por lo que fue una buena oportunidad para atestiguar esta magia, sin embargo, de cierta forma lo sentí algo monótono ya que en general eran apariciones y desapariciones, por ejemplo, los 4 primeros números fueron Steve apareciendo y su asistente apareciendo 3 veces. De igual manera los 2 últimos números fueron básicamente el mismo efecto.

Dicho esto, la función me pareció muy buena, una super producción con 16 personas en escena, luces, música, vestuario, coreografías, flamas y equipo de magia impresionantes. Caí en cuenta que nunca había visto patinaje profesional en vivo. Nuevamente, esto difícilmente se ve en México ya que no somos un lugar donde haya hielo y se acostumbren los deportes invernales.

Para el patinaje normalmente era un ensamble de entre 8 y 10 personas, habiendo algunos solos. Los que me impresionaron más fueron los solos de los hombres con saltos y giros a gran velocidad. El ensamble está muy bien ensayado y sus coreografías se vieron con mucha precisión.

Aunque son números independientes uno de otro, se tenía una constante en la que una patinadora de blanco era “la asistente” en la magia, mientras que otra patinadora de negro (presentada como Fátima, de México, quien se mostró agradecida por presentarse en su país natal) hacía la introducción a los números más misteriosos o con cierto sabor de peligro.

El lugar no me pareció el más adecuado ya que la Arena es inmensamente grande. Calculé una asistencia de aproximadamente 600 personas por lo que lucía vacía, esto durante la función del último sábado por la noche. Aparentemente faltó difusión.

Uno de los números que más me gustó fueron los anillos chinos, el truco clásico donde aros de metal se enlazan y desenlazan. Fue presentado con dos aros de una manera original aprovechando el patinaje. Si mal no recuerdo fue lo único que no entra en la categoría de grandes ilusiones y a mi gusto lució mucho. Otro de mis momentos favoritos fue cuando una persona del público es pasada a la pista y convertido en el mago. Dio un contacto más directo con el público que estaba faltando. En otro instante pasaron a varios niños para pasearlos en cajones al estilo de trineos. En este caso no era ni magia ni hazañas de patinaje, solo un paseo para los niños pero una vez más dio una conexión con el público y una sensación de humanidad, no es un super hombre que escapa del peligro y desaparece, es humano como todos nosotros que vemos desde las butacas.

Con una duración de 1:50 horas incluyendo un intermedio de 20 minutos, me pareció el tiempo adecuado. Comenzó extremadamente puntual lo cual me agradó. Los precios me parecieron accesibles. Fui atraído por la magia y me atrapó el patinaje.

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