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Es Fe Rara

En el marco del 12° Encuentro Internacional de Clown, Los Banyasos, de Querétaro, presentaron ES FE RARA, Concierto de acorde en sí sosteniendo. Espectáculo de clown excéntrico.

Con elementos de música (principalmente en banjo) magia, acrobacia, malabares y comedia, Alex Pizano y Lars Uribe nos entregan un espectáculo “cómico – mágico – musical”.

Los Banyasos interpretan canciones entre circunstancias cómicas. Algunos números son enriquecidos con malabares, la participación de espectadores e incluso un invitado especial, que resulta ilustrativo en temas musicales.

Se incluyen también números de magia, látigo enmarcado en una ceremonia casi chamánica y pulsadas o mano a mano.

Al finalizar saludaron el público afuera del teatro, sin perder el personaje, sobre todo Lars que es muy expresivo físicamente.

No había visto antes el trabajo de Los Bayasos, había oído decir que es una mancuerna muy bien hecha y así es, es un dúo que funciona muy bien.

El lado negativo, del lado de la organización, es que por error en los boletos pusieron 6:00 pm, cuando la función era a las 7:00, lo que provocó una espera no deseada de una hora adicional para quienes compramos con anticipación, cosa deseable, pues había descuento en preventa.

ES FE RARA nos invita a un acto de fe, que es una cosa rara en sí. Dentro del Encuentro en el Teatro Helénico se presentó solo un día, pero si tienen oportunidad de ver a Los Banyasos no duden en asistir.

ES FE RARA, Concierto de acorde en sí sosteniendo
Los Banyasos
Autoría, dirección e interpretación: Alex Pizano y Lars Uribe
Diseño de iluminación: Jesús Noyola
Duración aproximada: 60 minutos

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musica

Le Quattro Stagioni

Opus 11 está por concluir su temporada de Le Quattro Stagioni (Las Cuatro Estaciones) de Vivladi. Se trata aproximadamente de 21 funciones repartidas en poco más de un mes en La Capilla Gótica del Centro Cultual Helénico. Cada presentación dura dos horas.

Un grupo de aproximadamente 11 músicos interpretan la emblemática obra de Vivaldi, con comentarios de Juan Arturo Brenan y breves explicaciones de algunos instrumentos con una pieza solista de dicho instrumento.

Lo que no me gustó:

La temporada no ha sido en los mismos días cada semana. El acceso es lento ya que los asientos no están numerados cada uno, el público estaba adivinando cuál sección era qué. Hay poco personal para acomodar y ellos mismos constantemente cuentan las butacas por falta de numeración (ese asiento es el 10 … 11,12,13,14, el suyo es el 15 de ahí) La numeración la tienen al revés de como se ve en el mapa de compra (Compré extrema derecha y quedé en extrema izquierda) Los boletos solo pueden adquirirse en Boletia, al precio que se está viendo inicialmente, hay que sumarle casi 20% de cargos. Los nombres de las secciones son engañosos, como llamarle Mezzanine o Palco a asientos que están al mismo nivel que las filas de adelante.

Lo que más me desagrada: Estoy viendo que, para la última semana de la temporada, los precios base aumentaron más de 20%.

Lo que me hubiera gustado: Programas de mano, aunque sea QR.

Lo que me gustó:

El evento es muy ameno. La compañía trata de recrear Las Cuatro Estaciones como debió sonar originalmente, con un grupo pequeño de cuerdas y no con una orquesta sinfónica completa como estamos acostumbrados hoy en día. Más un concierto de cámara.

La compañía trata de ilustrar al público y para ello se da una introducción a la obra. Toda la vida pensé en Las Cuatro Estaciones como una sola obra de cuatro movimientos, cuando en realidad son cuatro conciertos de tres movimientos cada uno. Juan Arturo Brenan es el encargado de dar datos históricos antes de cada uno de los conciertos, es decir, antes de cada una de las estaciones. Se hace saber a la audiencia que la obra va acompañada de sonetos indicados en lugares muy precisos de la partitura, por lo que es una obra programática con elementos narrativos.

Se interpretan pequeños fragmentos para que podamos identificar pasajes de los sonetos: el cucú, el pastor dormido con su perro al lado, la tormenta con granizo, la cacería, el resbalar en el hielo, entre otros.

También, entre cada concierto, un integrante de la agrupación explica alguno de los instrumentos no tan conocidos: laúd, viola da gamba y clavecín.

El recinto, al ser una capilla le da un toque especial al concierto. Por las mismas características del lugar comprendo que no se puede hacer mucho escalonamiento en los asientos, por lo que, para dar una mejor visibilidad a toda la audiencia, el escenario es en el centro, los músicos tocan en círculo, por lo tanto les estamos viendo la espalda. No es propiamente un concierto para ver, sino para escuchar.

Recomiendo mucho el evento, pero no como para pagar un precio inflado este fin de semana. Me parece mala práctica aumentar de precio confiando en la demanda que puede causar el fin de temporada. Es muy probable que el próximo año haya más presentaciones por el 500° aniversario de la publicación de la partitura.

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