#clown, #magia

Solo un payaso

Detalle del cartel de Solo un Payaso

El pasado22 de marzo Chucho Lavadero presentó en la Karpa de Mente, junto con artistas invitados, Solo un Payaso.

Como parece ser costumbre en la Karpa, la función empezó tarde, al menos el retraso fue de 15 minutos y no de 26, como sucedió anteriormente en Momo.

María Valdez presentó un número con armónica en la que tiene problemas con el estuche, me recordó una rutina de Chucho Lavadero. Mas tarde en el programa, María regresó al escenario con un número con guitarra.

Chucho Lavadero tuvo varias intervenciones, incluidos malabares, algunos juegos de magia que se convierten en gags y el número que recordaba en el que tiene inconvenientes con el estuche de su acordeón. A pesar de partir de la misma premisa, los dos artistas atienden el problema de diferente manera, creando situaciones diferentes.

Cristian Ramos presentó un número de pantomima y punto fijo con un bastón. Posteriormente otro acto con sombreros.

Cecilia Noreña realizó una pieza en la que vemos a una persona preparándose para salir hacia el trabajo, abrumada por las distracciones diarias y de la tecnología.

Citalli Muñoz interpretó una canción sobre el pan y fungió como asistente (aunque no exactamente ayudante) de Gabriel Conejo, quien tuvo dos intervenciones con trucos de magia. El primero con botellas y vasos, y el segundo, con una cuerda que se niega a ser cortada.

Paola García Villegas interpretó a un robot que hace negocios con Paolinho quien intentan encontrar un compañero de juego.

Hectorazzo presentó una rutina de entrenamiento deportivo.

El programa concluyó con Chucho Lavadero haciendo magia con la cabeza de Hectorazzo, asistido por miembros de la compañía.

Me pareció un buen espectáculo. El trabajo de Cristian Ramos me gustó mucho, sin embargo, me resultaron muy similares ambas participaciones. En cuanto a magia es en lo que tengo más experiencia y puedo decir que me gustó el trabajo de Gabriel Conejo, pueden ser números conocidos entre magos, pero la presentación está muy bien integrada con el clown que es lo que le da una vista diferente. La respuesta del público fue muy buena.

La función tuvo una duración aproximada de hora y media y reunió un elenco diverso, con magia, comedia, música, pantomima y más, pudiendo ver diferentes expresiones de clown: silencioso, hablado y excéntrico.

Solo un payaso
Con: Chucho Lavadero, María Valdez, Cecilia Noreña, Citalli Muñoz, Cristian Ramos, Paola García Villegas, Gabriel Conejo, Hectorazzo y Paolinho.

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circo, contemporaneo

Momo

Detalle del póster de Momo

La Karpa de Mente ofrece la Licenciatura en Artes Circenses Contemporáneas, como trabajo de los alumnos de la Licenciatura, tuvieron la temporada de estreno de Momo o la extraña historia de los ladrones de tiempo, que duró tres semanas en la Karpa.

Acudí al cierre de temporada, atraído por la oferta de «circo, danza, teatro y música», todo bajo la dirección de Iván Mondragón y Edgar Zendejas, éste último ha trabajado con Cirque Eloize de Montreal, por ejemplo Sept moments de joie.

Lo que no me gustó: La impuntualidad. Comenzó 26 minutos tarde. Para una obra de una hora de duración es un retraso sustancial. Otro punto en contra fue el personal de la Karpa que trataba de jalar los aplausos del público, generalmente sin mucho éxito. Esto me llamó la atención, pues al ser fin de temporada había muchos familiares y amigos, sin embargo, se sentía una respuesta un tanto fría.

Por más que quise visualizar la historia de Momo de Michael Ende, no la encontré. Debe ser una interpretación muy abstracta de la novela. El montaje me parece interesante pues une muy bien las disciplinas que promete: circo, danza, teatro, música. Hay músicos en escena, existen secuencias coreografiadas y por supuesto hay circo.

Muy al estilo del circo contemporáneo canadiense, los números suelen ser hasta tres actos simultáneos: simultáneos: puede haber un acto aéreo mientras otra persona hace malabares y un grupo interpreta una coreografía. En ocasiones uno tiene que decidir a cuál de las cosas ponerle atención.

El espectáculo tiene malabares, equilibrio de manos, pulsadas, rueda Cyr, monociclo, números aéreos en trapecio y en plástico, entre otros. Hablando del plástico, hay exploración de materiales y objetos que no suelen usarse en los actos circenses. Eso me pareció muy interesante, aunque no necesariamente el resultado sea placentero.

La obra comienza con un hule enorme, a modo de tela, para acrobacia aérea. Nunca había visto eso, seguro tiene una dificultad particular al ser más rígido que una tela, pegajoso y adherirse con el sudor. No me gustó. Rechina con las evoluciones del artista y no tiene la caída fluida que da una tela.

Un acto de malabares con cajas de cartón fue interesante pues nunca había visto algo así, con objetos tan grandes, solo que falta fluidez. Los números de malabares en grupo de cuatro personas me gustaron a pesar de haber varias fallas.

La obra en general me pareció interesante. Tiene muchas cosas rescatables. Creo que todavía falta práctica para que se vea fluido. Me encantaría que no quede en esta temporada. Me gustaría que los alumnos sigan trabajando en ella y ver el resultado más adelante.

Respecto a “la respuesta fría del público” en un momento dado creo que entendí la razón. En un punto de la obra, una de las chicas vio hacia el público, pero parecía ver al infinito, no mirar al público sino más allá. Es decir, había cuarta pared, como en el teatro o en la danza. En el circo estamos más acostumbrados a que no exista esa pared y haya una comunicación más estrecha con la audiencia. Posiblemente el público lo sentía y por eso no se sentía invitado a aplaudir, sino hasta el final, como se hace en el teatro. Cabe mencionar que el aplauso final fue atronador.

El espectáculo se presentará el 29 de marzo a las 14:00 horas en el Pabellón Circense del Centro Nacional de Artes en el marco del programa Escenarios Convergentes por el Día Mundial del Teatro.

Momo o la extraña historia de los ladrones de tiempo.
Dirección: Iván Tonantzin Mondragón y Edgar Zendejas.
Música e interpretación: Hugo Morales Zendejas y Adrián Robledo.
Estudiantes LACC: Quetzalli Coyol, Grecia Gómez, Ericka Giovanna Gutiérrez, Juan de Dios Hernández, Luisa Lucía Hernández, Rodrigo Iván Hernández, María del Carmen Hudlet, Alma López, Alejandra Martínez, Xochiquetzalli Montiel, Mauricio Pretelin, Karol Lizeth Villegas.
Duración: 1:00 hora

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