
España y particularmente Madrid es un gran crisol de la magia. Visitar el país en agosto puede no ser la idea más brillante. Muchos comercios cierran durante el mes por vacaciones. Las temperaturas son elevadas. Toda España atraviesa olas de calor. Madrid estaba entre 35° y 39° y al sur, en Andalucía, el termómetro llegó a marcar 44°.
Visitar espectáculos y tiendas de magia es casi imposible por estar cerrados. Afortunadamente pude conocer las tiendas Magia Estudio y As de Magia, en ésta última amablemente me recibieron una tarde en que preparaban envíos, a pesar de estar de vacaciones.
Madrid cuenta con diversas salas de magia, de las cuales solo encontré abierta a La Cripta Mágica. Es un respiro finalmente dar con un escenario laborando.
La Cripta Mágica se ubica en Palos de la Frontera, me parece una zona interesante ya que colinda con Lavapiés donde en pocas cuadras se encuentran La Cripta Mágica, Circo Price y Paréntesis de Olvido. Siguiendo por una de las avenidas, pero algo más retirado, está Teatro Encantado.
37 años de existencia respaldan a La Cripta Mágica. Desde llegar y entrar es toda una experiencia y el espectador es transportado a un teatro de la época de oro de la magia. No quiero revelar detalles, pero la decoración es admirable y minuciosamente hecha. Se tiene en exhibición algunos objetos de magia procedentes del siglo XIX y una serie de fotografías de magos famosos, firmadas y dedicadas a La Cripta.
Se cita media hora antes, lo cual me parece muy atinado, para ver la decoración, disfrutar alguna bebida y tener márgen de tiempo para que todos los espectadores estén en sus localidades al momento de iniciar la función. No se permite el acceso una vez iniciado. Las bebidas se ofrecen para acompañar el espectáculo, pero la mayoría de la gente las consume antes. En realidad, es difícil poner atención a la magia y estar agarrando bebidas de la mesa, ya no pensemos en alimentos. Otro punto favorable: durante la función no se ofrece más consumo, por lo que no hay gente atravesándose.
Magia en Primer Plano con Iñaki Zabaleta fue el espectáculo que vi. Es un show de close-up en un ambiente íntimo (Éramos aproximadamente 20 personas y a lo más quedarían cinco lugares) Iñaki, sentado frente a una pequeña mesa del tamaño del tapete de close-up, realiza milagros durante una hora.
La magia incluye cartas y monedas. Lo más relevante para mí, fueron un número de un «carticidio», donde rompe una carta, viaja en el tiempo y la carta está recompuesta. Pero suceden más cosas por ese viaje en el tiempo. Otro de sus actos más memorables es una jugada de póker, por el que ha recibido premios. Un espectador decide qué mano de póker tendrá y en qué lugar estará sentado a la mesa. La solicitud del espectador se cumple en condiciones imposibles.
Durante toda la hora el ritmo es muy ameno, hay participación de varias personas del público y se nota siempre la conexión con la audiencia. Al finalizar la función hay posibilidad de saludar, platicar un poco y tomarse la foto.
El anfitrión y presentador, Raymond, también tiene funciones en La Cripta Mágica.
Finalmente agregaré que Magia en Primer Plano puede verse tanto en inglés como en español, dependiendo del día o el horario.
Para mayor información y cartelera consultar el sitio de La Cripta Mágica.